Lo que significa para el Cristiano la vida y la muerte

Por: pastor Daniel Brito

Título: Lo que significa para el Cristiano la vida y la muerte

Texto: Filipenses 1:20-26:

«Mi ardiente anhelo y esperanza es que en nada seré avergonzado, sino que con toda libertad, ya sea que yo viva o muera, ahora como siempre, Cristo será exaltado en mi cuerpo.21 Porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia.22 Ahora bien, si seguir viviendo en este mundo representa para mí un trabajo fructífero, ¿qué escogeré? ¡No lo sé!23 Me siento presionado por dos posibilidades: deseo partir y estar con Cristo, que es muchísimo mejor,24 pero por el bien de ustedes es preferible que yo permanezca en este mundo.25 Convencido de esto, sé que permaneceré y continuaré con todos ustedes para contribuir a su jubiloso avance en la fe.26 Así, cuando yo vuelva, su *satisfacción en Cristo Jesús abundará por causa mía

Introducción:

La vida y la muerte no es un tema popular en los seres humanos. Son muchos los que no se acercan a un funeral o entierro por tener cierto “miedo” a lo que significa ver a una persona en ese estado de muerte. Pero la Biblia dice mucho sobre la vida y la muerte del CREYENTE. Trataremos los siguientes puntos:

  1. Trasfondo.
  2. La muerte, una realidad.
  3. Una Vida Preparada.
  4. Un Nuevo Parentesco.
  5. Una Vida Entregada.

Lección:

  1. Trasfondo. – El apóstol Pablo había escrito nuestra Epístola mientras estaba preso en Roma. El apóstol había pasado DOS años preso en Cesarea, más el tiempo que estaba preso en Roma mientras esperaba su tiempo de apelar al emperador Romano. El criterio humano hubiera pensado que la vida de Pablo ya no era fructífera, y que su tiempo había pasado. Pero analicemos algunos aspectos de lo que el apóstol Pablo está diciendo, y podremos notar que aún en las circunstancias adversas, DIOS se encarga de hacer Su Voluntad.
  1. La muerte, una realidad. – Todos sabemos muy bien que la vida del ser humano es frágil y pasajera. Toda persona tiene que morir en esta vida. Solamente los que estemos con vida cuando el SEÑOR JESÚS venga a buscar a Su Iglesia, entonces seremos TRANSFORMADOS sin ver la muerte.
    1. Pero mientras tanto esperamos al SEÑOR, la vida sigue su curso normal en esta tierra. Es una realidad que nadie conoce el futuro; nadie sabe lo que el día de mañana traerá.
    1. Ahora bien, ¿Cuál debe ser la actitud del creyente? Veamos los siguientes puntos.
  1. Una vida preparada. – Nuestro Texto nos muestra algo importante, y es que el apóstol Pablo se encontraba presionado entre DOS posibilidades:
    1. La primera posibilidad es que el apóstol nos dice con toda claridad que su vida estaba lista para encontrarse con el SEÑOR, porque desde aquel encuentro con JESUCRISTO en el camino a Damasco, la vida del apóstol había sido dedicada a su SEÑOR.
      1. Debemos aclarar que el apóstol no estaba triste ni deprimido. Eso es evidente para todo el que lea toda nuestra Epístola.
      1. Esta es la Epístola de REGOCIJO, pero no un simple REGOCIJO, sino que es un REGOCIJO en el SEÑOR. Filipenses 4:4 dice:
        1. «Alégrense siempre en el Señor. Insisto: ¡Alégrense
    1. La segunda posibilidad es que el apóstol sabía que su tiempo aquí en la tierra todavía no había terminado, porque era necesario que él quedara todavía por el bien de la Iglesia. Por eso el apóstol dice en el verso 20:
      1. «sino que con toda libertad, ya sea que yo viva o muera, ahora como siempre, Cristo será exaltado en mi cuerpo
    1. El apóstol está contemplando la vida o la muerte, según el resultado del juicio esperado delante del emperador. Sin embargo, fuera la muerte terrenal, o fuera el seguir viviendo, el apóstol declara que para él, el MORIR era ganancia, y eso no era, ni tampoco es FATALISMO, sino simplemente que el apóstol estaba seguro que en el momento de la muerte física, él pasaba instantáneamente a estar en PRESENCIA con el SEÑOR en GLORIA. Por eso dice en 2ª Corintios 5:6-10:
      1. «Por eso mantenemos siempre la confianza, aunque sabemos que mientras vivamos en este cuerpo estaremos alejados del Señor. 7 Vivimos por fe, no por vista. 8 Así que nos mantenemos confiados, y preferiríamos ausentarnos de este cuerpo y vivir junto al Señor. 9 Por eso nos empeñamos en agradarle, ya sea que vivamos en nuestro cuerpo o que lo hayamos dejado. 10 Porque es necesario que todos comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba lo que le corresponda, según lo bueno o malo que haya hecho mientras vivió en el cuerpo.»
  1. Un Nuevo Parentesco. – (Verso 21) «Porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia.»
    1. Debemos notar que el creyente nunca hubiera podido decir esas palabras cuando todavía estaba en su pecado antes de conocer al SEÑOR JESÚS como Salvador. Es la Obra Redentora de nuestro SEÑOR JESÚS la que le otorga al creyente esa seguridad de “ganancia”, después de la muerte. Eso es porque el SEÑOR JESÚS le da VIDA ETERNA a todo aquel que pone su confianza en Él.
      1. (Juan 5:24) «Ciertamente les aseguro que el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna y no será juzgado, sino que ha pasado de la muerte a la vida.»
    1. Por eso podemos decir que el creyente tiene DOS vidas:
      1. Su primera vida es la que ha heredado de sus padres. O sea, la vida terrenal.
      1. Su segunda vida es espiritual. Esa es la vida que ha recibido en el Nuevo Nacimiento, por Obra del ESPÍRITU SANTO. 1ª Pedro 1:23 dice:
        1. «Pues ustedes han nacido de nuevo, no de simiente perecedera, sino de simiente imperecedera, mediante la palabra de Dios que vive y permanece.»
    1. Ahora bien, el creyente que ha NACIDO DE NUEVO, puede decir con toda seguridad que su vida antigua ha quedado atrás. Ahora vive una NUEVA VIDA en CRISTO JESÚS, y PARA CRISTO JESÚS. Por eso el creyente al igual que Pablo puede decir:
      1. «Porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia.»
      1. Y también puede decir:
        1. (Gálatas 2:20) «He sido crucificado con Cristo, y ya no vivo yo sino que Cristo vive en mí. Lo que ahora vivo en el cuerpo, lo vivo por la fe en el Hijo de Dios, quien me amó y dio su vida por mí.»
      1. Y también este otro:
        1. (Romanos 14:8) «Si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos o que muramos, del Señor somos.»
  1. Una Vida Entregada. – Nuestra lección ha sido bien clara, y es que la VIDA del creyente ya no es la misma como ya hemos dicho, ahora el creyente tiene un NUEVO PARENTESCO en CRISTO JESÚS.
    1. Para el creyente, la VIDA y la MUERTE es algo real. Pero la muerte ya ha perdido su poder y dominio sobre la vida del creyente, porque sea que vivamos, o sea que muramos, del SEÑOR SOMOS. La VIDA ETERNA es una realidad para el creyente, no solamente después de la muerte, sino aun en esta vida, por medio de nuestro SEÑOR JESUCRISTO vivimos esperando un día encontrarnos con el SEÑOR cara a cara.
    1. Pero todo aquel que todavía no ha depositado su fe en JESUCRISTO como Salvador personal, no puede decir lo mismo. Eso es porque la vida y la muerte no significa lo mismo, y es que para tener VIDA ETERNA, hay que NACER DE NUEVO.

Conclusión

Oremos….

*Toda referencia Bíblica ha sido tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional.

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