La oración de Jabes

Por: pastor Daniel Brito

Título: La oración de Jabes

Texto: (1ª Crónicas 4:9-10) «Jabés fue más importante que sus hermanos. Cuando su madre le puso ese *nombre, dijo: «Con aflicción lo he dado a luz».[c]10 Jabés le rogó al Dios de Israel: «Bendíceme y ensancha mi territorio; ayúdame y líbrame del mal, para que no padezca aflicción.» Y Dios le concedió su petición.»

Introducción

Ultimadamente se ha hecho muy famosa la oración de Jabes, siendo muchos los devocionales que han sido escritos sobre su corta oración. En esta noche estaremos extrayendo algunas lecciones de ésta corta lección. Trataremos los siguientes puntos:

  1. Trasfondo

  2. La oración

  3. Aplicando la lección

  4. Orando como Jabes

Lección

  1. Trasfondo. –Lo poco que sabemos de la vida de Jabes, o Jabés, es lo que acabamos de leer en nuestro Texto. Pero sabemos que el ESPÍRITU SANTO tenía un propósito en darnos a conocer lo poco que es mencionado de este hombre, y de su corta oración. Jabes recibió su nombre por parte de su madre quien parece ser que tuvo dificultad al dar a luz. Puede ser que su madre haya muerto dando a luz. De ahí su nombre de Jabes, que quiere decir tristeza.i
  1. La oración. – «Jabés le rogó al Dios de Israel: «Bendíceme y ensancha mi territorio; ayúdame y líbrame del mal, para que no padezca aflicción.» Y Dios le concedió su petición.»

    1. Jabes era un ADORADOR de JEHOVÁ, eso lo podemos notar porque su oración va dirigida al DIOS de Israel. Eso dice algo de su carácter, porque el pueblo de Israel no había sido fiel a JEHOVÁ del todo. El “sincretismo”, o sea, la mezcla de lo profano con lo sagrado era muy común entre los israelitas. Sin embargo, Jabes era un ADORADOR de JEHOVÁ.

    1. Como buen Israelita, Jabes conocía las promesas de JEHOVÁ para Su pueblo cuando entraran y habitaran la Tierra Prometida. De ahí que Jabes en su oración pide a JEHOVÁ que lo bendiga, ensanchando su territorio. Eso era parte de las tantas promesas que el SEÑOR le había dado al pueblo de Israel si eran obedientes a DIOS. (Ex. 34:24; Deut. 12:20; 19:8).

    1. La tercera parte de su oración tiene que ver con su NOMBRE de Jabes, que está relacionado con tristeza y dolor. Los Israelitas nombraban a sus hijos/as con nombres que reflejaban algo sobre su relación con DIOS, o según la condición durante su nacimiento. Esos nombres decían mucho de cómo la persona iba a vivir su vida.

      1. Para Jabes, llevar un nombre relacionado con “dolor” y “tristeza”, no era muy prometedor.

    1. En su oración, Jabes quería la bendición de JEHOVÁ, algo que todo cristiano debe desear. Pero también quería que su vida estuviera desasociada con lo que su nombre significaba: “dolor” y “tristeza”.

      1. «ayúdame y líbrame del mal, para que no padezca aflicción.»

    1. Para concluir este punto, podemos ver que DIOS contestó la oración de Jabes, quien llegó a tener más felicidad e importancia que sus hermanos.

      1. Al contestar la oración, DIOS muestra que no solamente Él ESCUCHA las oraciones, sino que también es quien CONTESTA las oraciones según su Santa Voluntad.

  1. Aplicando la lección. – (2ª Corintios 5:17) «Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!»

    1. La corta oración de Jabes contiene varias lecciones para nosotros, pero estaremos desmenuzando la última parte de su oración. Es importante notar que aunque nuestros nombres no están relacionados con “tristeza” y “dolor”, como lo era en el caso de Jabes, todos somos pecadores y necesitamos el perdón de DIOS.

      1. Una vida no entregada a DIOS, es una vida que va por el camino de “tristeza” y “dolor”. Sea en esta vida, o sea en el más allá.

    1. También es importante notar que son muchos los que en sus vidas pasadas, consultaron a adivinos para saber su futuro, o consultaron a un brujo o bruja, o a un espiritista. O tal vez fueron sus antepasados quienes lo hicieron.

      1. Por esa razón son muchos los que viven asustados por “maldiciones” que recibieron por parte de alguien, o por las llamadas “maldiciones generacionales”. O sea, por lo que sus antepasados hicieron.

    1. Nuestro Texto que hemos leído en 2ª Corintios, nos muestra la realidad de la condición de la persona cuando entrega su vida al SEÑOR JESUCRISTO. Eso es conocido como el Nuevo Nacimiento, donde el nuevo creyente es TRANSFORMADO por Obra del ESPÍRITU SANTO.

      1. (1ª Pedro 1:23) «Pues ustedes han nacido de nuevo, no de simiente perecedera, sino de simiente imperecedera, mediante la palabra de Dios que vive y permanece

      1. En el Nuevo Nacimiento recibimos una LIBERTAD COMPLETA de la CONDENACIÓN eterna por causa del pecado.

        1. (Romanos 8:1) «Por lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús»

      1. Por eso concluimos este punto aclarando que toda condenación por el pecado, o maldiciones por los hechos de uno mismo o de nuestros antepasados, han sido borrados por nuestro SEÑOR JESUCRISTO, quien dio Su Vida por los pecadores.

        1. «Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!»

  1. Orando como Jabes. – La corta oración de Jabes es un ejemplo para nosotros seguir, deseando la BENDICIÓN del SEÑOR sobre nuestras vidas.

    1. Así como Jabes era un Israelita piadoso, así nosotros también debemos vivir vidas piadosas, entregados a la Voluntad del SEÑOR.

      1. (Proverbios 3:5) «Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia.»

      1. (Salmos 34:6) «Este pobre clamó, y el Señor le oyó y lo libró de todas sus angustias

    1. Jabes oró como un heredero de un Canaán temporal. Nuestra herencia es mucho más grande y duradera en el Nuevo Pacto,ii porque nuestra esperanza es ETERNA.
      1. (Hebreos 13:14) «pues aquí no tenemos una ciudad permanente, sino que buscamos la ciudad venidera

Conclusión

Oremos….

*Toda referencia Bíblica ha sido tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional.

Notas:

[1] W.W. Rand, Diccionario de la Santa Biblia, p. 312, editorial Caribe.

[1] Herbert Lockyer, All the Prayers of the Bible, p. 81, Zondervan.

El Trono de la Gracia

Por: pastor Daniel Brito

Título: El Trono de la Gracia

Texto: (Hebreos 4:16) «Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos

Introducción

El tema de la oración es uno que muestra nuestra dependencia con DIOS. Por muy independiente que el ser humano quiera ser, llega el momento cuando se puede notar que la “fragilidad” humana rompe esa llamada “independencia”, mostrando que el ser humano necesita a DIOS. Trataremos los siguientes puntos:

    1. Trasfondo

    2. La verdadera oración

    3. Un Trono

    4. Un remedio

    5. Gracia y Misericordia

Lección

  1. Trasfondo. – En el culto del Antiguo Testamento, el sacerdote era un “intermediario” entre JEHOVÁ y los seres humanos.

    1. Entre los sacerdotes había uno que era el sumo sacerdote, y solamente él podía entrar en el lugar santísimo del Templo, una vez al año para ofrecer sacrificios por todo el pueblo, pero también por él mismo, porque era un simple hombre.

    1. Por eso debemos notar que el apóstol y autor de nuestra Epístola, había estado hablando en los versículos anteriores del Sumo Sacerdocio de CRISTO JESÚS, quien siendo Él mismo DIOS, ofreció Su vida por los pecadores sin tener que ofrecer por Él mismo, como lo hacían los sumos sacerdotes de Israel.

    1. Hemos dicho todo eso para mostrar que nuestro SEÑOR JESUCRISTO es nuestro SUMO SACERDOTE, y es por eso que nuestras oraciones llegan al TRONO DE LA GRACIA por medio de Él.

  1. El hombre y la oración. – La oración es conocida aun por los paganos y los que profesan otras religiones quienes oran a sus falsos dioses. Esas personas oran sin conocer al VERDADERO DIOS. Eso es porque el ser humano tiene un deseo, o mejor dicho, una necesidad de comunicarse con el Creador. Ese deseo o necesidad, ha sido puesta en el ser humano desde la Creación de Adán y Eva, por el mismo DIOS, y muestra la dependencia del hombre con DIOS.

  1. Un Trono. – (Salmo 45:6) «Tu trono, oh Dios, permanece para siempre; el cetro de tu reino es un cetro de justicia

    1. Este Salmo es “Mesiánico”, o sea, es un Salmo que está PROFETIZANDO el reinado ETERNO de CRISTO JESÚS. El mismo autor de la Epístola a los Hebreos, lo cita en referencia a JESÚS (Hebreos 1:8).

    1. Debemos notar que un “trono” es donde un monarca reina. En el Trono de Dios encontramos que nuestras oraciones van dirigidas a un MONARCA, o sea, el verdadero MONARCA del Universo quien es DIOS.

    1. Veamos DOS cosas:

      1. La primera es que el hecho que podamos llegar directamente al TRONO de DIOS, es por la Obra Redentora de JESUCRISTO en la Cruz del Calvario como Sumo Sacerdote.

      1. La segunda es que el cetro, era la vara o el bastón que el monarca usaba, y era un símbolo de su autoridad. Ahora nuestro Salmo nos muestra que el cetro de DIOS, o sea, Su AUTORIDAD, es uno de JUSTICIA. Su gobierno ETERNO, es uno de JUSTICIA.

  1. Un remedio. – (Hebreos 4:12) «Ciertamente, la palabra de Dios es viva y poderosa, y más cortante que cualquier espada de dos filos. Penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta la médula de los huesos,[f] y juzga los pensamientos y las intenciones del corazón.»

    1. La Palabra de DIOS, la Biblia, es el único libro que no solamente es “leído”, sino que también “lee” el interior del ser humano. Ella muestra las intenciones engañosas y desasosegadas del ser humano.

                            i.   Por medio de la Palabra de DIOS, el ser humano puede comprender que todos somos pecadores.

      1. Por medio de la Palabra de DIOS, el ser humano también puede comprender que necesita a un Salvador.

    1. Es por eso que podemos decir que de nada serviría si la Palabra de DIOS revela nuestras intenciones, sin presentar un REMEDIO.

      1. Ese remedio lo vemos en el siguiente punto:

  1. Gracia y Misericordia. – (Hebreos 4:15) «Porque no tenemos un sumo sacerdote incapaz de compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que ha sido *tentado en todo de la misma manera que nosotros, aunque sin pecado

    1. Nuestro Texto ahora nos muestra la COMPASIÓN de nuestro SEÑOR JESÚS, quien habiéndose hecho hombre (Juan 1:14), fue probado también y se compadece de nosotros.

    1. Es por eso que el TRONO de DIOS es uno de GRACIA, o sea, GRACIA es algo que el ser humano no merece. Es por eso que el ser humano puede acercarse a DIOS, sin tener que hacer obras meritorias, porque ninguna buena obra que el ser humano pueda hacer, puede comprar el perdón y la misericordia de Dios.

    1. Podemos acercarnos al TRONO DE LA GRACIA con toda CONFIANZA, no en nuestra habilidad de poder hacer buenas oraciones, sino en la GRACIA y MISERICORDIA de DIOS.

      1. (Hebreos 4:16) «Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos

Conclusión

Oremos….

*Toda referencia Bíblica ha sido tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional.

El llamado a la oración

Por: pastor Daniel Brito

Título: El llamado a la oración

Texto: 1 Timoteo 2:1-8:

«Así que recomiendo, ante todo, que se hagan plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos,2 especialmente por los gobernantes y por todas las autoridades, para que tengamos paz y tranquilidad, y llevemos una vida piadosa y digna.3 Esto es bueno y agradable a Dios nuestro Salvador,4 pues él quiere que todos sean salvos y lleguen a conocer la verdad.5 Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre,6 quien dio su vida como rescate por todos. Este testimonio Dios lo ha dado a su debido tiempo,7 y para proclamarlo me nombró heraldo y apóstol. Digo la verdad y no miento: Dios me hizo maestro de los *gentiles para enseñarles la verdadera fe. 8 Quiero, pues, que en todas partes los hombres levanten las manos al cielo con pureza de corazón, sin enojos ni contiendas.»

Introducción:

¿Por qué debemos orar? Esa es una pregunta que muchos hacen. La oración es una comunión directa entre el cristiano y Dios. Es una intercesión por otros, y por uno mismo. Trataremos los siguientes puntos:

(1) Dios quiere que todos sean salvos.

(2) Orad sin cesar.

(3) JESUCRISTO el mediador.

(4) Una vida de santidad debe acompañar a la oración del creyente.

Lección:

1. Dios quiere que todos sean salvos. —El apóstol comienza hablándole a Timoteo sobre cual debe ser la actitud del cristiano, hacia otras personas. Y debe ser una de orar por todos, no es para que Dios los bendiga, sino para que vengan al arrepentimiento. Eso es una oración de intercesión por los demás, y una que debe mostrar cual debe ser el carácter cristiano.

a. El apóstol ahora usa un ejemplo de los tantos que hay sobre por quien orar, y es sobre las autoridades civiles, el apóstol aclara en el verso 2: «especialmente por los gobernantes y por todas las autoridades, para que tengamos paz y tranquilidad, y llevemos una vida piadosa y digna»

b. Pablo aquí aclara que es nuestro deber orar por las autoridades por muy injustas que sean. La razón es que la oración es una intercesión, porque es Dios quien moldea o cambia el corazón del político que es honrado, y del que es corrupto.

i. (Proverbios 21:1) «En las manos del Señor el corazón del rey es como un río: sigue el curso que el Señor le ha trazado.»

2. Orad sin cesar. — La oración debe ser parte de nuestra vida todos los días. El apóstol Pablo les dice a los Tesalonicenses: “oren sin cesar” (1ª Tesalonicenses 5:17). Muchos interpretan este Texto diciendo que “oren sin cesar” es sacar un tiempo diario para hablar con Dios, pero eso no es lo que el Texto dice. Tampoco dice que oremos varias veces en el día. El Texto es bien claro al decir: “oren sin cesar”

a. ¿Cómo puede el creyente orar todo el tiempo?

i. “Orar sin cesar no significa solamente entregarse fielmente a la oración en ciertos momentos que es necesario saber apartar para ello, sino estar siempre en comunión con Dios, tener el corazón dirigido hacia él, implorarle en secreto, lo que es posible en medio de la vida más atareada.”[1]

ii. La oración reconoce nuestra dependencia hacia Dios, y cuanto dependemos de Dios en toda circunstancia.[2]

b. Esto nos debe recordar lo dicho por nuestro SEÑOR JESUCRISTO, en la Parábola de la viuda y el juez injusto.

i. «Jesús les contó a sus discípulos una parábola para mostrarles que debían orar siempre, sin desanimarse.» (Lucas 18:1).

ii. La Biblia de las Américas lo traduce:

(1) «Y les refería Jesús una parábola para enseñarles que ellos debían orar en todo tiempo, y no desfallecer.»

iii. El sentido de la palabra es de ORAR, para no desfallecer o desmayar. Ambos llevan al desánimo.

iv. Nuestro SEÑOR JESUCRISTO conoce muy bien al ser humano, y sabe qué fácil puede desanimarse, o desfallecer en los momentos difíciles. Pero para prevenirlo, nos dice: «que ellos debían orar en todo tiempo, y no desfallecer.»

(1) En otras palabras, la oración es el antídoto para no desfallecer.

v. Esa es claramente la importancia de la oración, y la razón de por qué debemos ORAR SIN CESAR.

3. JESUCRISTO el Mediador. —(Verso 5) «Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre»

a. Ahora pasamos a una parte muy importante, y es que por medio del Sacrificio en la Cruz del Calvario por medio de nuestro SEÑOR JESUCRISTO, tenemos libre acceso al Trono de la Gracia, a través de JESUCRISTO, que es el único MEDIADOR entre Dios y los hombres. Notemos algunas cosas:

i. JESUCRISTO fue a la Cruz del Calvario a Reconciliar al ser humano con Dios. Él dio Su Vida por nuestros pecados.

ii. JESUCRISTO es el MEDIADOR, entre el Padre y NOSOTROS. Es el MEDIADOR, porque es por medio de la CRUZ, o sea, Su Obra en la Cruz del Calvario, que podemos llegar al Padre DIRECTAMENTE.

(1) Por eso debemos hacer un énfasis en la Obra de nuestro SEÑOR JESÚS en la Cruz, porque es por ese SACRIFICIO, que somos salvos, y podemos entrar con toda confianza al Trono de nuestro DIOS.

(a) «Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos.» (Hebreos 4:16).

b. Notemos como el apóstol hace énfasis en la Divinidad y en la Humanidad de nuestro SEÑOR JESÚS. Veamos otra vez el verso 5: «Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre»

i. El MEDIADOR es el CRISTO DIVINO, cien por ciento DIOS, y cien por ciento HOMBRE.

ii. Siendo que hay un SOLO MEDIADOR, es nuestra responsabilidad de hacerlo saber a otros. Porque si hay un SOLO MEDIADOR, es porque JESUCRISTO es el único CAMINO al PADRE en la ORACIÓN, pero también para ser salvo. De ahí que JESUCRISTO dijo:

(1) «Yo soy el camino, la verdad y la vida —le contestó Jesús—. Nadie llega al Padre sino por mí.» (Juan 14:6).

iii. Como el Hijo del Hombre, JESUCRISTO vino a SALVARNOS del pecado, y para poder rescatarnos del pecado, JESUCRISTO tenía que ser pariente del hombre.

(1) «Él se entregó por nosotros para rescatarnos de toda maldad y purificar para sí un pueblo elegido, dedicado a hacer el bien.» (Tito 2:14).

4. Una vida de santidad debe acompañar a la oración del creyente. —(Verso 8) «Quiero, pues, que en todas partes los hombres levanten las manos al cielo con pureza de corazón, sin enojos ni contiendas.»

a. El levantar las manos era como los judíos solían hacer, y es algo que también nosotros hacemos.

b. El creyente debe buscar la santidad todos los días.

i. (Santiago 4:8) «Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. ¡Pecadores, límpiense las manos! ¡Ustedes los inconstantes, purifiquen su corazón!»

c. Nuestro Texto de 1ª Timoteo 2:8 que hemos leído dice:

i. «Quiero, pues, que en todas partes los hombres levanten las manos al cielo con pureza de corazón, sin enojos ni contiendas.»

ii. Notemos la última parte donde dice: «sin enojos ni contiendas.»

iii. La oración debe ir acompañada del amor, donde los malos sentimientos no estén.

iv. Cuando hay riñas, discusiones, y malos sentimientos, el creyente debe orar para arrepentirse y buscar la ayuda de Dios.

d. Y para terminar, recordemos que estos principios para orar, culminan en: “Oren sin cesar.”

i. Esa es la vida del creyente, una vida de oración, y entrega TOTAL a nuestro SEÑOR JESUCRISTO, que es nuestro único MEDIADOR y SALVADOR.

Conclusión:

Oremos.

 

Notas:

1. L. Bonnet, Comentario del Nuevo Testamento, tomo 3, p. 639, Casa Bautista de Publicaciones.

2. David J. Williams, 1 and 2 Thessalonians, NIBC, p. 99, Hendricson Publishers.

*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional.*

**Este sermón fue predicado en Julio, 2009**