Eneas

Por: pastor Daniel Brito

Título: Eneas

Texto: Hechos 9:32-35
«Pedro, que estaba recorriendo toda la región, fue también a visitar a los santos que vivían en Lida.33 Allí encontró a un paralítico llamado Eneas, que llevaba ocho años en cama. 34 «Eneas —le dijo Pedro—, Jesucristo te sana. Levántate y tiende tu cama.» Y al instante se levantó.35 Todos los que vivían en Lida y en Sarón lo vieron, y se convirtieron al Señor. »*

Introducción:
Esta noche estaremos hablando de un hombre que muy poco se habla de él. En realidad, solamente es mencionado en esta cita del Texto Sagrado, que ocurre cuando el apóstol Pedro sale en recorrido por algunos lugares. En la Biblia encontramos que Dios se interesa por toda la gente, sin importarle su condición social o física.

Trataremos los siguientes temas:
(1)    Una visita a los santos.
(2)    Un caso deplorable.
(3)    JESUCRISTO te sana.
(4)    Un acto decisivo.
(5)    Muchas conversiones.

Lección:
1.    Una visita a los santos. — Al comenzar nuestra lección, encontramos al apóstol Pedro haciendo una gira itinerante a otras ciudades, donde llega a la ciudad de Lida, que estaba a unas 25 millas de Jerusalén.  Allí nos dice el Texto Sagrado que, fue también a visitar a los santos que vivían en Lida. En el Nuevo Testamento encontramos en varios lugares el uso de “santos” para referirse a los Creyentes en CRISTO JESÚS. “Es la palabra que Pablo usaba corrientemente para describir a un miembro de la iglesia, como cuando dirige sus cartas a los santos de tal y tal sitio.”¹  La palabra original quiere decir “consagrado”, “separado, o “diferente”. No se refiere a personas perfectas, porque no las hay; ni tampoco a personas canonizadas; sino que se refiere a todo el que ha lavado su vida en la Sangre de JESUCRISTO. De ahí que Dios nos “separa”, para ser DIFERENTES, y así somos llamados a SERVIR. Sigamos con nuestro siguiente punto.

2.    Un caso deplorable. — No sabemos si este hombre era un discípulo, pero lo más probable es que conocía el Evangelio por su reacción a la orden de Pedro que JESUCRISTO lo estaba sanando. Las palabras tienen que ser entendidas para que la persona responda. “No dudo que Eneas se acordó lo que antes había oído de JESUCRISTO, y de su vida maravillosa y de Su muerte.”²  De lo que sí podemos estar seguro es que Eneas estaba en una condición deplorable; era un hombre bien enfermo.

a.    Un hombre paralítico en aquellos tiempos no podía valerse por sí mismo. No habían sillas de rueda como las hay en nuestros días. Puede ser que por el día lo pusieran a mendigar en la calle, como era tan común con las personas lisiadas que no podían valerse por sí mismo. Tal vez si era un padre de familia, vivían en la miseria porque el Texto Sagrado dice que tenía ocho años en esa condición.

b.    Es en condiciones como ésta, donde uno puede notar cómo es que Dios se interesa hasta por las personas que para otros son tan insignificantes. Pero para Dios todos somos iguales. Sigamos con el siguiente punto.

3.    JESUCRISTO te sana. — Noten que Pedro no dice nada de él mismo, sino que le dice a Eneas que JESUCRISTO te sana. No era Pedro el que lo estaba haciendo, más bien, era que el apóstol Pedro estaba siendo un instrumento de Dios en ese momento.

a.    Eneas creyó al mensaje de Pedro en ese momento. Él pudo saber que no era Pedro el que estaba haciendo la obra sino que en ese momento estaba siendo tocado por el Médico Divino, El mismo Hijo de Dios.

b.    Ahora, noten que Pedro no solamente le dice que JESUCRISTO lo estaba sanando, sino que le dice: “Levántate y tiende tu cama.” “Por el hecho de que Dios nos cure, no vamos a quedar ociosos, sino que hemos de hacer uso precisamente del poder que se nos ha concedido. Ya no es lecho del dolor, sino cama de descanso.”³

c.    Ahora Eneas no iba a tener que mendigar, sino que con sus propias manos iba a poder ganarse el sustento para su hogar. De ahí la orden del apóstol Pedro que hiciera su cama. Ya no necesitaba que le pusieran las cosas en las manos; ahora él podía valerse por sí mismo. Continuamos con el siguiente punto.

4.    Un acto decisivo. — Eneas hizo un acto decisivo de fe al creer que JESUCRISTO lo sanaba. Es así como JESUCRISTO también salva al pecador. Sí, la peor enfermedad que una persona puede tener es la enfermedad del pecado que daña el alma. A eso también podemos decir que TODA persona necesita recibir el nuevo nacimiento en su vida que quita la enfermedad del alma.

a.    De ahí podemos recordar las Palabras del Salmo 103:3-4 que dice:

i.    “Él perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias; él rescata tu vida del sepulcro y te cubre de amor y compasión”

ii.    Lo más importante para una persona, es recibir el perdón de sus pecados y ser rescatados de la muerte espiritual que lleva a la perdición eterna.

b.    No solamente JESUCRISTO tiene poder para salvar del pecado, Él tiene poder para sanar nuestros cuerpos, y cubrirnos de amor y compasión, como dice el Texto que hemos leído. Sigamos con nuestro último punto.

5.    Muchas conversiones. — Ahora el Texto Sagrado nos dice que: “Todos los que vivían en Lida y en Sarón lo vieron, y se convirtieron al Señor.” La gente conocía a Eneas personalmente, y el testimonio del milagro efectuado en ese pueblo se corrió bien rápido. Eso hizo que mucha gente se convirtiera al SEÑOR JESÚS.

a.    Cada vez que JESUCRISTO hace un milagro en una vida, impacta las vidas de las personas cercanas a esa vida.

b.    No hay nada mejor que entregarle a JESUCRISTO todos los pesares, las cargas, los pecados, los vicios, y pedirle al SEÑOR que haga un cambio en su vida, así como cambió la vida de Eneas.

Conclusión:
¿Hay algo que te aflige en esta noche? ¿Le has entregado tu vida al Salvador del Mundo? El SEÑOR nos llama que así como el apóstol Pedro dijo: “Jesucristo te sana”, así podamos decir de nosotros mismo: Jesucristo me sana; Jesucristo me salva; JESUCRISTO me liberta.

Notas:

1. William Barclay, Comentario al Nuevo Testamento, p. 520, editorial CLIE.

2.  Charles Spurgeon, Aeneas.

3. Francisco Lacueva, Comentario Bíblico de Matthew Henry, p. 1527, editorial CLIE.

*Toda Referencia Bíblica es tomada de la Biblia Nueva Versión Internacional.

**Este sermón fue predicado en Julio, 2008.

El Verdadero Éxito

Por: pastor Daniel Brito

Título: El Verdadero Éxito

Texto: Josué 1:8
«Recita siempre el libro de la ley y medita en él de día y de noche; cumple con cuidado todo lo que en él está escrito. Así prosperarás y tendrás éxito.»*

Introducción:
Seguimos con el hermoso tema de la importancia de la Palabra de Dios. Esta noche trataremos el tema del verdadero éxito, que es un tema que está de apogeo en cualquier medio de información, o en el mejorar de la auto estima. Lo que para el ser humano es de mucha importancia, casi siempre lo es porque otros lo están haciendo, o lo han definido de esa manera. Pero la Palabra de Dios nos muestra lo que verdaderamente es importante ante los OJOS DE DIOS, y de esa manera, lo debe ser para nosotros también. Es así en como comenzamos nuestra lección en esta noche.

Trataremos los siguientes temas:
(1)    El llamado de un hombre.
(2)    Meditando en la Palabra.
(3)    Santificado en la Palabra.
(4)    Pero yo y mi casa….
(5)    El Verdadero Éxito.

Lección:
1.    El llamado de un hombre. — Josué había sido el ayudante de Moisés por muchos años, aun cuando Josué era mucho más Joven que Moisés. Cuando Moisés había estado los 40 días en el monte recibiendo la ley por parte de Dios, Josué estaba en un lugar cerca. Eso quiere decir que Josué había experimentado el Poder de Dios como TODO Israelita lo había experimento también:

a.    Él había visto el efecto de las plagas que Dios le había enviado a los egipcios para que dejaran ir a Su Pueblo, él vio también el mar Rojo abrirse en dos para que el Pueblo de Dios pasase en seco, y él vio todas las otra maravillas que el Pueblo de Israel había sido testigo.

b.    Pero Josué vio cosas que los demás en Israel no vieron. Como ya dijimos, él había estado cerca de Moisés cuando Dios se manifestó a Moisés y le habló. Josué no estaba con Moisés, pero había sido testigo de la Gloria de Dios. Ese es el Josué que Dios decide llamar para suceder a Moisés y guiar al pueblo de Israel a la tierra prometida.

c.    Habiendo dicho todo esto, a pesar de todas esas experiencias que Josué había tenido, había algo que él necesitaba hacer para así poder llevar a cabo la labor que Dios quería que él hiciera, y era en la meditación de la Palabra de Dios. Eso nos lleva a nuestro siguiente punto.

2.    Meditando en la Palabra. — La versión de la Biblia que estamos usando, la Nueva Versión Internacional, traduce la Palabra meditar bien cercano a lo que el Texto original quiere decir, y es Recitar, que los Judíos hacían en voz baja. Tal vez usted ha notado que hay personas que cuando leen lo hacen en voz baja, otros en voz alta, y otros leen para sí mismo. Los Judíos repetían o Recitaban la Palabra de Dios en voz baja, vez tras vez para recordarse.

a.    Ese es el secreto de la lectura de la Palabra de Dios, leyendo, recitarla, y hablarla con los demás.

b.    El hablar la Palabra de Dios con otros, fortalece nuestra fe, y al mismo tiempo, llega a ser una guía de nuestra conducta y de nuestro hablar. Sigamos con el siguiente punto.

3.    Santificado en la Verdad. — Josué estaba recibiendo una orden de mantenerse siempre atento a la Palabra de Dios, y debemos notar otro de los efectos de la Palabra de Dios en nuestras vidas, y es el de la santificación.

a.    Veamos el Salmo 25:5 que dice: “Encamíname en tu verdad, ¡enséñame! Tú eres mi Dios y Salvador.” “En vez de seguir sus propios métodos y trazar nuevos caminos de pensamiento para si mismos, inquirieran sobre los antiguos y buenos caminos de la propia verdad de Dios, y solicitaran al Espíritu Santo que les diera entendimientos santificados y deseosos de aprender.”¹

i.    (Juan 17:7) “Santifícalos en la verdad; tu palabra es la verdad.” En esa oración de intercesión, nuestro SEÑOR JESÚS estaba orando al Padre por Sus discípulos, y por nosotros también. La Palabra de Dios es la VERDAD, y al pedirle que ellos fueran santificados por Su Palabra, estaba pidiendo que fueran consagrados, o separados, por la Palabra de Dios. ¿Separados de qué? Separados del mundo y del pecado. Es la Palabra de Dios como hemos dicho de antemano, la que cambia nuestros pensamientos. Al uno leerla y recitarla, nuestra forma de pensar se establece según la Palabra de Dios.

b.    Esto nos muestra que Josué había tenido experiencias grande con Dios, pero necesitaba todo el tiempo estar meditando en la Palabra de Dios para no olvidarlo, y para mantener sus pensamientos enfocados en la Voluntad de Dios.

c.    Si una persona ha sido siempre mal hablada, cuando viene a los Pies de JESUCRISTO y se arrepiente de sus pecados y se convierte al Salvador del mundo, sus pensamientos y su hablar empiezan a cambiar poco a poco, aunque en algunos casos es casi de inmediato. El cambio se empieza a ver porque mientras más la persona está expuesta al mensaje de la Palabra de Dios, más se van limpiando sus pensamientos, y su forma de hablar.

i.    Podríamos usar el ejemplo de una llave de agua caliente que uno la abre, pero en tiempos de frío, toma un poco de tiempo en comenzar a salir el agua caliente, hasta ser tanto que aun quema.

ii.    Es igual con nuestra forma de pensar y de hablar, mientras más se está expuesto a la Palabra de Dios, más rápido es el cambio.

iii.    Continuamos con nuestro siguiente punto.

4.    Pero yo y mi casa….  — Hemos hablado de la necesidad para Josué de meditar en la Palabra de Dios todo el tiempo desde que era joven, y ahora saltamos a la época de su vejez, cuando Josué junta al pueblo de Israel para darles instrucciones. Josué 24: 15 dice: “Pero si a ustedes les parece mal servir al Señor, elijan ustedes mismos a quiénes van a servir: a los dioses que sirvieron sus antepasados al otro lado del río Éufrates, o a los dioses de los amorreos, en cuya tierra ustedes ahora habitan. Por mi parte, mi familia y yo serviremos al Señor.” Notemos ahora la importancia de hacer buenas decisiones basadas en la Palabra de Dios. Toda persona tiene que escoger el camino que quiere tomar: o toma el camino de la vida eterna, o toma el camino de la perdición eterna.

a.    Josué había escogido cuando era más joven y ahora en su vejez, seguía siendo el mismo.

b.    Ahora le dice a Israel que escoja a quien van a servir. Él había estado seguro de su decisión de obedecer a la Palabra de Dios, y por eso les dice: “Por mi parte, mi familia y yo serviremos al Señor.”  Sigamos con nuestro último punto.

5.    El Verdadero Éxito. — Como ya hemos dicho, el éxito no se define por la forma que el mundo lo considera como tal. Veamos lo que dice nuestro SEÑOR en Lucas 12:15: “¡Tengan cuidado! —advirtió a la gente—. Absténganse de toda avaricia; la vida de una persona no depende de la abundancia de sus bienes.”   En esta lección hemos aprendido que para Josué el verdadero éxito no era en las conquistas que había hecho como general del ejército de Israel, sino en una vida sometida a la Palabra de Dios. Ese es el verdadero éxito: la obediencia a la Palabra de Dios.

Conclusión:
¿Has experimentado el verdadero éxito en tu vida? ¿O todavía sigues buscando el éxito de la forma que el mundo lo define? Sigamos al verdadero éxito que es la obediencia a la Palabra de Dios, y la salvación de nuestras vidas.

Notas:

1. Charles Spurgeon, El Tesoro de David.

*Toda Referencia Bíblica es tomada de la Biblia Nueva Versión Internacional.

**Este sermón fue predicado en Julio, 2008.

Los Israelitas en Sinaí

Por: pastor Daniel Brito

TEXTO: Éxodo 19:1-25

TITULO: Los Israelitas en Sinaí

INTRODUCCIÓN: Continuamos esta noche con nuestro estudio en el libro de Éxodo. Trataremos los eventos en preparación para que Israel recibiera los Diez Mandamientos. Debemos ponerle mucha atención al estudio, porque contiene muchas lecciones para todos nosotros hoy día. Es así como comenzamos nuestra lección.

1. La llegada al Sinaí. — Como dice el Texto Sagrado, hacía tres meses que Dios había sacado a Israel de la esclavitud de Egipto. Habían llegado al desierto del Sinaí, frente al monte, solamente unas millas de distancia de Refidim, donde habían estado. Según Números 10:11, Israel estuvo más de 10 meses en Sinaí.

2. Dios habla con Moisés en el Monte. — Después de acampar junto al monte, Moisés sube para encontrarse con Dios. Es allí donde Dios comienza a revelarle a Moisés y a Israel Su Propósito con todos ellos.

a. Dios recalca como los sacó de Egipto con Mano Fuerte, o sea con Milagros, y les estuvo sustentando de alimento y agua por esos tres meses.

b. El llamado a la Santidad. – La exhortación a ser obedientes y cumplir Su Pacto, era un llamado a la santidad, o sea, a ser consagrados y separados como una nación santa. Dios sabía muy bien que Israel era una nación de personas humanas con debilidades, el llamado a la santidad no era a la perfección, sino que era a la separación del mal.

3. Las Condiciones de Dios. – Dios declara que Israel sería un Reino de Sacerdotes. Iban a ser de bendición a otras naciones, pero había condiciones.

a. Dios había escogido a Israel para ser una nación Sacerdotal, o sea, una nación intermediara entre las otras naciones, y Dios. De ahí que Dios esperara que Israel fuera una bendición para las otras naciones. Podríamos decir que serían el ejemplo para que las otras naciones alcanzaran a Dios.

b. Los ancianos y el pueblo escuchan por parte de Moisés las condiciones que Dios pone delante de ellos. Dios los estaba llamando a ser una nación santa, consagrada al único y verdadero Dios. Podemos decir que aquí tenemos una consulta entre Moisés y los ancianos, que luego le preguntan al pueblo que decida si quieren aceptar las condiciones que Dios ponía delante de ellos. Notemos dos cosas sobre el llamado o elección de Dios hacia Israel:

i. “Las promesas acompañan la elección y la ley acompaña el pacto.”(1) Esto quiere decir que Dios los llamaba a ellos, y les daba las Promesas sobre Su propósito hacia ellos. Ahora Dios también les da una Ley de como comportarse, para así ser obedientes al Pacto que hacen con JEHOVÁ DIOS.

c. LECCIÓN: Dios nos llama a nosotros a la santidad, eso es a consagrarnos y a vivir vidas separadas del pecado, para ser bendición al mundo que no conoce a Dios. 1 Pedro 1:14-17 dice:

i. “Como hijos obedientes, no se amolden a los malos deseos que tenían antes, cuando vivían en la ignorancia.15 Más bien, sean ustedes santos en todo lo que hagan, como también es santo quien los llamó;16 pues está escrito: «Sean santos, porque yo soy santo.»17 Ya que invocan como Padre al que juzga con imparcialidad las obras de cada uno, vivan con temor reverente mientras sean peregrinos en este mundo.”

ii. Y luego dice en el 2:9: “Pero ustedes son linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable.”

iii. Notemos la semejanza en el Texto Sagrado al llamado de Dios a Israel, y ahora al llamado que Dios nos hace a nosotros. Es nuestro deber vivir vidas consagradas a Dios, y así ser de bendición, para poder ser testigos a aquellos que no conocen a nuestro Salvador.

4. Moisés regresa con la respuesta del pueblo y los ancianos. — Israel fue llamado por Dios como NACIÓN y como INDIVIDUOS. Pero eso no quiere decir que ellos no tuvieron que escoger si querían servir a JEHOVÁ o no. Notemos que Moisés regresa al Monte a llevarle a Dios el reporte de los ancianos y del pueblo.

a. Veamos un poco sobre lo que un Pacto significaba:

i. “Un pacto era un contrato o un tratado que ligaba a dos partes en vínculos estrechos. Así se ve la importancia del concepto especialmente en los libros proféticos; por infidelidad de parte de Israel se había anulado el pacto, o lo que vinculaba a Israel con Dios.”(2)

5. Moisés consagra al pueblo. — Dios es Santo, y le da instrucciones a Moisés sobre como consagrarse físicamente y espiritualmente. Había una lección para Israel, y era que tenían que tomar las cosas en Serio cuando iban a encontrarse con Dios. La pureza física les haría recordar a ellos también la necesidad de la limpieza espiritual.

a. Debían lavar sus ropas. – En el desierto, y con la escasez de agua, era difícil mantener la ropa limpia.

b. La segunda advertencia era sobre no acercarse al monte más allá de los límites prescriptos por Dios. El Monte Sinaí se convertiría en un Recinto Sagrado donde Dios descendería en medio de Ellos. Dios quería enseñarles a ellos que lo respetaran, y que el Culto hacia Él debía tomarse en serio, y por esa razón era Sagrado.

c. La Tercera advertencia era sobre no tener relaciones sexuales. No había nada malo en eso por parte de los casados, pero Dios quería mostrarles una lección de consagración y separación, y que no hubiera nada que los estuviera distrayendo.

i. Dios quería enseñarles a ellos que tuvieran TEMOR DE DIOS en sus vidas.

d. ¿Por qué razón Dios no quería que se acercaran tanto? Como ya he dicho, para enseñarles el TEMOR DE DIOS, pero también el ser humano, y más ellos que salían de una nación pagana, estaban propensos a idolatrar las cosas y no a Dios. El ser humano se lleva más por lo que ve que por la fe. Ellos podían haber tomado piedras, o cualquier cosa que estuviera en el monte, y haberlo hecho un amuleto, o un ídolo.

e. LECCIÓN para Nosotros: También hay una advertencia sobre eso. ¿Cuanta gente no trae agua o aceite de la Tierra Santa y lo vende aquí? La venta de supuestas reliquias, o las apariciones, todo eso atrae al ser humano que pone sus ojos en los objetos, y no en el Verdadero Dios que está en todo lugar. Tenemos que cuidarnos de la comercialización del Evangelio.

6. La advertencia al pueblo por parte de JEHOVÁ DIOS. — Truenos, Relámpagos, la densa nube; todo Mostrándole al Pueblo la Gloria de Dios. Israel estaba siendo testigo con sus propios ojos del Poder y la Gloria de Dios. Noten que nuestro SEÑOR que sabe todas las cosas, le dice a Moisés que baje otra vez y que vuelva a advertir al Pueblo sobre el consagrarse antes de acercarse a Él, no sea que muchos mueran. Dios sabía muy bien que había muchos que no estaban limpios delante de Él.

a. Moisés disiente diciéndole a Dios que el Pueblo sabe que tiene que consagrarse. Tal vez Moisés no quería bajar otra vez, viéndolo como una pérdida de tiempo, pensando que según él, la gente ya lo sabía.

b. Dios le dice que descienda, y le diga a Aarón que suba con Moisés. Esa orden seguramente era porque Dios sabía que había muchos que no estaban limpios delante de Él, y le aclara que nadie más puede subir con ellos al monte; ni siquiera el sacerdocio.

i. Aquí hay una pregunta sobre como es que Dios habla de sacerdocio si Aarón y sus hijos no habían sido consagrados todavía para el sacerdocio. Es muy claro que Dios tiene que haberle dado instrucciones a Moisés y a Aarón sobre Sus Planes sobre crear un Sacerdocio Aarónico.

ii. Pero ni aun la descendencia de Aarón podía subir con ellos. Ni los ancianos, ellos tenían que quedarse con el pueblo y mantener su distancia.

c. LECCIÓN para Nosotros: Dios nos llama a llevar vidas puras delante de Él.

Conclusión:
Que lección tan hermosa en la cual Dios nos llama a servirlo solamente a Él, y a mostrarnos que nosotros también hemos sido llamados para ser santos, siendo consagrados para servirle, y para heredar la vida eterna.

Notas:

1. Andrés Glaze, Comentario Bíblico Mundo Hispano, Éxodo, p. 163, editorial Mundo Hispano.

2. Ibid., p. 164.

*Toda referencia Bíblica, es tomada de la Biblia Nueva Versión Internacional.

*Este Sermón fue predicado Mayo 1, 2008.


Los Impedimentos Quitados

Por: Pastor Daniel Brito

Título: Los Impedimentos Quitados

Texto: Marcos 7:31-37: «Luego regresó Jesús de la región de Tiro y se dirigió por Sidón al mar de Galilea, internándose en la región de Decápolis.32 Allí le llevaron un sordo tartamudo, y le suplicaban que pusiera la mano sobre él. 33 Jesús lo apartó de la multitud para estar a solas con él, le puso los dedos en los oídos y le tocó la lengua con saliva. 34 Luego, mirando al cielo, suspiró profundamente y le dijo: «¡Efatá!» (que significa: ¡Ábrete!). 35 Con esto, se le abrieron los oídos al hombre, se le destrabó la lengua y comenzó a hablar normalmente. 36 Jesús les mandó que no se lo dijeran a nadie, pero cuanto más se lo prohibía, tanto más lo seguían propagando.37 La gente estaba sumamente asombrada, y decía: «Todo lo hace bien. Hasta hace oír a los sordos y hablar a los mudos.»*

Introducción:
Los impedimentos en la vida pueden ser de muchas formas. En este caso, era un hombre sordo y mudo. Pero nuestras vidas están llenas de cosas que impiden la bendición de Dios. Es así como comenzamos nuestra lección en esta noche. Trataremos los siguientes Puntos:
(1) Un hombre desahuciado.
(2) Lo Trajeron a JESÚS.
(3) El Acto Sanador.
(4) El Resultado.
(5) Todo lo Hace bien.
(6) ¿Cuáles son nuestros impedimentos?

Lección:1. Un hombre desahuciado. — Este hombre era sordo, y no habiendo los métodos para corregir su imposibilidad, había sido desahuciado en el sentido que no había remedio para corregir su problema.

a. Sus impedimentos eran dos:

i. Este hombre era sordo. No sabemos cuanto tiempo hacía que había perdido la habilidad de oír, o si tal vez lo era de nacimiento.

ii. Su segundo impedimento era que no podía hablar, o le costaba hablar. Lo más probable es que no podía hablar por la sencilla razón que no podía oír.

2. Lo trajeron a JESÚS. — Tal vez sus parientes o sus amigos habían escuchado que JESÚS hacía milagros y lo llevaron a Él para que lo sanara. Esto nos debe recordar que es así como el Evangelio crece. Cuando alguien escucha que Dios está haciendo grandes cosas en una vida, se interesa por saber como fue. Es por eso que es tan importante el invitar a alguna persona a escuchar el Evangelio en una Célula de hogar para que así haya oportunidad que Dios obre en esa persona.

a. JESÚS se lo llevó a un lado. — Hay veces que la gente tiene que estar a solas para poner atención. En el caso de un sordo mudo, era muy importante quitarlo de donde podía estar viendo el ser ridiculizado.¹ Nuestro Salvador quería la atención completa de este hombre.

i. Es así como también nosotros debemos ponerle toda la atención a Dios. A veces nos ocupamos tanto en ver lo que otros hacen y dicen de nosotros, que no dejamos que la fe crezca en nosotros.

ii. No es tanto lo que las circunstancias digan de nosotros, sino que es lo que nuestro SEÑOR JESUCRISTO dice de nosotros.

3. El acto Sanador. — Nuestro SEÑOR le pone los dedos en los oídos, y le tocó la lengua con saliva. Algo que hoy diríamos que es bien antihigiénico. Nuestro Salvador le pone los dedos en el oído, y habla fuerte mirando hacia el Cielo. Debemos notar que JESÚS sanó a la gente de diferente maneras. Muchas veces el ser humano necesita el TOQUE físico para creer. Por eso tantas veces que oramos por la gente, les imponemos manos. No es que las manos de uno tengan poder sanador, JESUCRISTO es nuestro único sanador. Pero el TOQUE produce confianza en la gente. JESÚS también le escupe al hombre en la lengua. Uno puede imaginarse al hombre recibiendo el toque de nuestro SEÑOR como un choque eléctrico que le sanó los oídos y su lengua.

a. Ese clamor de nuestro Salvador nos debe recordar las Palabras del Salmo 107:20 que dice: «Envió su palabra para sanarlos, y así los rescató del sepulcro.» — NVI

b. Es así como Dios cambia nuestras circunstancias enviando Su Palabra para sanarnos o para liberarnos.

4. El Resultado. — El hombre comienza a oír, y puede hablar. Ya no habla con ruidos como antes. Ahora puede comenzar a usar su lengua como debe ser, por la sencilla razón que ahora se puede oír él mismo.

5. Todo lo hace bien. — Es lo que la gente dice de JESÚS al ver el milagro. Nuestro Salvador le había dicho al sordo mudo que no le dijera a nadie. ¿A nadie? ¡Toda la gente lo había visto! Tal vez nuestro Salvador dijo eso especialmente para despertar la curiosidad de la gente que en realidad hizo lo opuesto y contaron las grandes cosas que JESUCRISTO había hecho. Veamos lo que un comentarista dice:

a. «Cuando concluyó la curación, la gente declaró que JESÚS había hecho todas las cosas bien. Ese había sido el veredicto de Dios cuando completó Su propia creación en el principio (Génesis 1:31). Cuando vino JESÚS trayendo sanidad a los cuerpos y salvación a las almas, empezó una nueva creación. En el principio, todo había sido bueno, el pecado humano lo había echado todo a perder; y ahora JESÚS estaba devolviendo la belleza de Dios al mundo afeado por el pecado humano»

6. ¿Cuáles son nuestros impedimentos? Puede ser alguna enfermedad como este hombre sordo, o puede ser algún vicio que te tiene atado. El impedimento puede ser también el simple hecho de no querer darle a JESUCRISTO tu vida. Tal vez a la vista de la gente haz quedado desahuciado. Todos tenemos impedimentos que necesitamos traerlos a los pies de JESUCRISTO, quien dio Su Vida en la cruz del Calvario por cada uno de nosotros.

Conclusión:
NOTA: Esta parte no es para leerla. Es para el “Predicador(a)” de este bosquejo, quien debe saber bien las personas que tiene delante, y como debe concluir este mensaje. Sea con llamamiento, y si es así, cual tipo de llamamiento.

Notas:

1. William Barclay, Comentario al Nuevo Testamento, p. 240, editorial CLIE.

*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional.

**Este sermón fue predicado en Octubre de 2007.

¿Quién puede perdonar los pecados?

Por: Pastor Daniel Brito

Título: ¿Quién puede perdonar los pecados?

Texto: Marcos 2:1-12: «Unos días después, cuando Jesús entró de nuevo en Capernaúm, corrió la voz de que estaba en casa. 2 Se aglomeraron tantos que ya no quedaba sitio ni siquiera frente a la puerta mientras él les predicaba la palabra.3 Entonces llegaron cuatro hombres que le llevaban un paralítico.4 Como no podían acercarlo a Jesús por causa de la multitud, quitaron parte del techo encima de donde estaba Jesús y, luego de hacer una abertura, bajaron la camilla en la que estaba acostado el paralítico.5 Al ver Jesús la fe de ellos, le dijo al paralítico: —Hijo, tus pecados quedan perdonados. 6 Estaban sentados allí algunos maestros de la ley, que pensaban:7 «¿Por qué habla éste así? ¡Está blasfemando! ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?» 8 En ese mismo instante supo Jesús en su espíritu que esto era lo que estaban pensando. —¿Por qué razonan así? —les dijo—.9 ¿Qué es más fácil, decirle al paralítico: “Tus pecados son perdonados” , o decirle: “Levántate, toma tu camilla y anda” ?10 Pues para que sepan que el Hijo del hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados —se dirigió entonces al paralítico—:11 A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa. 12 Él se levantó, tomó su camilla en seguida y salió caminando a la vista de todos. Ellos se quedaron asombrados y comenzaron a alabar a Dios. —Jamás habíamos visto cosa igual —decían.»
–Nueva Versión Internacional

Introducción:
Los judíos asociaban la enfermedad con el pecado. Ellos no eran los únicos. Toda sociedad asocia de una forma u otra la enfermedad con algo malo que alguien hizo. Esa pregunta la podemos ver en varias ocasiones en los Evangelios. Lo que sí sabemos es que nuestro SEÑOR responde a la necesidad mostrándoles que lo primero que una persona necesita es el Perdón de sus pecados. Es así como comenzamos nuestra lección en esta noche. Trataremos los siguientes Puntos:
(1) El escenario.
(2) La fe de los Cuatro.
(3) ¿Quién puede perdonar?
(4) La incredulidad ciega a la gente.
(5) Dos milagros a la misma vez.

Lección:

1. El escenario. — Este relato que hemos leído, lo encontramos también en Mateo y en Lucas. Mateo nos dice que venían llegando en una barca a su propio pueblo. O sea, acababan de llegar y, como podemos imaginarnos, mucha gente lo siguió hasta la casa para escucharlo. Tal vez era la casa de Pedro. Era común en aquellos tiempos que la gente abriera la puerta de sus casas en la mañana, y no la cerraran hasta la noche. Una puerta abierta era una invitación a todos los que quisieran entrar.¹ La gente que se agrupó en la casa para escucharlo, consistía de simples campesinos, y de líderes religiosos como los Fariseos y los Escribas. Esos líderes religiosos solamente se interesaban en atrapar a JESÚS con algo que Él dijera para acusarlo. Sigamos al segundo punto.

2. La Fe de los Cuatro hombres. — No sabemos la edad de este hombre paralítico, puede ser que haya sido joven. Lo que sí sabemos era que no podía caminar, y seguramente que eso lo había convertido en un mendigo. Los hombres que no podían trabajar, tenían que mendigar. En la escena encontramos que el lugar estaba lleno, y la gente no dejaba que entraran al paralítico. Cuatro hombres decidieron ayudar a este hombre incapacitado, tal vez eran sus amigos, o tal vez eran sus parientes. Ellos venían buscando a JESÚS para que sanara a este paralítico. Hay dos cosas que nos debe llamar la atención de estos cuatro hombres:

a. El primero era la FE de ellos. Quiere decir que ellos habiendo oído hablar de JESÚS, decidieron que lo que este hombre necesitaba era un encuentro con JESUCRISTO. Estos cuatro hombres nos debe recordar a nosotros que es nuestra responsabilidad traer a otros a los pies de JESUCRISTO para que encuentren la salvación de sus almas.

b. EL segundo es que no se mencionan los nombre de estos cuatro hombres. Entran en la escena subiendo al paralítico por el techo. Las casas de aquel tiempo casi siempre tenían una escalera por afuera y con mucho cuidado y mucho trabajo, lo subieron y, después de haber abierto un hoyo en el techo, lo bajaron. Todo eso se dice de ellos, pero así como llegan, desaparecen de la escena en anonimato. Eso nos debe recordar que todos tenemos un propósito que Dios quiere que hagamos en esta vida. Después de dos mil años, todavía estamos leyendo esta historia y de esos cuatro hombres que hicieron lo que Dios quería que hicieran en Su tiempo. Sigamos al tercer punto.

3. ¿Quién puede perdonar? — Mientras que JESUCRISTO estaba hablando, los cuatro hombres abrieron un hoyo en el techo, seguramente que cautivando la mirada de todos. Nuestro SEÑOR los mira y según el relato del Evangelio de Mateo le dice: “¡Ánimo hijo; tus pecados quedan perdonados!”. ¿Perdonar pecados? Ellos lo habían traído para recibir sanidad del cuerpo. Ellos querían verlo caminar, emprender una vida nueva; poder trabajar con sus manos una vez más. Pero JESÚS está mirando la necesidad más importante de cada persona. Y todos los seres humanos tienen la necesidad de recibir el perdón de los pecados antes que nada. No importa cual hubiera sido la razón por qué ese hombre había quedado incapacitado. Así como él, todos somos pecadores según el Texto Sagrado nos dice en Romanos 3:23: “Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios”. Notemos la respuesta de algunos que estaban presente:

a. Algunos pensaron en sí mismo que JESÚS al decir eso, se estaba haciendo igual a Dios. Solamente Dios puede perdonar pecados pensaban ellos. Ellos estaban allí porque habían visto algunas señales, o habían oído de las maravillas que JESÚS hacía. Ellos sabían que JESÚS no era un hombre común. Aun así, pensaban ellos, “blasfema”, se hace igual a Dios.

b. JESÚS conocía los pensamientos de ellos. El hecho que conocía los pensamientos de ellos, nos dice que JESÚS, el mismo Dios, estaba viendo el corazón de ellos y la dureza que tenían. Por eso JESÚS les dice: ¿Qué es más fácil, decirle al paralítico: “Tus pecados son perdonados” , o decirle: “Levántate, toma tu camilla y anda”? El SEÑOR JESÚS les está diciendo a ellos lo que ellos sabían muy bien que estaban pensando, y les dice: para que vean que soy el Hijo de Dios, porque tengo autoridad para perdonar, y para sanar. Esos hechos de nuestro SEÑOR testifican de la dureza del ser humano. Les revela los pensamientos, y al mismo tiempo sana al paralítico, y aun así, muchos no creyeron en Él. Esto nos lleva al punto de la incredulidad que es el siguiente punto.

4. La incredulidad ciega a la gente. — Todos vieron el milagro del hombre paralítico, como se levantó y tomó su camilla, y se fue contento. Vemos que cuando llegaron los cuatro con el paralítico, no pudieron entrar porque la gente no les habría camino. Después que JESÚS lo sana, la gente le abre camino a este hombre que había llegado en una camilla, pero ahora, él lleva la camilla. ¡Qué asombro para esa gente! Toda esa gente se maravillaba de lo que JESUCRISTO Había hecho, pero muchos de los líderes religiosos no estaban contentos. A ellos no les gustó que JESUCRISTO hubiera sanado a este hombre y, mucho menos, le haya dicho primero que recibía el perdón de los pecados. Eso nos debe recordar de tanta gente que llega a un Culto y escucha el mensaje del Evangelio y ve las maravillas que Dios hace pero no hace una decisión por recibir al Salvador del mundo. Cuanta gente desprecia la oportunidad que Dios le está dando por tener su corazón puesto en otras cosas. Concluimos con el último punto.

5. Dos milagros a la misma vez. — Hay dos cosas que este hombre necesitaba.

a. La primera es que este hombre llega en una camilla. Seguramente que todos los días lo ponían en la calle en la misma camilla para mendigar. Este hombre traía dos problemas y necesitaba dos milagros. A la vista de todos, necesitaba un solo milagro: el de caminar. Nuestro Salvador le otorga a este hombre los dos milagros que necesitaba. Y con esto, estaba diciéndole a todos que el problema más grande que el hombre tiene es el problema del pecado. El mundo secular trata de explicar el mal que la gente hace como problemas sociales o psicológicos. JESUCRISTO lo aclaró muy bien al mostrar que el problema del mundo se llama PECADO. Y solamente Él tiene poder para perdonar y salvar nuestras vidas.

b. El segundo es el milagro de la sanidad de su cuerpo. JESÚS vio la fe de los cuatro hombres que lo trajeron, pero también vio la fe de este hombre. JESÚS era su única esperanza de poder recibir el milagro que necesitaba. Esta historia nos debe recordar que JESUCRISTO se sigue interesando en todos nosotros. Se interesa que recibamos el perdón de nuestros pecados, y se interesa en otorgarnos el milagro que necesitamos. Lo único que se requiere es que uno tenga FE, eso es que uno tenga la confianza puesta en Él como el único verdadero obrador de milagros.

6. RESUMEN. — Para aplicar esta enseñanza para nuestras vidas, vemos que no importa las circunstancias que uno esté pasando, sean problemas económicos, problema en el hogar, problema matrimonial, problema de enfermedad. Es muy claro que Dios es un Dios de milagros. Necesitamos poner nuestra confianza en JESUCRISTO el Salvador del mundo.

Conclusión:
NOTA: Esta parte no es para leerla. Es para el “Predicador(a)” de este bosquejo, quien debe saber bien las personas que tiene delante, y como debe concluir este mensaje. Sea con llamamiento, y si es así, cual tipo de llamamiento.

Notas:

¹William Barclay, Comentario al Nuevo Testamento, p. 209. editorial CLIE.