¿Me amas?

Por: pastor Daniel Brito

TEXTO: Juan 21:15-25

TITULO: ¿Me amas?

INTRODUCCIÓN: En esta noche continuamos el tema de esta mañana, y concluimos también el estudio del Evangelio de Juan. Esta mañana estuvimos hablando sobre la Pesca Milagrosa que nuestro SEÑOR Resucitado obró en Sus discípulos. Ahora, concluimos este hermoso Evangelio. Es así como comenzamos nuestra lección.

1.    Cuando terminaron de desayunar. — Nuestro SEÑOR había hecho un gran milagro al darles 153 pescados que ellos a Su Palabra, habían obedecido y tirado la red. Podemos decir que JESUCRISTO se los dio, porque ellos no habían pescado nada, y podemos estar seguros que el SEÑOR hizo los pescados de la nada, o los trajo a la red de Sus discípulos.

a.    Podemos ver la Humanidad de JESUCRISTO al igual que Su Divinidad. No era un espíritu lo que ellos estaban viendo, sino que era al CRISTO GLORIFICADO.

b.    El SEÑOR JESÚS les había hecho de comer, y seguramente que había comido también. Su Cuerpo Glorificado no necesitaba comida, pero así como era palpable, podía aparecer y desaparecer, también podía comer si quería.

2.    Una pregunta hecha tres veces. — “Cuando terminaron de desayunar, Jesús le preguntó a Simón Pedro:   —Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?  —Sí, Señor, tú sabes que te quiero —contestó Pedro.  —Apacienta mis corderos —le dijo Jesús. 16 Y volvió a preguntarle:  —Simón, hijo de Juan, ¿me amas?  —Sí, Señor, tú sabes que te quiero.  —Cuida de mis ovejas. 17 Por tercera vez Jesús le preguntó:   —Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?  A Pedro le dolió que por tercera vez Jesús le hubiera preguntado: «¿Me quieres?» Así que le dijo:  —Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te quiero.  —Apacienta mis ovejas —le dijo Jesús—”

a.    Encontramos ahora a nuestro SEÑOR dirigiéndose hacia Pedro con tres preguntas. Algunos piensan que JESÚS salio caminando con Pedro y tuvo una conversación privada. Otros piensan que no, que la conversación fue delante de los demás.

b.    En realidad, no sabemos como fue, pero veamos lo que las preguntas dicen:

i.    El SEÑOR JESÚS le pregunta: ¿Me amas? Tres veces.

ii.    Entendemos que en el Texto griego, el SEÑOR usa dos palabras para amar, como también en el español diríamos: me amas, o me quieres. Tal como el Texto de la Nueva Versión Internacional lo tiene. Y algunos piensan que fue para ponerse a la par con Pedro, tal como usted puede verlo en el Texto de la NVI como ya dije.

(1)    Se ha dicho mucho sobre ese intercambio de palabras, pero en realidad, creo que la evidencia de los comentaristas a un lado y al otro, recae más sobre el uso intercambiable de esas palabras.

c.    La tristeza de Pedro se debía sin ninguna duda, a la tercera vez que JESÚS le pregunta lo mismo. Debemos recordar que Pedro se había jactado en decirle a JESÚS que él daría su vida por JESÚS (Juan 13:36-38). Y es ahí donde el SEÑOR predice que Pedro lo iba a negar tres veces antes que el gallo cantara.

i.    No hay duda que Pedro ya se había arrepentido, pero nuestro SEÑOR lo estaba restaurando al encararlo con esa pregunta tres veces.

ii.    Veamos en el siguiente punto la importancia del amor hacia DIOS.

3.    El amor a la Persona de CRISTO debe estar presente en nuestras vidas.

a.    ¿Puede alguien ser salvo si no ama a JESUCRISTO? Esa pregunta que en realidad nos muestra que no, es imposible ser salvo si uno no ama a JESUCRISTO.

i.    El amor a Dios es el Gran Mandamiento, y es nuestro deber amar a nuestro SEÑOR. Nuestro Salvador JESUCRISTO respondió esa pregunta en Mateo 22:36-37:

(1)    “—Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante de la ley? 37 —”Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente”  —le respondió Jesús—”

b.    ¿De que vale tener puestos en la iglesia, y no amar a JESÚS?

c.    Un creyente puede que no entienda todavía la Doctrina Bíblica muy bien, pero si uno le pregunta si ama a JESUCRISTO, la respuesta es un si.

i.    Veremos un poco más en el siguiente punto.

4.    Si le amamos, debemos obedecerlo. — Juan 14:15 dice: “Si ustedes me aman, obedecerán mis mandamientos.”  Es claro que la obediencia siempre va unida al amor en las Sagradas Escrituras. No se puede jactar uno en el amor hacia Dios, si no se está  demostrando obediencia a la Palabra de Dios.

a.    El amor y la fidelidad a Dios son sinónimos, y no se pueden SEPARAR. 1 Pedro 1:3-9 dice:

i.    “¡Alabado sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo! Por su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo mediante la resurrección de Jesucristo, para que tengamos una esperanza viva4 y recibamos una herencia indestructible, incontaminada e inmarchitable. Tal herencia está reservada en el cielo para ustedes,5 a quienes el poder de Dios protege mediante la fe hasta que llegue la salvación que se ha de revelar en los últimos tiempos.6 Esto es para ustedes motivo de gran alegría, a pesar de que hasta ahora han tenido que sufrir diversas *pruebas por un tiempo.7 El oro, aunque perecedero, se acrisola al fuego. Así también la fe de ustedes, que vale mucho más que el oro, al ser acrisolada por las pruebas demostrará que es digna de aprobación, gloria y honor cuando Jesucristo se revele.8 Ustedes lo aman a pesar de no haberlo visto; y aunque no lo ven ahora, creen en él y se alegran con un gozo indescriptible y glorioso,9 pues están obteniendo la meta de su fe, que es su salvación.”

b.    Por eso encontramos en las Escrituras que cuando se habla del amor hacia el cónyuge, se incluye el comportamiento que incluye la fidelidad. Efesios 5:25-30 dice:

i.    “Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella26 para hacerla santa. Él la purificó, lavándola con agua mediante la palabra,27 para presentársela a sí mismo como una iglesia radiante, sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección, sino santa e intachable.28 Así mismo el esposo debe amar a su esposa como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa se ama a sí mismo,29 pues nadie ha odiado jamás a su propio cuerpo; al contrario, lo alimenta y lo cuida, así como Cristo hace con la iglesia,30 porque somos miembros de su cuerpo.”

ii.    Noten el vínculo entre el amor y el comportamiento del esposo hacia la esposa.

5.    Un llamado a servir. — El SEÑOR está llamando una vez más a Pedro al servicio del Evangelio. Porque iban a ser ellos los que comenzaran a hacer la obra de pastorear y apacentar el rebaño de JESUCRISTO.

a.    Ese llamado no era un llamado a ser papa, como la iglesia tradicional enseña, sino que era un llamado a pastorear, y como eran los primeros, era la obra de apóstol la él iba a empeñar. 1 Pedro 5:1-4 dice:

i.    “A los *ancianos que están entre ustedes, yo, que soy anciano como ellos, testigo de los sufrimientos de *Cristo y partícipe con ellos de la gloria que se ha de revelar, les ruego esto:2 cuiden como pastores el rebaño de Dios que está a su cargo, no por obligación ni por ambición de dinero, sino con afán de servir, como Dios quiere.3 No sean tiranos con los que están a su cuidado, sino sean ejemplos para el rebaño.4 Así, cuando aparezca el Pastor supremo, ustedes recibirán la inmarcesible corona de gloria.”

b.    Ese es el trabajo del verdadero pastor o anciano en la Obra del Evangelio, porque el rebaño es de JESUCRISTO no es de nosotros. La Iglesia le pertenece a JESÚS, y los pastores o ancianos están llevando a cabo el puesto de ENCARGADOS del SEÑOR JESÚS que es CABEZA DE LA IGLESIA.

c.    Un verdadero pastor es sumiso a la Autoridad de JESUCRISTO, y se nota en su conducta.

i.    He escuchado tantas veces a personas hablar de un pastor que uno muy bien conoce que tiene fama de ser un dictador y con falta de amor hacia los miembros de la iglesia, pero enseguida las personas responden que Dios lo está usando en gran manera.

ii.    El que así hace, puede que gane muchas almas para el Evangelio, pero de igual manera desparrama las almas otra vez.

iii.    El verdadero obrero de JESUCRISTO debe ser sumiso como ya dije a la autoridad de JESUCRISTO el Hijo de Dios.

6.    ¡Sígueme! — Juan 21:18-19: “De veras te aseguro que cuando eras más joven te vestías tú mismo e ibas adonde querías; pero cuando seas viejo, extenderás las manos y otro te vestirá y te llevará adonde no quieras ir. 19 Esto dijo Jesús para dar a entender la clase de muerte con que Pedro glorificaría a Dios. Después de eso añadió: —¡Sígueme!”

a.    Seguramente que todos conocemos a alguien que ha llegado a una edad avanzada, sea una viuda, o un viudo, y tenga que estarse dividiendo entre sus hijos o hijas.

i.    La persona así, cuando era joven, hacía lo que quería, e iba a donde quería ir, pero ahora que está anciano o anciana, tiene que ir a donde lo lleven.

b.    Pero eso no es lo JESÚS le está diciendo a Pedro, sino que según nos dice aquí el Texto Sagrado, era de la forma que Pedro iba a glorificar a JESÚS en su muerte.

i.    El apóstol Juan estaba escribiendo este Evangelio entre el año 85-95 de nuestra era.

ii.    El apóstol Pedro murió martirizado según la tradición de la Iglesia por el 65-66 de nuestra era.

(1)    La tradición de la Iglesia dice que Pedro fue crucificado con la cabeza para abajo a petición de él mismo, para no morir igual a su SEÑOR.

iii.    Quiere decir que Pedro ya había dado su vida por JESUCRISTO, y sin duda, Juan lo sabía muy bien.

7.    El final del Evangelio de Juan. — Juan 21:20-25:  “Al volverse, Pedro vio que los seguía el discípulo a quien Jesús amaba, el mismo que en la cena se había reclinado sobre Jesús y le había dicho: «Señor, ¿quién es el que va a traicionarte?»21 Al verlo, Pedro preguntó:  —Señor, ¿y éste, qué? 22 —Si quiero que él permanezca vivo hasta que yo vuelva, ¿a ti qué? Tú sígueme no más. 23 Por este motivo corrió entre los hermanos el rumor de que aquel discípulo no moriría. Pero Jesús no dijo que no moriría, sino solamente: «Si quiero que él permanezca vivo hasta que yo vuelva, ¿a ti qué?» 24 Éste es el discípulo que da testimonio de estas cosas, y las escribió. Y estamos convencidos de que su testimonio es verídico. 25 Jesús hizo también muchas otras cosas, tantas que, si se escribiera cada una de ellas, pienso que los libros escritos no cabrían en el mundo entero.”

a.    Noten que Pedro enseguida le pregunta a JESÚS sobre Juan que iba siguiéndolos.

b.    JESÚS le dice algo que todos debemos ponerle atención, y es que Dios trata con nosotros de una forma individual.

c.    El testimonio del autor que es el apóstol Juan, sin ninguna duda, es digno de confianza.

d.    El propio Juan nos dice que JESUCRISTO hizo muchos otros milagros que no están escrito en este libro, y sabemos que tampoco en los sinópticos, y es una prueba que nuestro SEÑOR no dejó ninguna duda con Sus Hechos, que Él era el Hijo de Dios, el Cristo el Mesías prometido.

CONCLUSIÓN:

Si nos examinamos a nosotros mismo, ¿cómo veremos el amor nuestro hacia Dios? ¿Qué dicen nuestros hechos? El arrepentimiento genuino y la conversión debe producir un cambio ¿ya lo has hecho?

*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional.

**Este sermón fue predicado el 13 de Julio, 2008.

Me voy a pescar

Por: pastor Daniel Brito

TEXTO: Juan 21:1-14

TITULO: Me voy a pescar

INTRODUCCIÓN: En esta mañana estaremos continuando nuestro estudio del Evangelio de Juan, y estaremos llegando casi al final de nuestro Evangelio. Las enseñanzas hermosas encontradas en este Evangelios son un tesoro llenos de Palabra Viva Inspirada por el Espíritu Santo. Antes de seguir, debemos observar que los capítulos y versículos encontrados en la Biblia, no son original al Texto Sagrado, sino que fueron agregados siglos después. Digo eso por la sencilla razón que el último verso del capítulo 20, es muy importante, y parece concluir el libro pero no lo hace. De ahí brinca al capítulo 21, verso 1, pero debemos tener el 20:31 en mente: “Pero éstas se han escrito para que ustedes crean que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que al creer en su nombre tengan vida.” Es así como comenzamos nuestra lección.

1.    Después de la gran aparición. — Es en el capítulo 20, donde nuestro SEÑOR se les aparece a todos los apóstoles reunidos, incluyendo a Tomás que había dudado, y había podido poner sus dedos en los hoyos de Sus Manos y Su Costado, y donde nuestro Salvador les había soplado para que recibieran el Espíritu Santo, que como estuve diciendo anteriormente, tiene que haber sido el Nuevo Nacimiento soplado en sus vidas.

a.    Pero ellos habían recibido orden por parte de nuestro SEÑOR que no se fueran de Jerusalén, hasta que fueran investidos de poder de la Alto. Lucas 24:49 dice:

i.    “Ahora voy a enviarles lo que ha prometido mi Padre; pero ustedes quédense en la ciudad hasta que sean revestidos del poder de lo alto.”

2.    Junto al lago de Tiberíades. — Ellos estaban en Galilea, donde conocían muy bien su oficio, y entonces fueron a pescar al lago de Tiberíades, o Tiberias, nombrado así en honor a Tiberio César, por Herodes el Grande. Este lago también era conocido como el Mar de Galilea, y también el lago de Genesaret.

a.    ¿Quienes estaban? Encontramos según el Texto Sagrado, que habían siete de los once apóstoles ahí, incluyendo a Tomás que ahora se ha apegado a Pedro y a Juan.

i.    Simón Pedro.

ii.    Tomas (dídimo o gemelo).

iii.    Los hijos de Zebedeo:

(1)    Juan.

(2)    Jacobo.

iv.    Natanael que sin duda alguna era el Bartolomé de los sinópticos.

v.    Otros dos que Juan no menciona por nombre.

b.    No sabemos por qué razón habían siete y no los once. En las apariciones de nuestro Salvador a sus discípulos, encontramos que no siempre estaban juntos. También debemos recordar que no todos eran pescadores, y la necesidad de ganarse la vida, no la encontrarían en un oficio que desconocían.

3.    ¡Me voy a Pescar! — Es lo que el apóstol Pedro les dice a los demás, a lo que ellos responden: “ —Nos vamos contigo —contestaron ellos.”  Una vez más podemos encontrar a Pedro como el líder impulsivo que hace decisiones y los demás lo siguen.

a.    No había nada malo en esa decisión, el oficio de pescador era y es un oficio honroso, y en realidad, el estar ocioso no es bueno. Cuanto daño a hecho a nuestra sociedad el tener tanta gente ociosa, que depende de la ayuda del gobierno para su diario vivir. Es importante reconocer que hay veces cuando las personas necesitan ayuda social del gobierno por falta de trabajo, pero nunca debe ocupar el puesto individual de todo padre de familia de trabajar con sus manos y proveer para los suyos.

b.    Siendo que no sabemos el tiempo transcurrido con el capítulo anterior, es probable que los apóstoles se sintieran ansiosos y desanimados al estar esperando esa visitación del Espíritu Santo que JESUCRISTO les había dicho. Cuantas veces se hace tan largo el esperar algo de parte de Dios. Nosotros los seres humanos somos impacientes, y a veces queremos las cosas que sean ahora mismo.

i.    Pero también es muy posible que Pedro todavía sintiera culpabilidad por haber negado al SEÑOR tres veces, aunque no hay duda que se había arrepentido.

ii.    Es en esos momentos de inseguridad por el futuro, es que Pedro decide que hay algo que él bien sabe hacer, y es pescar.

c.    El oficio de pescador es uno que demanda mucha paciencia. El pescador puede estar horas sin pescar nada durante la noche, y todo creyente que es llamado a servir a nuestro SEÑOR en el ministerio, debe entender que se tiene que tener mucha paciencia para poder servir a Dios.

d.    No debemos olvidar las grandes lecciones que encontramos en el Texto Sagrado, y que los discípulos de JESÚS fueron testigos oculares. Fueron lecciones para ellos, y lo son para nosotros también.

4.    Sin haber pescado nada. — Habiendo pasado toda la noche pescando sin haber pescado nada, ellos escuchan la voz del SEÑOR JESÚS, a la que ellos no reconocen que les dice: “Muchachos, ¿no tienen algo de comer? —les preguntó Jesús.”  A lo que ellos respondieron que no. El Texto Sagrado nos dice que estaba amaneciendo, y JESÚS se había hecho presente en la orilla, pero ellos no lo reconocieron.

a.    Nuestro SEÑOR tenía un Cuerpo Glorificado, y parece ser que aunque era el mismo Cuerpo Resucitado, no era el mismo, por la sencilla razón que había sido Glorificado.

i.    Nosotros también tendremos un cuerpo glorificado que será el mismo, y al mismo tiempo no lo será.

(1)    No será igual, por la sencilla razón que es glorificado, y es incorruptible.

(2)    Lo que era feo, ahora es bonito.

(3)    Lo que estaba arrugado, ahora no tiene arrugas.

b.    El SEÑOR les dice: “Tiren la red a la derecha de la barca, y pescarán algo.”

i.    Ellos obedecieron y dice el Texto Sagrado: “Así lo hicieron, y era tal la cantidad de pescados que ya no podían sacar la red.”

c.    En ese momento el apóstol Juan, el primero en creer que JESUCRISTO había Resucitado de entre los muertos al entrar en la tumba vacía, dice: ¡Es el Señor! —dijo a Pedro el discípulo a quien Jesús amaba.

d.    En ese momento seguramente que ellos se acordaron que unos tres o cuatro años atrás, habían tenido una experiencia parecida con su Maestro que les había demostrado ser el CRISTO.

i.    Lucas 5:4-10 dice: “Cuando acabó de hablar, le dijo a Simón:  —Lleva la barca hacia aguas más profundas, y echen allí las redes para pescar. 5 —Maestro, hemos estado trabajando duro toda la noche y no hemos pescado nada —le contestó Simón—. Pero como tú me lo mandas, echaré las redes. 6 Así lo hicieron, y recogieron una cantidad tan grande de peces que las redes se les rompían.7 Entonces llamaron por señas a sus compañeros de la otra barca para que los ayudaran. Ellos se acercaron y llenaron tanto las dos barcas que comenzaron a hundirse. 8 Al ver esto, Simón Pedro cayó de rodillas delante de Jesús y le dijo:  —¡Apártate de mí, Señor; soy un pecador! 9 Es que él y todos sus compañeros estaban asombrados ante la pesca que habían hecho,10 como también lo estaban Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran socios de Simón.   —No temas; desde ahora serás pescador de hombres —le dijo Jesús a Simón. 11 Así que llevaron las barcas a tierra y, dejándolo todo, siguieron a Jesús.”

ii.    En ese momento Pedro se vio como TODOS nosotros nos vemos delante de DIOS: desnudos y pecadores.

(1)    Pedro sabía muy bien que estaba delante del HIJO DE DIOS en ese momento.

e.    El SEÑOR JESÚS le dice a Pedro que desde ese momento, sería PESCADOR de Hombres.

i.    En esta segunda Pesca Milagrosa, nuestro SEÑOR le está mostrando a Pedro y a los demás que ese llamado original, seguía en pie.

ii.    Les estaba demostrando la realidad de Su Resurrección y, de la Misión encomendada que les estaba esperando.

5.     Pedro se tira al agua. — Es el apóstol Juan el que reconoció al SEÑOR, pero una vez más es Pedro el que se pone su ropa exterior y se tira al agua para llegar más rápido a donde El SEÑOR estaba.

a.    Los otros discípulos lo siguieron en la barca, eso es porque estaban bien cerca de la orilla con barcas pequeñas.

6.    El SEÑOR les hace de comer. — Al desembarcar se dieron cuenta que JESÚS tenía un pescado encima de las brasas y un pan.

a.    Cuanto tienen que haberse acordado de las DOS veces que JESUCRISTO alimentó a los cinco mil hombres, y después a los cuatro mil hombres con los mismo: PESCADO Y PAN.

b.    En la primer pesca milagrosa, JESUCRISTO les había pedido prestado la barca para Él poder predicar adentro de ella, y después de haber terminado, les dijo que echaran para adentro del mar y tiraran las redes. Ellos también habían estado pescando TODA la noche sin tener éxito.

i.    El SEÑOR JESÚS les había premiado o mejor dicho, bendecido por dejarlo usar la barca de ellos.

(1)    En el pasado he mencionado como Dios nos bendice cuando ponemos lo nuestro a Su disposición.

(a)    Una casa para dar Cultos de Hogar.

(b)    Un automóvil para llevar a alguien a la Iglesia.

(c)    Instrumentos de música para el uso del SEÑOR.

(d)    La lista claramente que se hace extensa.

c.    En los OTROS milagros de alimentar les estaba probando a TODOS que Él era el Hijo de Dios, y que Él es el Buen Pastor, y el que Sustenta a los Suyos sin dejarlos pasar hambre.

d.    Debemos recordar que Dios es nuestro SUSTENTADOR así como lo fue de Israel. El Salmo 78 es digno de leer y recordar las maravillas que Dios hizo a Israel, y como aun así ellos se quejaron y murmuraron contra Dios.

i.    “Murmuraron contra Dios, y aun dijeron: «¿Podrá Dios tendernos una mesa en el desierto?” (Salmo 78:19).

e.    Pero el SEÑOR JESÚS les había tendido una mesa en la orilla del Mar de Galilea, así como había alimentado las dos veces a miles de personas.

f.    También debemos recordar que aquí encontramos un parecido a la Gran Cena de las Bodas del Cordero.

i.    “Después oí voces como el rumor de una inmensa multitud, como el estruendo de una catarata y como el retumbar de potentes truenos, que exclamaban: «¡Aleluya! Ya ha comenzado a reinar el Señor, nuestro Dios Todopoderoso. 7 ¡Alegrémonos y regocijémonos y démosle gloria! Ya ha llegado el día de las bodas del Cordero. Su novia se ha preparado, 8 y se le ha concedido vestirse de lino fino, limpio y resplandeciente.» (El lino fino representa las acciones justas de los santos.) 9 El ángel me dijo: «Escribe: “¡Dichosos los que han sido convidados a la cena de las bodas del Cordero!” » Y añadió: «Estas son las palabras verdaderas de Dios.”

7.    Ellos sabían que era JESÚS. — No había ninguna duda que con esa experiencia ellos estaban seguros una vez más que estaban delante del mismo HIJO DE DIOS.

a.    Los peces que habían pescado eran 153 en total. Esa cifra es dada con mucho cuidado por el apóstol Juan, pero no sabemos el significado de la cifra exacta, pero sí podemos estar seguros que era una cifra alta para poder vender los pescados, y así alimentar a sus familias.

i.    Con eso, podemos ver una vez más que DIOS tiene cuidado de los SUYOS.

b.    El Texto Sagrado nos dice que esta era la tercera vez que se les había aparecido. No sabemos donde JESÚS estaba durante el tiempo que no se les apareció. El tiempo de terminar Su Ministerio en la Tierra y así comenzar El Espíritu Santo Su Obra con la Iglesia, todavía no había llegado, puesto que fueron 40 días que pasaron después de Su Resurrección Corporal. Pero lo que sí sabemos, es que JESUCRISTO se apareció a sus apóstoles, y aun a más de quinientas personas, probando que Él es el CRISTO, el Hijo de Dios, que murió por los pecadores, y resucitó al tercer día.

c.    Hermano y hermana, ¿estas afanado en esta mañana? ¿Estas desanimado en esta mañana? Estas lecciones nos muestran que DIOS tiene cuidado de los SUYOS.

CONCLUSIÓN:

¿Le has entregado tu vida a JESUCRISTO? ¿Te has arrepentido de tus pecados? El SEÑOR JESUCRISTO te llama a Su Redil.

*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional.

**Este sermón fue predicado el 13 de Julio, 2008.