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La Prueba de Nuestra Fe

Publicado por pastordaniel en noviembre 11, 2011

Por: pastor Daniel Brito

Título: La Prueba de Nuestra Fe

Texto: Santiago 1:2-8

«Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas,3 pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia.4 Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos e íntegros, sin que les falte nada.5 Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie.6 Pero que pida con fe, sin dudar, porque quien duda es como las olas del mar, agitadas y llevadas de un lado a otro por el viento.7 Quien es así no piense que va a recibir cosa alguna del Señor;8 es indeciso e inconstante en todo lo que hace

Introducción

El tema de las pruebas y tentaciones nos hace pensar siempre en los tiempos difíciles de nuestra vida. El creyente tiene que enfrentarse a un mundo hostil a las cosas de Dios todos los días. Sea en el hogar, el trabajo, en la iglesia, con la familia, o en el vecindario. Las pruebas y tentaciones están listas para acosarnos. ¿Qué creyente podrá decir que nunca ha sufrido tentación? El tema es bien familiar para todo ser humano. Trataremos los siguientes puntos:

  1. Prueba y tentación.
  2. Dichosos.
  3. La Providencia de Dios en las pruebas.
  4. La tentación que nos quiere hacer pecar.
  5. Nota final.

Lección

  1. Prueba y tentación. –El apóstol Santiago comienza diciendo: “Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas,” de esta forma se identifica con sus hermanos en el momento de la prueba de ellos.
    1. Hay una diferencia entre ser “probado”, y ser “tentado” a hacer el mal. La prueba es casi siempre por medio de las circunstancias, o aun enfermedades, pero la tentación, es más bien a hacer algo que es pecado. La prueba nos lleva a la perfección; la tentación puede llevar a la muerte.
    1. Muchos han usado el texto de 1 Corintios 10:13, como ocasión para culpar, o darle la responsabilidad a Dios por la tentación. Pero debemos aclarar que Dios usa la “prueba” para el bien nuestro, pero no nos tienta a hacer el mal.
      1. «Ustedes no han sufrido ninguna *tentación que no sea común al género *humano. Pero Dios es fiel, y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir
    1. En el Padre nuestro (Mateo 6:13) encontramos como nuestro SEÑOR incluye la petición de ayuda para no caer en tentación.
      1. La Biblia de las Américas al igual que la Reina Valera dicen:
        1. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal.
      1. La Nueva Versión Internacional dice: “Y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del maligno.”
        1. Esta última versión nos aclara mejor el sentido de lo que nuestro SEÑOR quería decir. Como nos dice Matthew Henry en su comentario:
          1. “Y no nos sometas a una prueba dura, sino líbranos del Maligno.”¹
    1. Por esa razón el apóstol Pablo hablando de la armadura del creyente dice:
      1. Además de todo esto, tomen el escudo de la fe, con el cual pueden apagar todas las flechas encendidas del maligno.” (Efesios 6:16)
      1. Esa parte de la armadura protege al cuerpo de los dardos que acechan la vida del creyente.
  1. Dichosos. – (Santiago 1-12-18) «Dichoso el que resiste la tentación porque, al salir aprobado, recibirá la corona de la vida que Dios ha prometido a quienes lo aman. 13 Que nadie, al ser tentado, diga: «Es Dios quien me tienta.» Porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni tampoco tienta él a nadie.14 Todo lo contrario, cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo arrastran y seducen.15 Luego, cuando el deseo ha concebido, engendra el pecado; y el pecado, una vez que ha sido consumado, da a luz la muerte. 16 Mis queridos hermanos, no se engañen.17 Toda buena dádiva y todo don perfecto descienden de lo alto, donde está el Padre que creó las lumbreras celestes, y que no cambia como los astros ni se mueve como las sombras.18 Por su propia voluntad nos hizo nacer mediante la palabra de verdad, para que fuéramos como los primeros y mejores frutos de su creación
    1. Dichoso el que resiste”, pareciera ser algo extraño el decirle a la gente que se sientan “dichosos” al caer en diversas pruebas, pero veamos la explicación del Texto Sagrado.
      1. La Biblia de las Américas dice: “Tened por sumo gozo.” El apóstol nos insta a gozarnos en la prueba. No es ningún secreto que mientras todo marcha bien, uno puede cantar y alabar a Dios en todo tiempo. Pero no es así en la prueba. Es ahí donde el apóstol nos recalca: “Tened por sumo gozo”. ¿Por qué razón? Porque al igual que el coro antiguo decía: “Después de la tormenta, viene la calma”, así es con la prueba, y eso es porque ninguna prueba dura para siempre.
      1. ACLARACIÓN: Aunque uno puede vivir en una situación donde se prohíbe el culto a nuestro SEÑOR JESUCRISTO y entonces la prueba de la fe llega a ser algo constante, como lo es para millones de cristianos en países comunistas y musulmanes.
    1. Ejemplos de algunas pruebas permitidas por Dios para probar la fe de algunos en el Texto Sagrado:
      1. Abraham, que fue probado a sacrificarle a Isaac (Gen. 22).
      1. Pedro, probado cuando el Señor JESUCRISTO fue arrestado.
        1. (Lucas 22:31-34). «Simón, Simón, mira que Satanás ha pedido zarandearlos a ustedes como si fueran trigo.32 Pero yo he orado por ti, para que no falle tu fe. Y tú, cuando te hayas vuelto a mí, fortalece a tus hermanos.»
  1. La providencia de Dios en las pruebas. – Muchas veces Dios nos lleva por pruebas por diferente razones:
    1. Una de ellas es para prevenirnos problemas.
    1. Dios también usa las pruebas para traer a los perdidos a los caminos del SEÑOR, y qué mejor historia que la del esclavo Onésimo, y su amo Filemón (Filemón 1-25).
    1. Y como ya hemos mencionado, para fortalecer nuestra fe.
    1. Pero la prueba de nuestra fe no tiene otro objetivo que hacer del cristiano un hombre o mujer APROBADO/A.
      1. (2 Timoteo 2:15) «Esfuérzate por presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse y que interpreta rectamente la palabra de verdad.»
      1. Pero la versión de la Biblia de las Américas lo dice mejor: «Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que maneja con precisión la palabra de verdad
  1. La tentación que nos quiere hacer pecar. – (Santiago 1:13-15) «Que nadie, al ser tentado, diga: “Es Dios quien me tienta.” Porque Dios no puede ser tentado por el mal, ni tampoco tienta él a nadie. 14 Todo lo contrario, cada uno es tentado cuando sus propios malos deseos lo arrastran y seducen.15 Luego, cuando el deseo ha concebido, engendra el pecado; y el pecado, una vez que ha sido consumado, da a luz la muerte
    1. Noten que abarca los sentidos tan común del ser humano como: la vista, el oír, el olfato, y el tacto, pero también es interna, o sea, espiritual. Noten que Santiago no culpa al diablo por ser tentados.
    1. Según el Texto que hemos leído, la tentación es producto de nuestra propia pasión, o concupiscencia. EJEMPLO: El hombre es tentado al mirar a una mujer y tiene que cuidarse de los malos deseos.
    1. Pero la tentación a hacer el mal no es solo sexual. Como ejemplo: la envidia induce a la tentación. Del corazón salen los malos pensamientos según las propias Palabras de nuestro SEÑOR JESUCRISTO.
      1. (Marcos 7:21–23) «Porque de adentro, del corazón humano, salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, los robos, los homicidios, los adulterios,22 la avaricia, la maldad, el engaño, el libertinaje, la envidia, la calumnia, la arrogancia y la necedad.23 Todos estos males vienen de adentro y contaminan a la persona
      1. «Nada hay tan engañoso como el corazón. No tiene remedio. ¿Quién puede comprenderlo?» (Jeremías 17:9).
    1. El hombre puede ser tentado en su corazón para hacerle daño a una persona, pero puede ser tentado en un momento de pasión también para hacerle daño a alguien.
    1. ACLARACIÓN: El ser tentado no es pecado, lo que es pecado, es ceder a la tentación.
      1. “…no se engañen” (vv. 16-17). Es muy claro que la tentación mencionada aquí, no proviene de Dios, sino que de nuestra propia pasión, o concupiscencia. Por esa razón, dice: “no se engañen.
      1. Muchos se engañan a sí mismo, queriendo quitarse la responsabilidad del pecado al excusarse que todo obra para bien. Otros después de caer en pecado, culpan al diablo, y otros culpan a Dios indirectamente.
  1. Nota final. – (Juan 16:33) «Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo
    1. Recordemos, que somos probados para nuestro propio beneficio, y al vencer las pruebas y tentaciones de esta vida, seremos APROBADOS.
    1. Pero para ser APROBADO y encontrar la PAZ que solamente nuestro SEÑOR JESUCRISTO puede dar, hay que entrar en la Familia de DIOS por medio del arrepentimiento, y la fe en JESUCRISTO.

Conclusión

Oremos….

*Toda referencia Bíblica ha sido tomada de las Biblias, Nueva Versión Internacional, y La Biblia de las Américas.

Nota:

1. Matthew Henry, Comentario Bíblico de Matthew Henry, traducido por Francisco Lacueva, p. 1089, editorial CLIE.

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Hacedores de la Palabra de Dios

Publicado por pastordaniel en agosto 19, 2009

Por: pastor Daniel Brito

Título: Hacedores de la Palabra de Dios

Texto: Santiago 1:18-27:
«Por su propia voluntad nos hizo nacer mediante la palabra de verdad, para que fuéramos como los primeros y mejores frutos de su creación. Hay que poner en práctica la palabra
19 Mis queridos hermanos, tengan presente esto: Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse;20 pues la ira *humana no produce la vida justa que Dios quiere.21 Por esto, despójense de toda inmundicia y de la maldad que tanto abunda, para que puedan recibir con humildad la palabra sembrada en ustedes, la cual tiene poder para salvarles la vida. 22 No se contenten sólo con escuchar la palabra, pues así se engañan ustedes mismos. Llévenla a la práctica.23 El que escucha la palabra pero no la pone en práctica es como el que se mira el rostro en un espejo24 y, después de mirarse, se va y se olvida en seguida de cómo es.25 Pero quien se fija atentamente en la ley perfecta que da libertad, y persevera en ella, no olvidando lo que ha oído sino haciéndolo, recibirá bendición al practicarla. 26 Si alguien se cree religioso pero no le pone freno a su lengua, se engaña a sí mismo, y su religión no sirve para nada.27 La religión pura y sin mancha delante de Dios nuestro Padre es ésta: atender a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y conservarse limpio de la corrupción del mundo.»


Introducción:

El mundo se compone de dos grupos: los religiosos, y los que no son religiosos. Entre los religiosos están los oyentes, o los que son por tradición, y los practicantes.   Dentro del Evangelio es similar: están los oyentes, los que son por tradición y los practicantes. Es así como comenzamos nuestra lección en esta noche. Trataremos los siguientes temas:

(1)    Los dos oidores.
(2)    La Palabra de Dios nos cambia.
(3)    Hay que poner en práctica la Palabra de Dios.

Lección:
1.    Los dos “tipos” de oidores. —El SEÑOR JESÚS en el Sermón del Monte, mencionó a los que “oían” y ponían por obra sus Palabras.

a.    A esto le llamó “los dos cimientos”. Mateo 7:24-25 dice:

i.    «Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca.25 Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa; con todo, la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre la roca.»

ii.    Aquí el SEÑOR está hablando de los que ponen por práctica lo que escuchan.

(1)    Dentro de ésta categoría, hay una variedad de “oidores”. O sea, de diferentes personas. Recordemos que el tiempo que la Epístola fue escrita, poca gente tenía una copia de alguna parte de las Escrituras.  Los Judíos escuchaban la Palabra en la Sinagoga, o en la Iglesia, que en aquel tiempo se celebraban los cultos en casas.

(2)    Esos que ponen atención, son los que al oír la Palabra de Dios, hacen la decisión de entregar sus vidas al Salvador, y permaneciendo en la OBEDIENCIA de la Palabra de Dios.

iii.     Noten la importancia de escuchar la Palabra de Dios. Romanos 10:17 dice: «Así que la fe viene como resultado de oír el mensaje, y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo.»

(1)    Noten que la Palabra de Dios es oída, y puesta por obra al hacer la decisión de entregar su vida al Salvador.

b.    El oidor que nunca hace una decisión. —Este, ha oído el Evangelio, pero nunca se ha comprometido. En este caso, el ejemplo es el MAL oidor, que el SEÑOR usa en el texto que hemos estado leyendo. Mateo 7:26-27 dice:

i.    «Pero todo el que me oye estas palabras y no las pone en práctica es como un hombre insensato que construyó su casa sobre la arena.27 Cayeron las lluvias, crecieron los ríos, y soplaron los vientos y azotaron aquella casa, y ésta se derrumbó, y grande fue su ruina.»

ii.    Este es el que oye el mensaje pero no lo pone por obra, porque no hace la decisión.

iii.    Al no hacer su decisión, su cimiente está fundada sobre la arena. Eso hace a sus creencias que sean frágiles y movedizas, conforme a la Palabra de Dios.

(1)    Esto quiere decir que cuando vienen las pruebas, su “casa”, o su cimiente, se mueve y se derrumba, porque está fundado sobre la arena.

(2)    Quiere decir que su “Fe”, se derrumba porque nunca puso por obra lo que escuchó.

(a)    Esto es que nunca hizo la decisión.

(b)    Donde no hay una decisión, existe una “Fe” sobre arena movediza.

c.    Tenemos otra categoría y es: El oidor que se “convierte”, pero no cambia.

i.    Se mira en el espejo.  —El espejo es la Palabra de Dios.

ii.    Acepta su condición pero no actúa.

iii.    ¿Por qué algunos no cambian? = Por no actuar conforme a la Palabra de Dios.

iv.    Este es el “necio” o “insensato” de la Parábola de los dos cimientos que ya hemos leído.

2.    La Palabra de Dios nos cambia. —El oír y estudiar la Palabra de Dios nos purifica. Para purificarnos tenemos que hacer una decisión de seguir a JESUCRISTO. Después de la decisión, entonces el SEÑOR empieza a limpiar o purificar nuestra vida a través de la Palabra de Dios. Juan 17:17 dice:  “Santifícalos en la verdad; tu palabra es la verdad..

a.    La fe viene por el oír. Romanos 10:17 dice: “Así que la fe viene como resultado de oír el mensaje, y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo.”

i.    Mientras que muchos piden y cantan al SEÑOR que les dé “fe”, la Biblia nos enseña que viene por el oír, o el escuchar la Palabra de Dios.

3.    Hay que poner en práctica la Palabra. = “El discípulo, decían los rabinos, aprende lo que debe hacer, no solamente lo que debe aprender, o enseñar”[1]

a.    Un “hacedor” es uno que “practica” la Palabra de Dios.

b.    Pronto para oír “Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse”

i.    “Dos oídos se nos son dados, observan los rabinos, y una lengua encerrada”[2]

ii.    Una falla nuestra es el hablar más de los que oímos.

iii.    Es mejor escuchar más la Palabra poderosa de Dios, y hablar menos.

c.    Noten que los otros dos puntos de estos versos, siguen al fruto de la Palabra de Dios, la cual debe producir cambios en nuestras vidas.

i.    Lento para la ira.

ii.    Desechando la inmundicia (vv. 21). Esto es desechar el pecado, o sea, la vieja forma de vivir.

(1)    La amistad con el mundo es enemistad con Dios. Santiago 4:4 dice:

(a)   «¡Oh gente adúltera! ¿No saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Si alguien quiere ser amigo del mundo se vuelve enemigo de Dios.»

(2)    Aquí se está refiriendo al adulterio espiritual. O sea, a la infidelidad a Dios. El que no es fiel a Dios, es infiel.

(a)    El creyente debe apartarse del mal.

(3)    No podemos irnos del mundo, pero no debemos dejar que el mundo invada nuestra vida.

d.    Seguir a Cristo cuesta el “yo” de uno. —Jesucristo dijo: “…Si alguien quiere ser mi discípulo, tiene que negarse a sí mismo, tomar su cruz y seguirme.” (Mateo 16:24).

i.    Esas son palabras bien claras para aclarar que JESUCRISTO exige nuestra DECISIÓN, y nuestra FIDELIDAD.

4.    RESUMEN:

a.    Recordemos las tres categorías delante de nosotros:

i.    El oidor que pone atención a poner en práctica la Palabra de Dios.

ii.    El oidor que nunca decide; solamente escucha.

iii.    El oidor olvidadizo.

b.    La pregunta es: ¿Cuál dedición has hecho tú?

Conclusión:
Oremos.

Notas:

[1] A.R. Fausset, vol. 3, pag. 585, Eerdmans Publishers.

[2] Ibid., p. 584.

*Toda referencia Bíblica ha sido tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional.*

**Este sermón fue predicado en Marzo, 2008**

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Los Dos Tipos de Oidores

Publicado por pastordaniel en septiembre 8, 2008

Por: pastor Daniel Brito

Título: Los dos tipos de oidores

Texto: Santiago 1:18-27

«Por su propia voluntad nos hizo nacer mediante la palabra de verdad, para que fuéramos como los primeros y mejores frutos de su creación.
19 Mis queridos hermanos, tengan presente esto: Todos deben estar listos para escuchar, y ser lentos para hablar y para enojarse;20 pues la ira humana no produce la vida justa que Dios quiere.21 Por esto, despójense de toda inmundicia y de la maldad que tanto abunda, para que puedan recibir con humildad la palabra sembrada en ustedes, la cual tiene poder para salvarles la vida.
22 No se contenten sólo con escuchar la palabra, pues así se engañan ustedes mismos. Llévenla a la práctica.23 El que escucha la palabra pero no la pone en práctica es como el que se mira el rostro en un espejo24 y, después de mirarse, se va y se olvida en seguida de cómo es.25 Pero quien se fija atentamente en la ley perfecta que da libertad, y persevera en ella, no olvidando lo que ha oído sino haciéndolo, recibirá bendición al practicarla.
26 Si alguien se cree religioso pero no le pone freno a su lengua, se engaña a sí mismo, y su religión no sirve para nada.27 La religión pura y sin mancha delante de Dios nuestro Padre es ésta: atender a los huérfanos y a las viudas en sus aflicciones, y conservarse limpio de la corrupción del mundo.»
*

Introducción:
En esta noche, regresamos al tema de la importancia de la Palabra de Dios, y el efecto que produce en nuestras vidas. El mundo se compone de dos grupos: los religiosos, y los que no son religiosos. Entre los religiosos están los oyentes, o los que son por tradición, y los practicantes. Trataremos los siguientes temas:

(1) Los dos tipos de oidores.
(2) El Poder de la Palabra de Dios.
(3) Hacedores de la Palabra.
(4) La Pregunta.

Lección:
1. Los dos tipos de oidores. — El SEÑOR JESÚS en el Sermón del Monte, mencionó a los que oían, y ponían por obra sus Palabras. Mateo 7:24: “Por tanto, todo el que me oye estas palabras y las pone en práctica es como un hombre prudente que construyó su casa sobre la roca.” Creo que todos podemos recordar cuando éramos niños o adolescentes, y nuestros padres nos daban un consejo, fuera después de un regaño, o por otra razón. ¿Pero cuantas veces después de oír el consejo, simplemente lo echábamos a un lado? A eso le llamamos el no poner atención a lo que se estaba diciendo. Y es muy claro que eso es lo que nuestro Texto quiere decir sobre aquellos que escuchan la Palabra de Dios, pero no le ponen atención. Dentro de ésta categoría, hay una variedad de oidores.

a. El oidor que nunca hace una decisión. —Este, ha oído el Evangelio, pero nunca se ha comprometido. Es muy claro que este tipo de oidor es muy común, porque hay tanta gente que escucha el Evangelio pero lo deja a un lado, para otro tiempo.

b. Luego tenemos al oidor que se convierte, pero no cambia. Veamos algunas cosas:

i. Se mira en el espejo. — Es una comparación muy importante que todos conocemos. ¿Cuántas veces no nos miramos en el espejo? El espejo le revela a uno como uno se ve en ese momento. Es como uno mismo verse los desperfectos de uno mismo en el espejo, y no hacer nada. Eso es lo que esta porción de la Palabra nos enseña.

(1) El espejo es la Palabra de Dios, y el que se mira en ella al escucharla, o al leerla, se puede ver exactamente como es, y como debería ser.

(2) Acepta su condición, pero no actúa. Eso es porque se ve en el espejo de la Palabra de Dios, pero voltea y la pone a un lado.

(3) Sigamos a nuestro siguiente punto.

2. El Poder de la Palabra de Dios. — (Sant. 1:18-21). El apóstol Santiago nos deja ver como la Palabra de Dios nos hace nacer de nuevo.

a. Eso es porque al oír la Palabra de Dios, ella produce esa FE necesaria en nuestras vidas para creer para Salvación. De ahí que Romanos 10:17 diga: “Así que la fe viene como resultado de oír el mensaje, y el mensaje que se oye es la palabra de Cristo.” Mientras que muchos piden y cantan al SEÑOR que les dé FE, la Biblia nos enseña que viene por el oír la Palabra de Dios.

b. La Palabra de Dios es la que el Espíritu Santo usa para limpiar y purificar nuestras vidas. Juan 17:17 dice: “Santifícalos en la verdad; tu palabra es la verdad.”

i. La razón es que todos necesitamos que nuestros pensamientos sean purificados, y es la Palabra de Dios, la que establece nuestros pensamientos, y los cambia. Por eso Filipenses 4:8 dice que pensemos en lo siguiente:

(1) «Por último, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio.»

c. La ley de la libertad. – “Pero quien se fija atentamente en la ley perfecta que da libertad, y persevera en ella, no olvidando lo que ha oído sino haciéndolo, recibirá bendición al practicarla.” (Verso 25).

i. La Palabra de Dios es perfecta, y el que se somete a ella, andará en libertad. Hay tres razones por las que la ley es perfecta:

(1) Es la ley de Dios, promulgada y revelada por Él.

(2) Es perfecta porque no se puede mejorar.

(3) Si una persona cumple la ley de Cristo, cumple el propósito para el que Dios la puso en el mundo.

ii. Es también ley de la libertad porque nos libra de la esclavitud del pecado.

iii. Sigamos al siguiente punto.

3. El hacedor de la Palabra. — El discípulo, decían los rabinos, aprende lo que debe hacer, no solamente lo que debe aprender, o enseñar.¹ En otras palabras, se practica lo que uno predica.

a. Un hacedor de la Palabra es uno que practica la Palabra, y por eso se constituye en un discípulo.

b. Pronto para oír. – Dos oídos se nos son dados, observan los rabinos, y una lengua encerrada.²

i. Quiere decir que Dios hizo los oídos afuera para siempre oír, y la lengua está encerrada en la boca de uno para hablar solamente cuando sea necesario.

(1) Una falla nuestra es hablar más de los que oímos. Por eso es mejor escuchar la Palabra de Dios, y ponerla en práctica.

(2) Se logra más con los hechos, que con palabras.

c. De ahí que Santiago mencione la verdadera religión. Porque si la Palabra de Dios es poderosa para hacerlo a uno nacer de nuevo, también lo será en la conducta que el creyente debe de llevar. Hay dos cosas importantes en la conducta del creyente:

i. La primera es sobre como debemos comportamos con los semejantes:

(1) Noten como la conducta debía llevar lo esencial y eso era la ayuda a las personas que eran considerados como desamparados. Las mujeres no ocupaban empleos como lo tienen hoy día, y quedaban a la merced de familiares.

(2) Los huérfanos quedaban sin el sostén de sus padres, la mayoría de las veces mendigando. Por eso el Salmo 68:5 dice:

(a) “Padre de los huérfanos y defensor de las viudas es Dios en su morada santa.”

ii. Lo segundo es el mantenerse limpio de la corrupción del mundo, o del pecado. Eso solamente puede ser a través de la obediencia a la Palabra de Dios.

d. Es por eso que la verdadera religión es la obediencia a la Palabra de Dios, y para obedecerla, hay que practicarla, que es: ponerla por obra. Es así como la Palabra de Dios nos dice que seamos HACEDORES DE LA PALABRA DE DIOS.

e. Sigamos ahora a nuestro último punto.

4. La Pregunta. — Debemos examinarnos frecuentemente para ver si estamos poniendo por obra lo que la Palabra de Dios nos dice que hagamos. De ahí la pregunta en esta noche: ¿Eres oidor olvidadizo de la Palabra de Dios? Tal vez no seamos olvidadizos, porque nos acordamos, pero eso es exactamente lo que leímos anteriormente sobre mirarnos en el espejo. Por eso el SEÑOR nos llama a ser HACEDORES de Su Palabra, y no solamente oidores.

Conclusión:
Un llamado y oración.

Notas:

1. A.R. Fausset, A Commentary, Jamison-Fausset-Brown, vol. III, pag. 585, Eerdmans Publishers.

2. Ibid., p. 584

*Toda Referencia Bíblica es tomada de la Biblia Nueva Versión Internacional.

**Este sermón fue predicado en Septiembre, 2008.

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