Siervos de la Justicia

Por: pastor Daniel Brito

Texto: Romanos 6:15-23:

«Entonces, ¿qué? ¿Vamos a pecar porque no estamos ya bajo la ley sino bajo la gracia? ¡De ninguna manera!16 ¿Acaso no saben ustedes que, cuando se entregan a alguien para obedecerlo, son *esclavos de aquel a quien obedecen? Claro que lo son, ya sea del pecado que lleva a la muerte, o de la obediencia que lleva a la justicia.17 Pero gracias a Dios que, aunque antes eran esclavos del pecado, ya se han sometido de corazón a la enseñanza que les fue transmitida.18 En efecto, habiendo sido liberados del pecado, ahora son ustedes esclavos de la justicia.

19 Hablo en términos humanos, por las limitaciones de su *naturaleza humana. Antes ofrecían ustedes los miembros de su cuerpo para servir a la impureza, que lleva más y más a la maldad; ofrézcanlos ahora para servir a la justicia que lleva a la *santidad.20 Cuando ustedes eran esclavos del pecado, estaban libres del dominio de la justicia.21 ¿Qué fruto cosechaban entonces? ¡Cosas que ahora los avergüenzan y que conducen a la muerte!22 Pero ahora que han sido liberados del pecado y se han puesto al servicio de Dios, cosechan la santidad que conduce a la vida eterna.23 Porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor.»

Titulo: Estudios en Romanos: Siervos de la Justicia

Introducción: En esta noche continuamos nuestro estudio de esta hermosa Epístola, y seguimos con el tema que hemos sido libertados del pecado. Así comenzamos nuestra lección.

Lección:

1.         Se sirve a una ley, o a otra. – En este caso, el apóstol sigue el tema del verso 14, que dice: «Así el pecado no tendrá dominio sobre ustedes, porque ya no están bajo la ley sino bajo la gracia.» 

a.         Hemos aclarado que la ley de Moisés revelaba la condición del pecador al decirle que eso, o eso otro, es pecado. Más adelante en el capítulo 7:7 el apóstol dice:

i.          «¿Qué concluiremos? ¿Que la ley es pecado? ¡De ninguna manera! Sin embargo, si no fuera por la ley, no me habría dado cuenta de lo que es el pecado. Por ejemplo, nunca habría sabido yo lo que es codiciar si la ley no hubiera dicho: «No codicies.»

ii.         La ley no convierte a nadie en pecador, sino que revela lo que es pecado.

iii.        Por eso cuando uno va manejando en el carro por un camino y no encuentra nada que le diga qué velocidad mantener, no lo hace a uno inocente delante de la ley. Si estaba uno excediendo la velocidad, recibe uno un “ticket”, o multa, por violar la ley que está escrita, y dice a qué velocidad se debe ir.

iv.        Es igual con el pecado, el hombre es pecador aunque sepa la definición del pecado o no. En eso la ley de Moisés aclaraba y enseñaba lo que el pecado es, y qué no se debe hacer.

b.         Pero la ley de Moisés tenía límites, y es que solamente podía decir que hacer y que no hacer, pero no podía cambiar al pecador, y menos JUSTIFICARLO, porque la ley apunta a OBRAS, que se tienen que hacer en obediencia a la ley.

c.         El Texto es muy claro al mostrar que el que no sirve a la ley de Moisés, pero decide dedicarse al pecado, se ha convertido en esclavo del pecado. De ahí que el apóstol Pablo dice en el verso 16:

i.          ¿Acaso no saben ustedes que, cuando se entregan a alguien para obedecerlo, son *esclavos de aquel a quien obedecen? Claro que lo son, ya sea del pecado que lleva a la muerte, o de la obediencia que lleva a la justicia.

ii.         Con eso podemos notar que el que no quiere seguir ninguna ley, en realidad se hace esclavo de la ley del pecado, al hacerse esclavo del pecado. Martín Lutero predicando sobre el tema dijo:

(1)        Es la perversidad del mundo que, cuando predicamos sobre el perdón de los pecados por la pura gracia y sin méritos humanos, dicen que o prohibimos las buenas obras, o entran en la conclusión que el hombre puede continuar en pecado y seguir su propio placer; es lo opuesto a pecaminoso, para que nuestra doctrina pueda atraer a la gente a las buenas obras, y la alabanza y el honor y la gloria de Dios. Nuestra doctrina, bien aplicada, no influye al vicio ni al orgullo, sino a la obediencia y la humildad.[1]


2.         La Sana Doctrina. – Noten la importancia que la Doctrina o “enseñanza” Bíblica, tiene sobre nuestras vidas. La Sana Doctrina del Cristianismo, que hemos recibido desde el tiempo de los apóstoles, no se basa en simples teorías, ni ideas propias de nadie.

a.         Donald Grey Barnhouse decía en su comentario de Romanos: “El hombre puede alcanzar a Dios sin dogmas, pero nunca puede alcanzar a Dios sin doctrina. El Cristianismo enseña la doctrina de la ruina completa del hombre en el pecado y el remedio perfecto de Dios en Cristo.”[2]

i.          Lo que la Biblia enseña es un cuerpo sólido de enseñanza, basada totalmente en la evidencia. JESUCRISTO Resucitó de entre los muertos, y se le apareció a más de 500 personas. No fue a 1 o a 2, o a los 12 apóstoles solamente, sino a más de 500 personas (1 Cor. 15:6).

ii.         Barnhouse menciona algo que lo considero muy importante, y es que muchos dicen que la Biblia a veces  usa términos técnicos. Pero veamos como JESUCRISTO fue muy cuidadoso al decir: “YO SOY EL CAMINO”, y no decir: uno de muchos caminos. También JESUCRISTO dijo: “YO SOY LA VERDAD”, y no decir qué es un aspecto de la verdad. También dijo: “YO SOY LA VIDA”, y no una manifestación de vida.[3]

iii.        En esto estamos bien seguros que JESUCRISTO fue bien claro en Sus Enseñanzas. Esa es la realidad de las Sagradas Escrituras. Ellas enseñan la VERDAD, no una verdad, sino LA VERDAD, y esa es la DOCTRINA Bíblica que enseñamos.

b.         La importancia de la doctrina transmitida. – (verso 17b) “la enseñanza que les fue transmitida.”  La Biblia de las Américas dice: “aquella forma de doctrina a la que fuisteis entregados.”

i.          Note que no es una Doctrina propia, o según uno piensa, sino que dice: “la que fuisteis entregados.

ii.         Veamos algunos lugares donde es mencionada como doctrina o Palabra:

(1)        (1 Timoteo 1:10) «para los inmorales, homosexuales, secuestradores, mentirosos, perjuros, y para cualquier otra cosa que es contraria a la sana doctrina.» LBLA

(2)        (1 Timoteo 4:16) «Ten cuidado de ti mismo y de la enseñanza; persevera en estas cosas, porque haciéndolo asegurarás la salvación tanto para ti mismo como para los que te escuchan.»

(3)        (2 Timoteo 1:13) «Retén la norma de las palabras sanas que has oído de mí, en la fe y el amor en Cristo Jesús.» LBLA

(4)        (2 Timoteo 4:3) «Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oídos, acumularán para sí maestros conforme a sus propios deseos.» LBLA

(5)        (Tito 1:9) «reteniendo la palabra fiel que es conforme a la enseñanza, para que sea capaz también de exhortar con sana doctrina y refutar a los que contradicen.» LBLA

(6)        (Tito 2:1) «Pero en cuanto a ti, enseña lo que está de acuerdo con la sana doctrina.» LBLA

c.         Noten que en esas citas Bíblicas que hemos leído, encontramos DOCTRINA O ENSEÑANZA, O PALABRA. En las enseñanza Bíblica, algunos se descarrían, diciendo que no es importante creer algunas cosas para ser salvo. Pero notemos que la Biblia es un CONJUNTO de DOCTRINAS, que están ENLAZADAS, y no se pueden separar, porque entonces se empieza a RASGAR, o a DERRUMBAR. Veamos algunas cosas sobre esto.

i.          Algunos en estos días dicen que no es importante creer en el Nacimiento Virginal de JESUCRISTO.

(1)        RESPUESTA: Pero eso haría el mensaje de las Sagradas Escrituras mentiroso, y derrumba el fundamento Sagrado de la Biblia.

ii.         Algunos también dicen que la homosexualidad no es pecado, o se limitan a querer interpretar lo que la Biblia dice sobre la homosexualidad, a que se está refiriendo a violadores sexuales de hombres, o a relaciones de incesto entre hombre, etc….

(1)        RESPUESTA: Lo que eso nos dice es que los que piensan así, están interpretando las Sagradas Escrituras, de una forma subjetiva, entrando en el subjetivismo, que es en la propia opinión de la persona. Hemos aclarado que lo que la Biblia enseña lo hace bajo fundamentos sólidos; cambiarlo, es cambiar el TEXTO COMPLETO. TODO SE DERRUMBA. Los que piensan así, también están diciendo que no confían en lo que el TEXTO SAGRADO dice, y quieren agregarle o suplantarlo con sus propias interpretaciones.

iii.        Algunos antitrinitarios también niegan que Dios es un Dios, pero existiendo en Tres Personas. Estos dicen que Dios es una sola persona. Entre esos están los Solo JESÚS.

(1)        RESPUESTA: El problema con eso es que tropiezan, y también RASGAN O DERRUMBAN el Fundamento, porque dicen que Dios se manifiesta en “aspectos diferentes”. ¿Quiere decir que el Hijo JESÚS es un “aspecto” de la divinidad que se hizo carne? Como ustedes pueden ver, esa creencia derrumba el fundamento porque es absurda.

d.         La diferencia entre OBEDIENCIA Y CONFORMIDAD. – Para concluir este punto, veamos la Parábola de nuestro SEÑOR JESÚS sobre los dos hijos que fueron enviados a hacer un trabajo por el Padre de Familia.

i.          (Mateo 21:28-32) «¿Qué les parece? -continuó Jesús-. Había un hombre que tenía dos hijos. Se dirigió al primero y le pidió: “Hijo, ve a trabajar hoy en el viñedo.” 29 “No quiero” , contestó, pero después se *arrepintió y fue.30 Luego el padre se dirigió al otro hijo y le pidió lo mismo. Éste contestó: “Sí, señor” ; pero no fue.31 ¿Cuál de los dos hizo lo que su padre quería? -El primero -contestaron ellos. Jesús les dijo: -Les aseguro que los *recaudadores de impuestos y las prostitutas van delante de ustedes hacia el reino de Dios.32 Porque Juan fue enviado a ustedes a señalarles el camino de la justicia, y no le creyeron, pero los recaudadores de impuestos y las prostitutas sí le creyeron. E incluso después de ver esto, ustedes no se arrepintieron para creerle.»

ii.         En esta Parábola nuestro SEÑOR nos muestra que un hijo enseguida respondió que sí, pero no lo hizo. Sin embargo, el otro dijo que no, pero luego se arrepintió y lo hizo.

iii.        La OBEDIENCIA no se basa en decir que SI, y SI, y SI, sino en HACERLO. La OBEDIENCIA se comprueba por los hechos de la persona. De ahí la importancia de ser un HACEDOR de la PALABRA.


3.         La Justicia que lleva a la Santidad. – (verso 19)  «Hablo en términos humanos, por las limitaciones de su *naturaleza humana. Antes ofrecían ustedes los miembros de su cuerpo para servir a la impureza, que lleva más y más a la maldad; ofrézcanlos ahora para servir a la justicia que lleva a la santidad.»  – Ahora seguimos con la importancia de este tema de las consecuencias del pecado.

a.         En lo que el creyente antes era esclavo del pecado, y seguía un descontrol propio en cuanto a sus hechos, ahora se nos llama a entregar los miembros de nuestro cuerpo a la justicia que lleva a la santidad. Ese paso es un acto humano, donde nosotros buscamos las cosas de arriba, o mejor dicho, las cosas de Dios.

i.          (Efesios 2:1-10) «En otro tiempo ustedes estaban muertos en sus transgresiones y pecados,2 en los cuales andaban conforme a los poderes de este mundo. Se conducían según el que gobierna las tinieblas, según el espíritu que ahora ejerce su poder en los que viven en la desobediencia.3 En ese tiempo también todos nosotros vivíamos como ellos, impulsados por nuestros deseos pecaminosos, siguiendo nuestra propia voluntad y nuestros propósitos. Como los demás, éramos por naturaleza objeto de la ira de Dios.4 Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor por nosotros,5 nos dio vida con Cristo, aun cuando estábamos muertos en pecados. ¡Por gracia ustedes han sido salvados!6 Y en unión con Cristo Jesús, Dios nos resucitó y nos hizo sentar con él en las regiones celestiales,7 para mostrar en los tiempos venideros la incomparable riqueza de su gracia, que por su bondad derramó sobre nosotros en Cristo Jesús.8 Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; esto no procede de ustedes, sino que es el regalo de Dios,9 no por obras, para que nadie se *jacte.10 Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica.»

b.         Noten que TODO eso era en el PASADO, y es así con todos nosotros los creyentes, porque la vida del pasado, la hemos dejado atrás, y ahora vivimos una vida NUEVA en CRISTO JESÚS.

c.         Noten también el verso 10 de Efesios 2 que hemos leído: «Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica.»  CREADOS para BUENAS OBRAS. Eso ocurre después del Nuevo Nacimiento, habiendo dejado el pasado pecaminoso atrás, seguimos a una vida de buenas obras por medio de Cristo JESÚS.


4.         El Sueldo del Pecado es Muerte. – (versos 20-23) «Cuando ustedes eran esclavos del pecado, estaban libres del dominio de la justicia.21 ¿Qué fruto cosechaban entonces? ¡Cosas que ahora los avergüenzan y que conducen a la muerte!22 Pero ahora que han sido liberados del pecado y se han puesto al servicio de Dios, cosechan la santidad que conduce a la vida eterna.23 Porque la paga del pecado es muerte, mientras que la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús, nuestro Señor.»

a.         El que sirve al pecado, entonces está libre de la Justicia y la Justificación. En otras palabras, sigue todavía esclavo del pecado, y lejos de la salvación.

b.         Una persona recibe un pago de algo cuando presta un servicio por algo, o cuando ha trabajado ciertas horas para alguien. De ahí que noten que este capítulo termina con un Texto clave y es sobre el pago que una persona puede recibir como resultado o consecuencia del pecado. El comentarista Lacueva dice al respecto: “El ‘sueldo’ (de donde procede el vocablo ‘soldado’) significa, en el original, el salario (de ‘sal’) que cobraban los militares en especie.”[4] Veamos algunas cosas.

i.          En primer lugar, el Texto es bien claro al mostrarnos que la vida pecaminosa del pasado del creyente, no tiene valor para uno recordarla. El verso 21 dice:

(1)        «¿Qué fruto cosechaban entonces? ¡Cosas que ahora los avergüenzan y que conducen a la muerte!»

(2)        El cristiano NO tiene por qué jactarse de su pasado pecaminoso.

(a)        Sea porque fue un hombre mujeriego.

(b)        Sea porque fue un hombre o mujer muy buenos para el baile.

(c)        Sea porque fueron borrachos en el pasado.

(d)       Sea porque hayan sido violentos en el pasado.

(e)        Sea porque hayan sido tramposos en el pasado.

(f)        Sea porque hayan sido drogadictos en el pasado.

(g)        La lista es inagotable.

(3)        El cristiano DEBE sentirse avergonzado de REPETIR las cosas pecaminosas que practicaba ANTES de conocer a JESUCRISTO.

c.         Note ahora la diferencia en cuanto al FRUTO de la OBEDIENCIA hacia Dios, y es una “Dádiva”, o un REGALO. El cristiano no recibe SALARIO por su OBEDIENCIA, sino que es un Regalo de Dios. El RESULTADO: LA VIDA ETERNA.


Conclusión:

Oremos.

Notas:


1. Complete Sermons of Martin Luther, 4:2, p. 156, Baker Books.

2. Donald Grey Barnhouse, Romans 3:161, Eerdmans Publishers.

3. Ibid., p. 163.

4. Francisco Lacueva, Comentario Bíblico de Matthew Henry, p. 1581, editorial CLIE. 

*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia Nueva Versión Internacional, y la Biblia de las Américas.

**Este sermón fue predicado el 22 de Marzo, 2009.


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