La Vida Victoriosa del Cristiano

Por: pastor Daniel Brito

Título: La Vida Victoriosa del Cristiano

Texto: Efesios 6:10-13:
«Por último, fortalézcanse con el gran poder del Señor.11 Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo.12 Porque nuestra lucha no es contra *seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales.13 Por lo tanto, pónganse toda la armadura de Dios, para que cuando llegue el día malo puedan resistir hasta el fin con firmeza.»

Introducción:
Esta porción de nuestro Texto nos revela algo, y es que todo creyente en JESUCRISTO tiene que lidiar con la vida cristiana de cada día. Es una lucha entre el bien y el mal. Trataremos los siguientes puntos:

(1)    Por lo demás.
(2)    Cuando llegue el día malo.
(3)    Resistiendo con firmeza.
(4)    La Armadura del Cristiano.
(5)    Una Pregunta.

Lección:

1.    Por lo demás. —Después de haber dado algunas instrucciones al final del capítulo 5, y principio de este capítulo 6, ahora el apóstol sigue con  unas instrucciones de cómo el creyente debe vivir y lidiar en su vida cotidiana.

a.    Todos han oído de una forma u otra, sobre la película de “Ghostbusters”, o sea, los “caza fantasmas.”  Otros, pasan el tiempo hablando de apariciones de demonios. Eso es porque los que no conocen a JESUCRISTO, toman las cosas espirituales como una fantasía; algo de película, de cuento, o superstición.

b.    Pero veamos en realidad qué es lo que el Texto Sagrado nos dice sobre la lucha del cristiano. Como dice un comentarista:

i.    “Esta última exhortación está dirigida a urgir a los cristianos a mantenerse en guardia contra los enemigos de la Iglesia, los poderes espirituales de maldad (v. 12). para poder luchar contra tales enemigos, no valen las armas humanas.”[1]

c.    El ser humano está acostumbrado a luchar en esta vida, con armas carnales. Pero como podemos ver, el apóstol les dice que este tipo de lucha no usa armas carnales, la fortaleza que necesitamos no la encontramos en nuestras propias fuerzas, sino que necesitamos la ayuda de Dios, quien nos provee Su FORTALEZA a nuestras vidas.

2.    Cuando llegue el día malo. —(Efesios 6:13) «Por lo tanto, pónganse toda la armadura de Dios, para que cuando llegue el día malo puedan resistir hasta el fin con firmeza.»

a.    Es una realidad que el diablo y los demonios existen. Esos poderes del mal son una influencia para aquellos que no tienen a JESUCRISTO como Salvador personal.

i.    (Efesios 2:1-2) «En otro tiempo ustedes estaban muertos en sus transgresiones y pecados,2 en los cuales andaban conforme a los poderes de este mundo. Se conducían según el que gobierna las tinieblas, según el espíritu que ahora ejerce su poder en los que viven en la desobediencia.»

b.    Es evidente que aunque esta es una lucha espiritual, el SEÑOR nos ha dejado las ARMAS de nuestra milicia que no son de la carne, sino que son espirituales.

i.    (2ª  Corintios 10:4) «Las armas con que luchamos no son del mundo, sino que tienen el poder divino para derribar fortalezas.»

c.    Si preguntamos, ¿cuál es el día malo? Ese día es común para todos, porque el creyente vive en un mundo donde hay dolor, escasez, tristeza,  pruebas, tentaciones, etc., etc,….  En otras palabras, el día malo es todos los días de nuestro peregrinaje aquí en la tierra.

3.    Resistiendo con firmeza. —Leemos el verso 13 otra vez: «Por lo tanto, pónganse toda la armadura de Dios, para que cuando llegue el día malo puedan resistir hasta el fin con firmeza.»

a.    El creyente es llamado a RESISTIR, así como un soldado resiste en el campo de batalla. Noten como dice: «puedan resistir hasta el fin con firmeza.»

i.    Esa es la vida victoriosa del creyente, que se fortalece en el PODER DEL  SEÑOR para poder hacerle frente a las fuerzas de maldad.

b.    El creyente es llamado a la FIDELIDAD, porque la vida del cristiano, es un “estilo de vida.”  Veamos dos ejemplos:

i.    El primero es el apóstol Pablo amonestando a Timoteo a pelear la batalla de la fe. Esa es la que TODO creyente tiene que hacer mientras peregrinamos en este mundo.

(1)    (1ª Timoteo 6:12) «Pelea la buena batalla de la fe; haz tuya la vida eterna, a la que fuiste llamado y por la cual hiciste aquella admirable declaración de fe delante de muchos testigos.»

ii.    El segundo es ahora el apóstol, ya esperando la muerte en una prisión, y le dice a Timoteo que él, Pablo, había peleado y guardado la fe.

(1)    (2ª  Timoteo 4:7) «He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, me he mantenido en la fe.»

4.    La Armadura del Cristiano. — (Efesios 6:14-16) «Manténganse firmes, ceñidos con el cinturón de la verdad, protegidos por la coraza de justicia,15 y calzados con la disposición de proclamar el evangelio de la paz. 16 Además de todo esto, tomen el escudo de la fe, con el cual pueden apagar todas las flechas encendidas del maligno. 17 Tomen el casco de la salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.»

a.    El apóstol ahora narra lo que para él era algo muy común, porque mientras escribía esta Epístola, él estaba preso en una casa de alquiler, con un soldado Romano a su lado todo el tiempo. Seguramente que él veía a los soldados pasar marchando, durante su estadía como un preso en el Pretorio, el cuartel general de las tropas Romanas pegada al palacio del emperador.

b.    Podemos ver que el vestuario de un soldado Romano, era similar al de un soldado moderno, en el sentido que ambos buscaban proteger al soldado de las armas del enemigo. El creyente no lleva una armadura militar, sino que toma la armadura espiritual que nuestro SEÑOR nos ha dejado. Esa armadura no es ofensiva, sino que es defensiva. En otras palabras, el creyente está firme con su armadura listo para defender en contra de las insidias del diablo. Veamos algunas cosas:

i.    En primer lugar, tenemos al Cinto de la Verdad. Ese era el cinto donde la espada iba colgada. El cinto de la Verdad es esa Verdad aprendida de JESUCRISTO que es “la Verdad”. La Palabra de Dios es Verdad, y en este caso, está sujetando a la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios, y es el mensaje del Evangelio. Así que aquí tenemos la importancia de la PALABRA de Dios en nuestras vidas.

(1)    (Efesios 1:13) «En él también ustedes, cuando oyeron el mensaje de la verdad, el evangelio que les trajo la salvación, y lo creyeron, fueron marcados con el sello que es el Espíritu Santo prometido.»

(2)    (Juan 14:6) «Yo soy el camino, la verdad y la vida —le contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí.»

(3)    (Efesios 4:21) «si de veras se les habló y enseñó de Jesús según la verdad que está en él.»

ii.    El segundo es la Coraza de la Justicia.  Esa es la Justicia que solamente JESUCRISTO nos puede aplicar a nuestras vidas. Nuestra justicia es basura, y es por eso que dependemos del TODO de nuestro SEÑOR, porque JESUCRISTO es nuestra JUSTICIA.

(1)    (2ª  Corintios 5:21) «Al que no cometió pecado alguno, por nosotros Dios lo trató como pecador, para que en él recibiéramos la justicia de Dios.»

(2)    La Justicia de JESUCRISTO aplicada a nuestras vidas nos protege de la condenación y la culpa.

(a)    (Romanos 5:1) « En consecuencia, ya que hemos sido justificados mediante la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.»

(3)    En Isaías 59:17 dice que el mismo JEHOVÁ se pone la Justicia como coraza.

(a)    «Se pondrá la justicia como coraza, y se cubrirá la cabeza con el casco de la salvación; se vestirá con ropas de venganza,  y se envolverá en el manto de sus celos.»

(4)    Por eso la coraza de la Justicia cubre el pecho, que es una parte vital para el ser humano, porque donde hay paz con Dios, no hay condenación o culpa.

iii.    El tercero es los calzados para la proclamación del Evangelio, que el creyente tiene puesto. Note que Verdad y Evangelio van juntos. Las buenas nuevas y la doctrina, son parte integral del Evangelio. El creyente siempre está listo con la Verdad del Evangelio.

iv.    El cuarto es el Escudo de la Fe, otra parte vital en la armadura del soldado Romano. El escudo era de 4 pies de alto, por 2½ de ancho. Era lo suficiente alto    para proteger al soldado de los dardos, o flechas del enemigo, porque el soldado o se agachaba y se escondía detrás del escudo, o lo levantaba para protegerse.

(1)    Para el creyente, la FE es lo que protege de los dardos del enemigo. Toda duda, burla, acusación, persecución en contra del creyente, quedan clavadas como dardos en el escudo de la FE.

(2)    La FE es confianza, la FE es seguridad, la FE es la evidencia de las cosas que no vemos.

(a)    (Hebreos 11:1) «Ahora bien, la fe es la garantía de lo que se espera, la certeza de lo que no se ve.»

v.    El quinto es el Casco de la Salvación. Todos sabemos que la cabeza es la parte más importante del cuerpo. Es en la cabeza donde tenemos el cerebro que controla todo nuestros miembros. En una batalla, el soldado busca proteger su cabeza de proyectiles, en el tiempo moderno, también de explosiones. Por esa razón el soldado usaba y usa, un casco.

(1)    Como ya leímos, Isaías 59:17 dice que JEHOVÁ mismo se cubre Su Cabeza con el Casco de la Salvación junto con la Coraza de la Justicia.

(a)   «Se pondrá la justicia como coraza, y se cubrirá la cabeza con el casco de la salvación; se vestirá con ropas de venganza,  y se envolverá en el manto de sus celos.»

(2)    El Cristiano comparte ese equipo Divino.[2]

(a)    (1ª Tesalonicenses 5:8) «Nosotros que somos del día, por el contrario, estemos siempre en nuestro sano juicio, protegidos por la coraza de la fe y del amor, y por el casco de la esperanza de salvación»

(3)    La salvación protege al cristiano, es un sello sobre su vida, es garantía de propiedad que pertenece a Dios.

vi.    Y ahora el sexto y último, la Espada del Espíritu que es la Palabra de Dios, y es la parte que el cristiano usa como defensa en contra de las insidias del diablo, pero también como ataque.

(1)    (Hebreos 4:12) «Ciertamente, la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos, y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón.»

(2)    Nuestro SEÑOR JESUCRISTO nos dejó el ejemplo de cómo responder en medio de la prueba, para que nosotros hagamos lo mismo.

(a)   «Jesús le respondió:  —Escrito está: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.»

(3)    Por eso es importante que la Palabra de Dios esté en nuestras vidas, y podamos hablarla, y pensarla, y cantarla.

c.    Habiendo visto como el creyente es equipado con una armadura espiritual para estar FIRME, listo para la lucha que la vida cotidiana trae a nuestras vidas, podemos ver que e`l cristiano no está solo, el cristiano depende totalmente de la ayuda y de la FORTALEZA de Dios.

5.   Una Pregunta. —Para concluir, tenemos que preguntar si ya has hecho la dedición de entrar en la Familia de Dios. El SEÑOR llama al arrepentimiento y a la salvación.

Conclusión:
Oremos.

Notas:

1. Francisco Lacueva, Comentario Bíblico de Matthew Henry, p. 1689, editorial CLIE.

2. A. Skevington Wood, The Expositor’s Bible Commentary, Ephesians through Philemon, p. 88, Zondervan.


*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional*

**Este sermón fue predicado en Septiembre, 2009**