Examíname, oh DIOS

Diciembre 30, 2010

Por: pastor Daniel Brito

Título: Examíname, oh DIOS

Texto: Salmo 139:23-24

«Examíname, oh Dios, y sondea mi corazón; ponme a prueba y sondea mis pensamientos.

24 Fíjate si voy por mal camino, y guíame por el *camino eterno

Introducción

Estamos terminando el año 2010 y para muchos es tiempo de hacer nuevas resoluciones para lograr en el siguiente año. Pero son muchos los que hablan del éxito, de inversiones y ganancias; a lo que debemos notar que para el cristiano, lo primero que sí debe de hacer antes de proponer nuevas metas para el futuro, es EXAMINARSE a sí mismo en lo que hizo y no hizo en el presente año. Es así como comenzamos nuestra lección.

Lección

1.    Una oración de confesión. – Este hermoso Salmo de David es al mismo tiempo una confesión delante de DIOS, y una declaración de la GRANDEZA DE JEHOVÁ. Eso es lo que estaremos haciendo en esta noche, y es tratar algunos puntos sobre nuestra actitud durante éste año, y cuál debe ser para el año entrante. Pero al mismo tiempo, estaremos recordando las GRANDES COSAS QUE NUESTRO SEÑOR ha hecho por nosotros en el presente año. Pero primeramente debemos notar que éste Salmo nos introduce a la OMNISCIENCIA DE DIOS, o sea, que DIOS todo lo sabe. Veamos algunas cosas.

(a)    En primer lugar, David ya había dicho en el verso 1 de éste Salmo, que JEHOVÁ lo EXAMINABA, mostrando la Omnisciencia, o sea, que DIOS todo lo sabe.

i.      (Salmo 139:1-6) “Señor, tú me examinas, tú me conoces. 2 Sabes cuándo me siento y cuándo me levanto; aun a la distancia me lees el pensamiento. 3 Mis trajines y descansos los conoces; todos mis caminos te son familiares. 4 No me llega aún la palabra a la lengua cuando tú, Señor, ya la sabes toda. 5 Tu protección me envuelve por completo; me cubres con la palma de tu mano. 6 Conocimiento tan maravilloso rebasa mi comprensión; tan sublime es que no puedo entenderlo.”

(b)   David sigue hablando de la Omnisciencia y Omnipotencia de Dios, o sea, que DIOS todo lo puede.

i.      (Salmo 139:7-18) “¿A dónde podría alejarme de tu Espíritu? ¿A dónde podría huir de tu presencia? 8 Si subiera al cielo, allí estás tú; si tendiera mi lecho en el fondo del *abismo, también estás allí. 9 Si me elevara sobre las alas del alba, o me estableciera en los extremos del mar, 10 aun allí tu mano me guiaría,  ¡me sostendría tu mano derecha! 11 Y si dijera: «Que me oculten las tinieblas; que la luz se haga noche en torno mío», 12 ni las tinieblas serían oscuras para ti, y aun la noche sería clara como el día.  ¡Lo mismo son para ti las tinieblas que la luz! 13 Tú creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre. 14 ¡Te alabo porque soy una creación admirable! ¡Tus obras son maravillosas, y esto lo sé muy bien! 15 Mis huesos no te fueron desconocidos cuando en lo más recóndito era yo formado, cuando en lo más profundo de la tierra era yo entretejido. 16 Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación: todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis días se estaban diseñando, aunque no existía uno solo de ellos. 17 ¡Cuán preciosos, oh Dios, me son tus pensamientos! ¡Cuán inmensa es la suma de ellos! 18 Si me propusiera contarlos, sumarían más que los granos de arena. Y si terminara de hacerlo, aún estaría a tu lado.

(c)    Noten la gran realidad de la Omnisciencia de DIOS que aun dentro del vientre de su madre, ya DIOS lo conocía a él en la ETERNIDAD, y lo miraba mientras que su cuerpo se estaba formando. Eso es lo GRANDE que JEHOVÁ es.

2.    La Prueba de la Fe. – (2 Timoteo 4:6-8) «Yo, por mi parte, ya estoy a punto de ser ofrecido como un sacrificio, y el tiempo de mi partida ha llegado.7 He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, me he mantenido en la fe.8 Por lo demás me espera la corona de justicia que el Señor, el juez justo, me otorgará en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que con amor hayan esperado su venida.»

(a)    Habiendo hablado de la Omnisciencia de Dios, y el pedirle a Dios que nos Examine, ahora debemos tratar nuestra posición o condición espiritual durante este año que está terminando, y qué mejor ejemplo que el apóstol Pablo, quien ya en su vejez estaba preso por segunda vez en Roma, y esta vez él sabía que el día de su muerte estaba cerca. Veamos algunas cosas:

i.      En primer lugar, el apóstol Pablo está seguro que había luchado como fiel cristiano; o sea, en esa lucha que todos tenemos que lidiar en contra de la tentación y de las pruebas, al decir: He peleado la buena batalla. En otras palabras, no había dejado que las muchas pruebas lo hicieran doblegar su fidelidad a nuestro SEÑOR JESUCRISTO. La vida del creyente es una lucha contra el pecado, contra todo lo que se opone a Dios. Contra la desidia. Contra el desánimo. Contra la enfermedad. Contra pruebas. Me gusta lo que el comentarista del siglo 18,  Matthew Poole, dice (en mi propia traducción del inglés).

A.  «Mi vida ha sido una vida militar, pero yo no he peleado las luchas malas de la ambición ni de hombres pendencieros: mi lucha ha sido la buena y noble batalla de la fe, una lucha con el mundo, con la carne, y con el diablo, una contienda por la fe dada a los santos, manteniendo el deseo del Espíritu en contra de la carne, una guerra en contra de las maldades en lugares altos.»[i]

ii.    En segundo lugar, estaba seguro que había cumplido la carrera a la que Dios lo había llamado.

iii.  En tercer lugar, había “guardado la fe”. O sea, se había mantenido fiel a DIOS, y en la sana Doctrina que el SEÑOR le había encomendado.

iv.  En cuarto lugar, el apóstol Pablo estaba seguro que su “futuro eterno” estaba “garantizado”, y que le esperaba ver al SEÑOR cara a cara.  Cuando el creyente está firme en el SEÑOR, también lo está su futuro eterno.

v.    En quinto lugar, el apóstol Pablo también está seguro que la corona no era solamente para él, sino que todo aquel que halla depositado su confianza en nuestro SEÑOR JESUCRISTO, también tiene garantizado su futuro eterno.

(b)   Es bien claro que aunque el apóstol no lo halla dicho, él al igual que David, a quien DIOS había examinado, y lo había APROBADO. En otras palabras, había pasado la prueba. Es ahí donde debemos recordar que la PRUEBA DE NUESTRA FE es constante durante nuestra estadía aquí en la tierra, y DICHOSOS o BIENAVENTURADOS los que pasan la prueba.

i.      (Santiago 1:12) “Dichoso el que resiste la *tentación porque, al salir aprobado, recibirá la corona de la vida que Dios ha prometido a quienes lo aman.”

3.    Un auto-examen de Santidad. –  (2 Timoteo 2:19) «A pesar de todo, el fundamento de Dios es sólido y se mantiene firme, pues está sellado con esta inscripción: «El Señor conoce a los suyos», y esta otra: «Que se aparte de la maldad todo el que invoca el nombre del Señor»

(a) Otra vez podemos ver que regresamos a la Omnisciencia de Dios, cuando el apóstol Pablo dice: «El Señor conoce a los suyos.»

i.      El mundo está llenos de personas que son “falsos” en su modo de ser, incluyendo a muchos que dicen ser cristianos. En las Epístolas de Pablo y en las Generales, aprendemos que aun entre los apóstoles habían hermanos falsos.

(b)   Todo el que invoca el NOMBRE DEL SEÑOR, tiene que apartarse de la maldad. Como he dicho tantas veces en el pasado, no pueden haber “cristianos mundanos” porque el creyente no puede ser amigo del mundo. Así que todo el que profesa ser un creyente, tiene que apartarse del mal.

i.      (Santiago 4:4) “¡Oh gente adúltera! ¿No saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Si alguien quiere ser amigo del mundo se vuelve enemigo de Dios.”

4.    ¿Departe del SEÑOR? –  (Salmo 139:19-22) «Oh Dios, ¡si les quitaras la vida a los impíos! ¡Si de mí se apartara la gente sanguinaria, 20 esos que con malicia te difaman y que en vano se rebelan contra ti! 21 ¿Acaso no aborrezco, Señor, a los que te odian, y abomino a los que te rechazan? 22 El odio que les tengo es un odio implacable; ¡los cuento entre mis enemigos!»

(a)    Regresando a nuestro Texto de esta noche, llegamos a los versos donde David habla de “odiar” a los que “DIFAMABAN” a DIOS. En otras palabras, esos no eran sus enemigos, sino que eran “enemigos” de DIOS. Pero David en su celo, se había puesto departe del SEÑOR.

(b)   Eso nos debe hacer pensar sobre nuestra posición sobre las cosas que Dios detesta. Sentimos indiferencia, o sentimos celo por el SEÑOR. Eso es lo que el verdadero TEMOR del SEÑOR es.

i.      (Proverbios 8:13) «Quien teme al Señor aborrece lo malo; yo aborrezco el orgullo y la arrogancia, la mala conducta y el lenguaje perverso.»

5.    Redimiendo el tiempo. – (Efesios 5:15-17) «Así que tengan cuidado de su manera de vivir. No vivan como necios sino como sabios,16 aprovechando al máximo cada momento oportuno, porque los días son malos.17 Por tanto, no sean insensatos, sino entiendan cuál es la voluntad del Señor»

(a)    Esto es aprovechar la oportunidad, o más directo: no perder la oportunidad, o el tiempo. La Versión NVI dice: “aprovechando al máximo cada momento oportuno.”  Es esta la parte qué como cristianos, debemos ponerle atención, porque no nos servimos a nosotros mismos, sino que servimos a nuestro SEÑOR JESUCRISTO que es Cabeza de la Iglesia, el Cuerpo de Cristo.

(b)   El verso 17 nos muestra que el creyente no debe ser insensato o necio, al no buscar conocer la voluntad del SEÑOR. Más bien e; creyente DEBE entender cuál es la Voluntad del SEÑOR. «Por tanto, no sean insensatos, sino entiendan cuál es la voluntad del Señor» Veamos algunos ejemplos:

i.      (Efesios 6:6) «No lo hagan sólo cuando los estén mirando, como los que quieren ganarse el favor humano, sino como esclavos de Cristo, haciendo de todo corazón la voluntad de Dios»

ii.    (Romanos 12:2) «No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.»

iii.  (Hebreos 10:36) «Ustedes necesitan perseverar para que, después de haber cumplido la voluntad de Dios, reciban lo que él ha prometido.»

iv.  Noten que la Palabra de DIOS nos enseña cuál es la VOLUNTAD DE DIOS para nuestras vidas.

A.  Como debemos comportarnos.

B.   Como debemos adorarlo.

C.   Como debemos servirle.

D.  Como debemos serle fiel.

6.    Otra vez: SEÑOR, Examíname. – (Salmo 139:23-24) «Examíname, oh Dios, y sondea mi corazón; ponme a prueba y sondea mis pensamientos. 24 Fíjate si voy por mal camino, y guíame por el *camino eterno

(a)    Regresamos a nuestro Texto con la misma plegaria con la que comenzamos, y es pidiéndole a DIOS que EXAMINE nuestras vidas.

(b)   Habiendo tratado los diferentes puntos en este sermón, debemos estar dispuestos a DEJAR todo lo que no le agrada al SEÑOR, y debemos seguir dando los pasos que AGRADAN a nuestro SEÑOR JESUCRISTO. Que este nuevo año sea uno en lo que podamos AGRADAR a DIOS en TODO.

(c)    «Y guíame en el camino eterno. Por medio de tu providencia, tu palabra, tu gracia, tu Espíritu, guíame siempre.» (Charles Spurgeon)[ii]

Conclusión

Oremos….

*Toda referencia Bíblica ha sido tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional.


[i] Matthew Pool, Matthew Poole’s Commentary on the whole Bible, vol. 3, p. 798, Hendrickson Publishers.

[ii] Charles Spurgeon, Salmo 139, El Tesoro de David.