Estudios en Romanos: La lucha interna del Cristiano

Por: pastor Daniel Brito

Título: Estudios en Romanos: La lucha interna del Cristiano

Texto: Romanos 7:1-6
«Hermanos, les hablo como a quienes conocen la ley. ¿Acaso no saben que uno está sujeto a la ley solamente en vida?2 Por ejemplo, la casada está ligada por ley a su esposo sólo mientras éste vive; pero si su esposo muere, ella queda libre de la ley que la unía a su esposo.3 Por eso, si se casa con otro hombre mientras su esposo vive, se le considera adúltera. Pero si muere su esposo, ella queda libre de esa ley, y no es adúltera aunque se case con otro hombre. 
4 Así mismo, hermanos míos, ustedes murieron a la ley mediante el cuerpo crucificado de Cristo, a fin de pertenecer al que fue *levantado de entre los muertos. De este modo daremos fruto para Dios.5 Porque cuando nuestra *naturaleza pecaminosa aún nos dominaba, las malas pasiones que la ley nos despertaba actuaban en los miembros de nuestro cuerpo, y dábamos fruto para muerte.6 Pero ahora, al morir a lo que nos tenía subyugados, hemos quedado libres de la ley, a fin de servir a Dios con el nuevo poder que nos da el Espíritu, y no por medio del antiguo mandamiento escrito.»

Introducción: 
En esta noche continuamos nuestro estudio de la Epístola a los Romanos, después de haber pausado por un tiempo. En este capítulo el apóstol trata un tema muy importante para todo ser humano, y es la lucha interna en contra del pecado. La lección la dividimos en dos partes: 1) la muerte a la Ley de Moisés. 2) Las cosas esenciales en la conducta cristiana. Un tema que debemos ponerle mucha atención en vista de los cambios de nuestra sociedad. Así comenzamos nuestra lección. 

Lección:

1. Muertos a la ley.  —En el capítulo anterior, el apóstol Pablo usó el ejemplo de la esclavitud, para ilustrar la analogía que el vivir bajo la gracia, le otorga a la persona una responsabilidad hacia la justicia. El apóstol sin duda alguna, parece estarse dirigiendo a judíos en Roma que conocían la ley de Moisés, pero eso no quiere decir que en la iglesia de Roma no habían gentiles. Debemos recordar que la iglesia de Roma seguramente que fue fundada por judíos cristianos, que habían estado presente en el día de Pentecostés (Hechos 2). De ahí regresaron a Roma y siguieron en el Evangelio pero, ellos no tenían copias del Nuevo Testamento que todavía no estaba completado. Así que, el Evangelio de ellos estaba mezclado todavía con parte de la ley de Moisés. 

a. Ahora, en este capítulo, el apóstol usa el ejemplo de la institución del matrimonio, para mostrar como la mujer casada, no puede acostarse con otro hombre porque sería una adúltera. El ejemplo es dado para explicar como el creyente ha muerto a la LEY. 

i. (Romanos 6:3-6) «¿Acaso no saben ustedes que todos los que fuimos bautizados para unirnos con Cristo Jesús, en realidad fuimos bautizados para participar en su muerte?4 Por tanto, mediante el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, a fin de que, así como Cristo *resucitó por el poder del Padre, también nosotros llevemos una vida nueva. 5 En efecto, si hemos estado unidos con él en su muerte, sin duda también estaremos unidos con él en su resurrección.6 Sabemos que nuestra vieja naturaleza fue crucificada con él para que nuestro cuerpo pecaminoso perdiera su poder, de modo que ya no siguiéramos siendo esclavos del pecado;7 porque el que muere queda liberado del pecado.»

b. Habiendo muertos a la ley de Moisés, ya no estamos sujetos a la ley. Ahora estamos sujetos a la LEY DEL ESPÍRITU. 

2. Conflicto entre el bien y el mal.  —Cuando el ser humano no tiene una ley Divina que lo guíe, entonces puede caer en todo tipo de perversión sexual. La historia nos prueba eso, no solamente en las tierras Bíblicas, sino también en la mayoría de las civilizaciones antiguas y modernas. 

a. Tenemos los ejemplos Bíblicos, cuando el hombre decidió apartarse de Dios. Como ejemplo, el caso del pecado en la tierra en los días de Noé. 

b. También tenemos el de Sodoma y Gomorra. Veamos solamente lo que el Texto Sagrado dice antes de la destrucción de Sodoma y Gomorra. 

i. (Génesis 13:13) «Los habitantes de Sodoma eran malvados y cometían muy graves pecados contra el Señor.»

c. Otro ejemplo es el de la maldad de los canaanitas, que Dios ordenó destruirlos a todos, por el mal tan grande que estaban haciendo. Sacrificios de niños, homosexualismo, bestialismo, incesto, etc., etc.[1]

i. (Génesis 15:16) «Cuatro generaciones después tus descendientes volverán a este lugar, porque antes de eso no habrá llegado al colmo la iniquidad de los amorreos.»

d. Conclusión: El ser humano necesita tener el TEMOR DE DIOS, y la LEY DE DIOS, para controlar sus malos apetitos. 
3. Las cosas esenciales para una conducta cristiana. —(Romanos 7:7-25) «¿Qué concluiremos? ¿Que la ley es pecado? ¡De ninguna manera! Sin embargo, si no fuera por la ley, no me habría dado cuenta de lo que es el pecado. Por ejemplo, nunca habría sabido yo lo que es codiciar si la ley no hubiera dicho: «No codicies.»8 Pero el pecado, aprovechando la oportunidad que le proporcionó el mandamiento, despertó en mí toda clase de codicia. Porque aparte de la ley el pecado está muerto.9 En otro tiempo yo tenía vida aparte de la ley; pero cuando vino el mandamiento, cobró vida el pecado y yo morí.10 Se me hizo evidente que el mismo mandamiento que debía haberme dado vida me llevó a la muerte;11 porque el pecado se aprovechó del mandamiento, me engañó, y por medio de él me mató. 12 Concluimos, pues, que la ley es santa, y que el mandamiento es santo, justo y bueno.13 Pero entonces, ¿lo que es bueno se convirtió en muerte para mí? ¡De ninguna manera! Más bien fue el pecado lo que, valiéndose de lo bueno, me produjo la muerte; ocurrió así para que el pecado se manifestara claramente, o sea, para que mediante el mandamiento se demostrara lo extremadamente malo que es el pecado. 14 Sabemos, en efecto, que la ley es espiritual. Pero yo soy meramente *humano, y estoy vendido como esclavo al pecado.15 No entiendo lo que me pasa, pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco.16 Ahora bien, si hago lo que no quiero, estoy de acuerdo en que la ley es buena;17 pero, en ese caso, ya no soy yo quien lo lleva a cabo sino el pecado que habita en mí.18 Yo sé que en mí, es decir, en mi *naturaleza pecaminosa, nada bueno habita. Aunque deseo hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo.19 De hecho, no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero.20 Y si hago lo que no quiero, ya no soy yo quien lo hace sino el pecado que habita en mí. 21 Así que descubro esta ley: que cuando quiero hacer el bien, me acompaña el mal.22 Porque en lo íntimo de mi ser me deleito en la ley de Dios;23 pero me doy cuenta de que en los miembros de mi cuerpo hay otra ley, que es la ley del pecado. Esta ley lucha contra la ley de mi mente, y me tiene cautivo.24 ¡Soy un pobre miserable! ¿Quién me librará de este cuerpo mortal?25 ¡Gracias a Dios por medio de Jesucristo nuestro Señor! En conclusión, con la mente yo mismo me someto a la ley de Dios, pero mi *naturaleza pecaminosa está sujeta a la ley del pecado.»

a. En esta parte, comenzamos la segunda fase de esta lección. Hemos hablado de como hemos muerto a la Ley de Moisés, y ahora estaremos viendo las cosas esenciales de la conducta cristiana. El creyente no está atado a la ley de Moisés, pero sí está atado a la ley del ESPÍRITU. 

b. Es bien claro que la ley de Moisés no podía cambiar a nadie, y menos JUSTIFICAR al pecador. La ley condena y revela el pecado en la persona. De ahí que el apóstol dice: «Por ejemplo, nunca habría sabido yo lo que es codiciar si la ley no hubiera dicho: «No codicies.»8 Pero el pecado, aprovechando la oportunidad que le proporcionó el mandamiento, despertó en mí toda clase de codicia. Porque aparte de la ley el pecado está muerto»

i. En este caso la ley acusa a las intenciones o deseos pecaminosos internos. O sea, la codicia que comienza con un pensamiento y un deseo. 

ii. Es claro que la ley de Moisés es SANTA, y su propósito era de mantener a un pueblo consagrado pero, sin poder cambiar o JUSTIFICAR al pecador. «Pero entonces, ¿lo que es bueno se convirtió en muerte para mí? ¡De ninguna manera! Más bien fue el pecado lo que, valiéndose de lo bueno, me produjo la muerte; ocurrió así para que el pecado se manifestara claramente, o sea, para que mediante el mandamiento se demostrara lo extremadamente malo que es el pecado.» 

c. El mundo Occidental está experimentando un decaimiento moral drástico. La razón ha sido la secularización que ha venido ocurriendo por unos dos siglos. 

i. Debo aclarar que el mundo Occidental con todos sus errores, llevaba una vida moral con ciertos límites que la iglesia imponía. Fuera bajo el Catolicismo, o bajo el Protestantismo. 

(1) Mientras que hubiera cierto TEMOR A DIOS, o incluso, TEMOR A LA IGLESIA, la gente decidía portarse mejor. 
ii. En nuestros días los homosexuales no solamente han salido del clóset, sino también que están reclamando y ganando derechos de matrimonio en varios países, y en varios estados de este país. 

(1) Otras aberraciones que están ocurriendo son los sacrificios de niños bajo el nombre de aborto. Sea el aborto de unos días solamente de embarazo, hasta el noveno mes. 

iii. En otras palabras, el Occidente está experimentando la moral muy parecida a la de Sodoma y Gomorra, y de los canaanitas. 

4. Normas para una vida SANTA. —(Colosenses 3:1-17)   «Ya que han resucitado con Cristo, busquen las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la *derecha de Dios.2 Concentren su atención en las cosas de arriba, no en las de la tierra,3 pues ustedes han muerto y su vida está escondida con Cristo en Dios.4 Cuando Cristo, que es la vida de ustedes, se manifieste, entonces también ustedes serán manifestados con él en gloria. 5 Por tanto, hagan morir todo lo que es propio de la naturaleza terrenal: inmoralidad sexual, impureza, bajas pasiones, malos deseos y avaricia, la cual es idolatría.6 Por estas cosas viene el castigo de Dios.7 Ustedes las practicaron en otro tiempo, cuando vivían en ellas.8 Pero ahora abandonen también todo esto: enojo, ira, malicia, calumnia y lenguaje obsceno.9 Dejen de mentirse unos a otros, ahora que se han quitado el ropaje de la vieja naturaleza con sus vicios,10 y se han puesto el de la nueva naturaleza, que se va renovando en conocimiento a imagen de su Creador.11 En esta nueva naturaleza no hay *griego ni judío, *circunciso ni incircunciso, culto ni inculto, esclavo ni libre, sino que Cristo es todo y está en todos. 12 Por lo tanto, como escogidos de Dios, *santos y amados, revístanse de afecto entrañable y de bondad, humildad, amabilidad y paciencia,13 de modo que se toleren unos a otros y se perdonen si alguno tiene queja contra otro. Así como el Señor los perdonó, perdonen también ustedes.14 Por encima de todo, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto. 15 Que gobierne en sus corazones la paz de Cristo, a la cual fueron llamados en un solo cuerpo. Y sean agradecidos.16 Que habite en ustedes la palabra de Cristo con toda su riqueza: instrúyanse y aconséjense unos a otros con toda sabiduría; canten salmos, himnos y canciones espirituales a Dios, con gratitud de corazón.17 Y todo lo que hagan, de palabra o de obra, háganlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios el Padre por medio de él.»

a. El apóstol Pablo ha estado mostrando que todos estamos bajo pecado, y que el cristiano tiene una lucha interna. Sin Dios, el cristiano no puede hacer nada. El cristiano es transformado, Justificado, Regenerado y Santificado, pero tiene que hacer su parte humana, y es aquí donde encontramos que el cristiano regenerado y santificado, tiene el deber de BUSCAR las cosas de ARRIBA.

i. Eso es un sometimiento a la VOLUNTAD de Dios, encontrada a través de Su Santa Palabra. 

b. Así que no importa lo que el mundo haga o diga, la Iglesia de JESUCRISTO ha sido llamada a vivir en SANTIDAD. El cristiano tiene que actuar diferente, vestirse diferente, y hablar diferente. 

c. Para concluir este punto, noten en este Texto la conducta, el lenguaje usado, y cual debe ser el deseo del cristiano, que ha sido lavado en la Sangre de JESUCRISTO.

5. Libres de la CONDENACIÓN. —(Romanos 7:24-25) «¡Soy un pobre miserable! ¿Quién me librará de este cuerpo mortal?25 ¡Gracias a Dios por medio de Jesucristo nuestro Señor! En conclusión, con la mente yo mismo me someto a la ley de Dios, pero mi *naturaleza pecaminosa está sujeta a la ley del pecado.»

a. Noten como el apóstol termina este capítulo, mostrando la condición del hombre, que tiene que someterse a la VOLUNTAD de Dios, pero, he ahí la GRACIA de Dios, porque no es por nuestras propias fuerzas solamente, sino con la AYUDA DE DIOS. Debemos recordar que los capítulos no son originales; fueron agregados siglos después para nuestro beneficio. Romanos 8:1-2 dice:

i. «Por lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús, 2 pues por medio de él la ley del Espíritu de vida me ha liberado de la ley del pecado y de la muerte.»

ii. Quiere decir que CRISTO no has librado de la condenación del infierno, y condenación de nuestra propia conciencia. 

6. ¿Habrá alguien luchando contra su propia naturaleza en esta noche? —La respuesta tiene que ser un fuerte SI. Pero, ¿habrá alguien luchando por un pecado o un vicio que no puede o no quiere dejar? 

a. La primer respuesta es que sigamos los pasos de Colosenses 3, buscando las cosas de ARRIBA todo el tiempo.

b. La respuesta a la segunda pregunta es que el pecado destruye, literalmente, porque la paga del pecado es muerte. No hay otra solución para el adicto al pecado, el arrepentimiento, y la entrega total a JESUCRISTO, y simplemente seguir las normas de Colosenses 3. 
Conclusión:
Oremos.

Notas:

*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional.

**Este sermón fue predicado en Mayo, 2009.