He Guardado la Fe

Por: pastor Daniel Brito

TITULO: He guardado la Fe

TEXTO: 2 Timoteo 4:6-8

«Yo, por mi parte, ya estoy a punto de ser ofrecido como un sacrificio, y el tiempo de mi partida ha llegado.7 He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, me he mantenido en la fe.8 Por lo demás me espera la corona de justicia que el Señor, el juez justo, me otorgará en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que con amor hayan esperado su venida.»

INTRODUCCIÓN: Esta noche estamos despidiendo un año más, y, es común que la gente hable sobre resoluciones para el año siguiente. En el mundo se habla mucho de resoluciones sobre tener “éxito”, poder tener más cosas, mejores trabajos, etc…. En realidad no hay nada malo en eso, siempre y cuando miremos a lo que el verdadero éxito es para el Cristiano, y lo que las verdaderas resoluciones deben ser. Trataremos algunos puntos basados en este Texto tan hermoso. Así comenzamos nuestra lección.

Lección:

1.         Una Confesión de Fe. – El Texto que hemos leído se encuentra en la última Epístola que el apóstol Pablo escribió. El apóstol se encuentra preso en ese momento. Él sabe que su vida en esta tierra está llegando al final. Pero noten lo seguro que el apóstol está de la realidad de su creencia y la obra que él había emprendido desde que JESUCRISTO lo llamó en el camino a Damasco.

a.         El apóstol le está dando instrucciones a Timoteo que tendrá que emprender más responsabilidades después de su partida. Pero Pablo espera todavía verlo. Eso quiere decir que no era una despedida total. Veamos algunas cosas que debemos ponerle atención.

b.         En primer lugar, Pablo le dice a Timoteo que él sabe que su tiempo está llegando. En otras palabras, él estaba preparado.

c.         En segundo lugar, aquí Pablo se está refiriendo al ministerio que Dios le había dado, pero también a su vida diaria, que no puede separarse del servicio a Dios. Pablo cuenta lo que había hecho en la Obra del SEÑOR hasta ese momento en las siguientes palabras.

i.          “He peleado la buena batalla” – La vida del creyente es una lucha contra el pecado, contra todo lo que se opone a Dios. Contra la desidia. Contra el desánimo. Contra la enfermedad. Contra pruebas. Me gusta lo que el comentarista del siglo 18,  Matthew Poole, dice (en mi propia traducción del ingles).

(1)        Mi vida ha sido una vida militar, pero yo no he peleado las luchas malas de la ambición ni de hombres pendencieros: mi lucha ha sido la buena y noble batalla de la fe, una lucha con el mundo, con la carne, y con el diablo, una contienda por la fe dada a los santos, manteniendo el deseo del Espíritu en contra de la carne, una guerra en contra de las maldades en lugares altos.[1]

(2)        Esas son luchas que el Cristiano tiene que emprender todo el tiempo agarrado del SEÑOR.

(3)        El apóstol Pablo estaba por terminar su carrera, pero entre nosotros en esta noche, tal vez se encuentre alguien que también esté por terminar su carrera, pero a la mayoría todavía nos queda mucho que hacer.

ii.         Con esto podemos decir que Pablo había cumplido lo que se le había CONFIADO a él, a si como él le amonesta a Timoteo que lo cuide. Eso es la Doctrina o Predicación del Evangelio. Veamos 2 Timoteo 1:14:

(1)        «Con el poder del Espíritu Santo que vive en nosotros, cuida la preciosa enseñanza que se te ha confiado.»

(2)        «Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros.» -RV1960

(3)        «Guarda, mediante el Espíritu Santo que habita en nosotros, el tesoro que te ha sido encomendado.» -Biblia de las Américas.


d.         “Me he mantenido en la fe“- Podemos decir que este verso es clave en el Texto que estamos tratando, porque con estas palabras, el apóstol Pablo dice todo: he guardado la Doctrina, he sido fiel, me he mantenido en el Camino. He guardado mi fe personal.

i.          El Cristiano vive en el presente. Es por eso que debemos analizar nuestras intenciones a diario; sin esperar a algún evento especial, o alguna prueba.  Es ahí donde el creyente debe analizar su confesión de Fe al final de un año más: ¿He guardado la Fe? ¿Cómo he caminado en este año?

ii.         Pero Pablo estaba seguro que en medio de las pruebas y las luchas, él se había mantenido en la FE. No se había dejado ir para un lado ni para el otro.


2.         Un llamado a la Santidad. – (Efesios 5:1-14) «Por tanto, imiten a Dios, como hijos muy amados,2 y lleven una vida de amor, así como Cristo nos amó y se entregó por nosotros como ofrenda y sacrificio fragante para Dios. 3 Entre ustedes ni siquiera debe mencionarse la inmoralidad sexual, ni ninguna clase de impureza o de avaricia, porque eso no es propio del pueblo santo de Dios.4 Tampoco debe haber palabras indecentes, conversaciones necias ni chistes groseros, todo lo cual está fuera de lugar; haya más bien acción de gracias.5 Porque pueden estar seguros de que nadie que sea avaro (es decir, idólatra), inmoral o impuro tendrá herencia en el reino de Cristo y de Dios. 6 Que nadie los engañe con argumentaciones vanas, porque por esto viene el castigo de Dios sobre los que viven en la desobediencia.7 Así que no se hagan cómplices de ellos. 8 Porque ustedes antes eran oscuridad, pero ahora son luz en el Señor. Vivan como hijos de luz9 (el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad)10 y comprueben lo que agrada al Señor.11 No tengan nada que ver con las obras infructuosas de la oscuridad, sino más bien denúncienlas,12 porque da vergüenza aun mencionar lo que los desobedientes hacen en secreto.13 Pero todo lo que la luz pone al descubierto se hace visible,14 porque la luz es lo que hace que todo sea visible. Por eso se dice: «Despiértate, tú que duermes, levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo.»

a.         Podemos ver que la verdadera prioridad para nosotros es vivir una vida en santidad. Si unimos esto con el Texto de 2 Timoteo que hemos leído, podemos recordar que sí, la vida del creyente es una lucha en contra de las cosas que ya mencionamos, quiere decir que es una lucha por la santidad.

b.         El que tiene la esperanza de ver al SEÑOR, se purifica, o sea, busca la santidad. 1 Juan 3:2-3 dice:

i.          «Queridos hermanos, ahora somos hijos de Dios, pero todavía no se ha manifestado lo que habremos de ser. Sabemos, sin embargo, que cuando Cristo venga seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es.3 Todo el que tiene esta esperanza en Cristo, se purifica a sí mismo, así como él es puro.»

c.         He ahí el análisis que el creyente debe hacerse a sí mismo. Cada una de las cosas que dice el Texto Sagrado que hemos leído, se aplican a nuestras vidas en estos días. Y debemos preguntarnos: ¿estoy siguiendo a la santidad?

i.          Es una decisión humana de apartarse del pecado, claramente con la ayuda de Dios solamente. 2 Timoteo 2:19 dice:

(1)        «A pesar de todo, el fundamento de Dios es sólido y se mantiene firme, pues está sellado con esta inscripción: «El Señor conoce a los suyos», y esta otra: «Que se aparte de la maldad todo el que invoca el nombre del Señor»


3.         Redimiendo el tiempo. – (Efesios 5:15-17) «Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios sino como sabios,16 aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos.17 Por tanto, no sean insensatos, sino entiendan cuál es la voluntad del Señor»

a.         Esto es aprovechar la oportunidad, o más directo: no perder la oportunidad, o el tiempo. La Versión NVI dice: “aprovechando al máximo cada momento oportuno.”  Es esta la parte qué como cristianos, debemos ponerle atención, porque no nos servimos a nosotros mismos, sino que servimos a nuestro SEÑOR JESUCRISTO que es Cabeza de la Iglesia, el Cuerpo de Cristo.

b.         Como creyentes, todos somos llamados a servir, y tenemos una parte en la Obra de Dios. Cuando nos ocupamos del todo en nuestros quehaceres y no nos ocupamos en la Obra de Dios, estamos poniendo más carga en otros, que tienen que tomar nuestro lugar en esa Maravillosa Obra de nuestro SEÑOR JESUCRISTO.

c.         “Por tanto, no sean insensatos, sino entiendan cuál es la voluntad del Señor.” Pero, ¿Cómo sabemos la Voluntad de Dios? La voluntad de Dios está revelada en Su Palabra. Notemos algo sobre la Voluntad de Dios.

i.          «No lo hagan sólo cuando los estén mirando, como los que quieren ganarse el favor humano, sino como esclavos de Cristo, haciendo de todo corazón la voluntad de Dios» (Efesios 6:6)

ii.         «No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.» (Romanos 12:2)

iii.        «Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido.» (Hebreos 10:36)

iv.        La Palabra de Dios nos enseña la Voluntad de Dios, que a diario es:

(1)        Como debemos comportarnos.

(2)        Como debemos adorarlo.

(3)        Como debemos servirle.

(4)        Como debemos serle fiel.


4.         Una recompensa. – (2 Timoteo 4:8) «Por lo demás me espera la corona de justicia que el Señor, el juez justo, me otorgará en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que con amor hayan esperado su venida.»

a.         Para el apóstol Pablo, la lucha por la Fe y la fidelidad a Dios era una lucha real, así como la recompensa que él esperaba.

b.         La vida del Cristiano, es una Vida SEPARADA, y DEDICADA a Dios. Eso es porque hemos sido LLAMADOS por el SEÑOR.

i.          Por eso para el creyente la lucha por la BUENA BATALLA de nuestra FE, es una que produce el fruto de recompensa cuando lleguemos a estar en la Presencia de nuestro SEÑOR JESUCRISTO.

ii.         Es ahí donde recibiremos esa CORONA, que para nosotros ahora, debe ser tan real, como todo lo que podemos ver con nuestros propios ojos.

c.         Los reto en esta noche a reflexionar en cada una de nuestras vidas de lo que hemos hecho por el SEÑOR primeramente, y después, por nosotros mismos.

i.          ¿Qué debemos cambiar?

ii.         ¿Qué debemos mejorar?

iii.        ¿Qué debemos dejar?


Conclusión:

Oremos.

Notas:


1. Matthew Pool, Matthew Poole’s Commentary on the whole Bible, vol. 3, p. 798, Hendrickson Publishers.

 

 

*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia Nueva Versión Internacional.

**Este sermón fue predicado el 31 de Diciembre, 2008.

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