La serpiente de bronce y el Cristo levantado

Por: pastor Daniel Brito

Título: La serpiente de bronce y el Cristo levantado

Texto: Números 21:1-9
«Cuando el cananeo que reinaba en la ciudad de Arad y vivía en el Néguev se enteró de que los israelitas venían por el camino de Atarín, los atacó y capturó a algunos de ellos.2 Entonces el pueblo de Israel hizo este voto al Señor: «Si tú nos aseguras la victoria sobre este enemigo, *destruiremos por completo sus ciudades.»3 El Señor atendió a la súplica de los israelitas y les concedió la victoria sobre los cananeos, a los que destruyeron por completo, junto con sus ciudades. Por eso a aquel lugar se le llamó Jormá. La serpiente de bronce
4 Los israelitas salieron del monte Hor por la ruta del *Mar Rojo, bordeando el territorio de Edom. En el camino se impacientaron5 y comenzaron a hablar contra Dios y contra Moisés:
—¿Para qué nos trajeron ustedes de Egipto a morir en este desierto? ¡Aquí no hay pan ni agua! ¡Ya estamos hartos de esta pésima comida!
6 Por eso el Señor mandó contra ellos serpientes venenosas, para que los mordieran, y muchos israelitas murieron.7 El pueblo se acercó entonces a Moisés, y le dijo:   —Hemos pecado al hablar contra el Señor y contra ti. Ruégale al Señor que nos quite esas serpientes.
Moisés intercedió por el pueblo,8 y el Señor le dijo:
—Hazte una serpiente, y ponla en un asta. Todos los que sean mordidos y la miren, vivirán.
9 Moisés hizo una serpiente de bronce y la puso en un asta. Los que eran mordidos, miraban a la serpiente de bronce y vivían.»

Introducción:
En esta noche seguimos nuestro estudio del libro de Números, que el pastor John y un servidor hemos estado enseñando todos los Jueves. En esta noche nos toca el gran capítulo 21, donde estaremos estudiando algunos puntos de mucha importancia para todos nosotros. Así comenzamos nuestra lección.

Lección:

1.    Después de 38 años. —Habían pasado unos 38 años desde la vez que los espías que habían sido enviados a explorar la tierra Prometida, habían regresado y 10 de ellos trajeron un reporte malo, causando la rebeldía de Israel. Dios le dijo a Moisés que todos los mayores de 20 años morarían en el desierto, y solo sus hijos gozarían de entrar en la Tierra Prometida.

a.    Este relato comienza en lo que parece ser el mismo lugar de la derrota de Israel, que después de haber sido castigados por Dios para estar vagando en el desierto por 40 años, decidieron por sí mismo, ir a pelear contra los cananeos y amalecitas que vivían en esa zona, e Israel fue derrotado.

b.    Ahora, después de casi 40 años, es Israel el que comienza a ganar las batallas.

2.   Israel es atacado. —La lectura del Texto Sagrado en esta noche comienza narrando la historia de como Israel es atacado sin haber provocado. «Cuando el cananeo que reinaba en la ciudad de Arad y vivía en el Néguev se enteró de que los israelitas venían por el camino de Atarín, los atacó y capturó a algunos de ellos.»

a.    Israel clama a Dios, y promete que si Dios los entrega en sus manos, todos serían destruidos. Eso quiere decir que Israel no tomaría despojo, como era costumbre en aquellos tiempos en las guerras.

b.    Para nosotros en estos días puede que nos parezca algo terrible el hecho de destruir a todos. Pero debemos recordar que Dios estaba usando a Israel como el instrumento para castigar a los cananeos por sus pecados abominables.

3.   El peligro de quejarse y culpar a Dios. —Otra vez encontramos a Israel que apesar que Dios los está alimentando con el Maná, comenzaron a QUEJARSE otra vez. Veamos los versos 4-6: «Los israelitas salieron del monte Hor por la ruta del *Mar Rojo, bordeando el territorio de Edom. En el camino se impacientaron5 y comenzaron a hablar contra Dios y contra Moisés:  —¿Para qué nos trajeron ustedes de Egipto a morir en este desierto? ¡Aquí no hay pan ni agua! ¡Ya estamos hartos de esta pésima comida!»

a.    Noten como ellos le llaman al Maná: «Ya estamos hartos de esta pésima comida!»

i.    La Biblia de las Américas dice: «y detestamos este alimento tan miserable.»

b.    Israel una vez más estaba despreciando lo que Dios les había dado. En otros tiempos cuando Israel se quejaba por falta de comida, Dios les suplía algo diferente. Pero ahora, Dios los juzga con castigo.

c.    Esto es un ejemplo para nosotros, porque hay tanta gente que se enoja con Dios, y dejan de asistir al templo. Algunos le piden algo a Dios en oración y cuando no les contesta, se alejan del SEÑOR.

i.    Es muy peligroso para el cristiano quejarse de Dios, y aun más enojarse con Dios.

ii.    He visto en varias ocasiones a través de los años en el Evangelio, a personas que dejan de asistir a la iglesia, y cuando llego a visitarlos, me cuentan que están enojados con Dios, o porque según ellos no vale la pena seguir a JESUCRISTO.

(1)    Ese tipo de personas casi siempre terminan alejados de Dios para siempre. Y en condiciones no muy agradables.

iii.    El creyente debe de buscar siempre agradar a Dios, y hacer SU VOLUNTAD. De ahí que nuestro SEÑOR JESUCRISTO enseñó en la oración modelo del Padre Nuestro, en Mateo 6:10:

(1)    «venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.»

(2)    Es ahí en el «hágase tu voluntad» donde tenemos que ponerle atención.


4.    Las serpientes venenosas como castigo. —¿De dónde salieron de pronto tantas serpientes? En Deuteronomio 8:15 dice: «El Señor te guió a través del vasto y horrible desierto, esa tierra reseca y sedienta, llena de serpientes venenosas y escorpiones; te dio el agua que hizo brotar de la más dura *roca» Podemos notar con esto que, Dios mantenía a las serpientes controladas para proteger al pueblo de Israel. Ahora Dios las suelta para que piquen al pueblo como castigo por su desobediencia.

a.    El Texto Sagrado nos dice en el verso 6: «Por eso el Señor mandó contra ellos serpientes venenosas, para que los mordieran, y muchos israelitas murieron.»

i.    Cuando la gente comienza a morir, Israel se arrepiente, y le piden a Moisés que interceda. La respuesta de Dios es que hagan una serpiente de bronce, y la pongan en un asta, para que todos los que eran mordidos, MIRARAN a la serpiente de bronce, y fueran sanados.

ii.    Con esto podemos ver que Dios no les quitó a las serpientes, sino que les ofreció el método para ser sano.

b.    Las serpientes iban a recordarle a Israel de su rebeldía, y de como tenían que mirar a la serpiente de bronce, y DIOS LOS SANARÍA. Israel sabía muy bien que no era la serpiente de bronce la que iba a sanar, sino que era DIOS quien los sanaba. Era una MIRADA DE FE.

c.    Unos siglos después, el rey Ezequías ordenó que la destruyeran junto con los altares paganos de Aserá. Lo que Dios había ordenado que fuera una MIRADA de Fe, los israelitas lo habían hecho una mirada de idolatría.

i.    (2ª  Reyes 18:3-4) «Ezequías hizo lo que agrada al Señor, pues en todo siguió el ejemplo de su antepasado David.4 Quitó los *altares paganos, destrozó las *piedras sagradas y quebró las imágenes de la diosa *Aserá. Además, destruyó la serpiente de bronce que Moisés había hecho, pues los israelitas todavía le quemaban incienso, y la llamaban Nejustán.»


5.    El Cristo levantado. —(Juan 12:32) «Pero yo, cuando sea levantado de la tierra, atraeré a todos a mí mismo. 33 Con esto daba Jesús a entender de qué manera iba a morir.»

a.    La serpiente de bronce era un TIPO de JESUCRISTO. Así como Israel MIRABA CON FE a la serpiente de bronce, así también todo pecador puede MIRAR AL CRISTO LEVANTADO en la Cruz del Calvario para salvación.

i.    Recordemos que los sacrificios del Antiguo Pacto, MIRABAN o apuntaban a la Obra de JESUCRISTO en la Cruz.

b.    Es la Obra de JESUCRISTO en la Cruz del Calvario, lo que hace libre al pecador. De ahí que como he dicho tantas veces, el cristiano debe centrar su vida en JESUCRISTO y en la cruz.

c.    Es en referencia a este evento, que tenemos el verso tan hermoso de Juan 3:16.

i.    (Juan 3:14-18) «Como levantó Moisés la serpiente en el desierto, así también tiene que ser levantado el Hijo del hombre,15 para que todo el que crea en él tenga vida eterna. 16 »Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo *unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.17 Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para salvarlo por medio de él.18 El que cree en él no es condenado, pero el que no cree ya está condenado por no haber creído en el nombre del Hijo unigénito de Dios.»

d.    Por eso es nuestro deber ANUNCIAR la Obra de JESUCRISTO en la Cruz del Calvario, porque solamente los que MIRAN al CRISTO LEVANTADO y creen en Él, son salvos.


6.    Sigue la conquista. —Ahora el verso 10 al 35 del capítulo 21 de Números, narran algunas victorias para Israel. La tierra de los Moabitas y de los Amonitas, Israel debe dejar en paz. Esos son los descendientes de Lot, a los que Dios les ha asignado su propia porción de tierra para ellos.

a.    Noten que Israel está al este del río Jordán, y están casi enfrente de Jericó, pero al otro lado del río.  Todos estos nombre nos debe recordar a nuestros tiempos, con lo que está ocurriendo en Israel. Debemos recordar que todo lo mencionado en esta lección, es lo que Dios le dio a Israel como herencia. El lado este del Jordán fue escogido por dos tribus, Rubén y Gad, que decidieron quedarse ahí. Esa es la parte que hoy se conoce como Cisjordania, y fue prometido a Israel, que es el pueblo escogido.

b.    Podemos notar en los versos 21 y 22, que Israel le pidió al rey de los Amorreos, que los dejara pasar. Ellos no iban a tomar agua, ni a quitarles nada, si los dejaban pasar. Y el verso 23 nos dice como Sijón, el rey de los Amorreos, no quiso que pasaran, y fue con su ejército y los atacó.

i.   «Israel envió emisarios a Sijón, rey de los amorreos, con este mensaje: 22 «Te pido que nos dejes pasar por tus dominios. Te prometo que no entraremos en ningún campo ni viña, ni beberemos agua de ningún pozo. Nos limitaremos a pasar por el camino real, hasta que salgamos de tu territorio.» 23 Pero Sijón no dejó que los israelitas pasaran por sus dominios. Más bien, reunió a sus tropas y salió a hacerles frente en el desierto. Cuando llegó a Yahaza, los atacó»

7.    Para concluir. —Esta lección nos ha mostrado algunos eventos narrados en este capítulo 21, pero lo más importante ha sido la serpiente de bronce, que simboliza a la Obra de nuestro SEÑOR JESUCRISTO.  Ahora Israel comienza a experimentar la conquista, y el acercamiento a la tierra PROMETIDA que Dios le había prometido a Abraham, a Isaac, y a Jacob.  Todo eso preparando el camino para la llegada del MESÍAS, del CRISTO, el Hijo de Dios, que es el CRISTO LEVANTADO, y que ha dado Su Vida por los pecadores.

CONCLUSIÓN:

Oremos.

*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional.*

**Este sermón fue predicado en Julio, 2009.**