Castillo Fuerte es nuestro DIOS

Por: pastor Daniel Brito

Título: Castillo Fuerte es nuestro DIOS

Texto: Salmo 46:1-3
«Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia.
2 Por eso, no temeremos aunque se desmorone la tierra y las montañas se hundan en el fondo del mar; 3 aunque rujan y se encrespen sus aguas, y ante su furia retiemblen los montes»

Introducción
En estos tiempos donde hemos experimentado terremotos y calamidades en distintos lugares del mundo, este hermoso Salmo nos hace recordar que en medio de la tribulación, Dios es nuestro amparo y fortaleza. Trataremos los siguientes puntos:

1) Seguridad en DIOS
2) La confianza vence el temor
3) La Suficiencia de DIOS
4) La Supremacía de DIOS

Lección

1. Seguridad en DIOS. – Este Salmo ha sido de mucha inspiración para los Cristianos por siglos, que lo han cantado en forma de himno, y de coro también. La Biblia de las Américas dice en el verso uno: “Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.”

a. Un Amparo o un Refugio, es lo que se encuentra dentro de una fortaleza. Una fortaleza antigua nos recuerda las ciudades amuralladas, o aún los castillos de antes que estaban protegidos por murallas gruesas que difícilmente se podían penetrar.

b. Ese lugar es nuestro SEÑOR que en Su Fidelidad, nunca desampara a los Suyos, sin importarle raza o nacionalidad.

2. La confianza vence el temor. – El creyente nunca está solo, puede ser que esté pasando por tentaciones y pruebas, pero dentro de la Fortaleza que es nuestro SEÑOR, encuentra el amparo y la protección necesaria. ¡Cuánto necesitamos a Dios TODO el tiempo y en todo lugar! Es por eso que al poner la confianza en el SEÑOR, es como entrar en un Castillo Fuerte, bajo la Protección del Todo Poderoso.

a. Matthew Henry nos dice en su comentario que, se cuenta que Martín Lutero, el gran Reformador del siglo 16, cuando oía malas noticias decía: ¡Vamos a cantar el salmo 46![1]

b. Debemos notar que una cosa es el confesar a nuestro SEÑOR como nuestra fortaleza, y otra es el poder decir como el verso dos: “no temeremos aunque se desmorone la tierra y las montañas se hundan en el fondo del mar.” Y eso es lo más importante.

c. Confiar en el SEÑOR es una entrega, es obediencia, es someterse a Él. Es fruto del Arrepentimiento y el Nuevo Nacimiento.

3. La Suficiencia de DIOS. – (Salmo 46:4-5) “Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, la santa habitación del *Altísimo. 5 Dios está en ella, la ciudad no caerá; al rayar el alba Dios le brindará su ayuda.”

a. El salmista observa que la Paz de Jerusalén, la Ciudad de Dios, con el lugar santo en ella, o sea el Templo donde Dios daba a conocer su Nombre, estaba seguro por DIOS. En otras palabras, la Presencia de Dios es comparada a: río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, la santa habitación del *Altísimo.

b. Noten también que el Salmo 1:3 habla del hombre BIENAVENTURADO o DICHOSO que está plantado junto a la orilla de un río; mostrando la BENDICIÓN de DIOS sobre los que le temen.

i. “Es como el árbol plantado a la orilla de un río que, cuando llega su tiempo, da fruto y sus hojas jamás se marchitan. ¡Todo cuanto hace prospera!”

4. La Supremacía de DIOS. – (Salmo 46:-11) “Se agitan las naciones, se tambalean los reinos; Dios deja oír su voz, y la tierra se derrumba. 7 El Señor *Todopoderoso está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah 8 Vengan y vean los portentos del Señor; él ha traído desolación sobre la tierra. 9 Ha puesto fin a las guerras en todos los confines de la tierra; ha quebrado los arcos, ha destrozado las lanzas, ha arrojado los carros al fuego. 10 «Quédense quietos, reconozcan que yo soy Dios. ¡Yo seré exaltado entre las naciones! ¡Yo seré enaltecido en la tierra!» 11 El Señor Todopoderoso está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah.

a. Al comenzar nuestra lección, pudimos ver que en medio de los peligros y calamidades que se conocen como “naturales”, encontramos que nuestro SEÑOR es un CASTILLO FUERTE. Ahora vemos que en medio de las “agitaciones” políticas de las naciones, y de las guerras y rumores de guerras, encontramos que nuestro SEÑOR ES NUESTRO REFUGIO.

b. Esa SEGURIDAD no quiere decir que el Creyente no va a morir, al contrario, eso es inevitable, sino que abarca a la SEGURIDAD de que en el SEÑOR, tenemos VIDA ETERNA. Esa en realidad es la SEGURIDAD más importante que una persona puede tener. JESUCRISTO dijo en Juan 5:21-24:

i. “Porque así como el Padre resucita a los muertos y les da vida, así también el Hijo da vida a quienes a él le place.22 Además, el Padre no juzga a nadie, sino que todo juicio lo ha delegado en el Hijo,23 para que todos honren al Hijo como lo honran a él. El que se niega a honrar al Hijo no honra al Padre que lo envió. 24 »Ciertamente les aseguro que el que oye mi palabra y cree al que me envió, tiene vida eterna y no será juzgado, sino que ha pasado de la muerte a la vida.”

c. Concluimos con las palabras del gran predicador del siglo 19, Charles Spurgeon:

i. “No olvidemos el hecho de que Dios es nuestro refugio tanto ahora mismo, en este presente momento, como lo era cuando David escribió estas palabras. Dios solo es nuestro todo. Todos los demás refugios son refugios de mentiras; toda otra fuerza es debilidad, porque el poder pertenece a Dios; pero como Dios es suficiente en todo, nuestra defensa y poder están a la altura de todas las situaciones apuradas.”[2]

 

Conclusión

Oremos….

Notas:
1. Francisco Lacueva, Comentario Bíblico de Matthew Henry, p. 586, editorial CLIE.
2. Charles Spurgeon, El Tesoro de David.

*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional, y la Biblia de las Américas.

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