Sepultados y Resucitados con Cristo

Por: pastor Daniel Brito

TÍTULO: Sepultados y Resucitados con Cristo

TEXTO: Romanos 6:1-11

«¿Qué concluiremos? ¿Vamos a persistir en el pecado, para que la gracia abunde? 2 ¡De ninguna manera! Nosotros, que hemos muerto al pecado, ¿cómo podemos seguir viviendo en él? 3 ¿Acaso no saben ustedes que todos los que fuimos bautizados para unirnos con Cristo Jesús, en realidad fuimos bautizados para participar en su muerte? 4 Por tanto, mediante el bautismo fuimos sepultados con él en su muerte, a fin de que, así como Cristo *resucitó por el poder[a] del Padre, también nosotros llevemos una vida nueva.

5 En efecto, si hemos estado unidos con él en su muerte, sin duda también estaremos unidos con él en su resurrección. 6 Sabemos que nuestra vieja naturaleza fue crucificada con él para que nuestro cuerpo pecaminoso perdiera su poder, de modo que ya no siguiéramos siendo esclavos del pecado; 7 porque el que muere queda liberado del pecado.

8 Ahora bien, si hemos muerto con Cristo, confiamos que también viviremos con él. 9 Pues sabemos que Cristo, por haber sido *levantado de entre los muertos, ya no puede volver a morir; la muerte ya no tiene dominio sobre él. 10 En cuanto a su muerte, murió al pecado una vez y para siempre; en cuanto a su vida, vive para Dios.

11 De la misma manera, también ustedes considérense muertos al pecado, pero vivos para Dios en Cristo Jesús

INTRODUCCIÓN:

El «DISCIPULADO» lleva a la persona a una NUEVA VIDA en Cristo, pero es una VIDA que al IDENTIFICARSE con la MUERTE y RESURRECCIÓN de nuestro SEÑOR JESUCRISTO, llega a ser una VIDA CAMBIADA. Trataremos los siguientes puntos:

      1. Trasfondo

      2. Sepultados con CRISTO

      3. Resucitados con CRISTO

      4. Vida Eterna

LECCIÓN:

  1. Trasfondo. – Nuestro Texto nos ha dejado una buena EXPLICACIÓN sobre el significado del BAUTISMO, con el gran simbolismo sobre la condición de la persona que recibe al SEÑOR JESÚS como Salvador personal. Ese es el simbolismo del BAUTISMO EN AGUA por INMERSIÓN, cuando la persona entra en el agua, se está identificando con la muerte de nuestro SEÑOR JESÚS, mostrando que el pecador ha muerto al pecado, y cuando sale del agua, se identifica con la RESURRECCIÓN de JESUCRISTO, mostrando que ha resucitado a una nueva vida.

    1. Pero el creyente nunca debe pensar que nuestro TEXTO no tiene importancia, al contrario, nuestro TEXTO trata con lo SAGRADO, porque el creyente se está Identificando con la muerte de nuestro Salvador en la cruz del Calvario por nuestros pecados, y en Su Resurrección de entre los muertos.

    1. Así que en estos TEXTOS vemos la importancia para el creyente de identificarse con su Salvador a través de la obediencia, recordando siempre su lugar como creyente, muerto al DOMINIO del pecado, y Resucitado a una nueva vida.

  1. Sepultados con Cristo. – El apóstol Pablo nos dice en el capítulo anterior (Romanos 5:20) «… Pero allí donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia». En otras palabras, donde la ley de Moisés solamente condenaba al pecador sin poder cambiarlo, la GRACIA de nuestro SEÑOR JESÚS sobreabundó para CAMBIAR al pecador.

    1. Debemos notar que se «entierra» o «sepulta» algo que está muerto. Eso es la muerte al «viejo hombre» en el nuevo nacimiento.

      1. Es por eso que el SEÑOR JESÚS le dijo a Nicodemo que era necesario NACER DE NUEVO.

        1. (Juan 3:3) «De veras te aseguro que quien no nazca de nuevo[a] no puede ver el reino de Dios —dijo Jesús

    1. El creyente MUERE al pecado, o sea, al DOMINIO del pecado. Es una «muerte» a la vieja forma de vivir.

  1. Resucitados con CRISTO. – «El bautismo del creyente simboliza que, unido a Cristo, muere con Él, a una vida eterna.»i Eso es porque en el Nuevo Nacimiento, el creyente ahora es un nuevo «hombre/mujer» en CRISTO JESÚS.

    1. Es una nueva creación.

      1. (2ª Corintios 5:17) «Por lo tanto, si alguno está en Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo

    1. El creyente deja de ser esclavo del pecado como ya hemos leído en Romanos 6:6-8.

      1. «Sabemos que nuestra vieja naturaleza fue crucificada con él para que nuestro cuerpo pecaminoso perdiera su poder, de modo que ya no siguiéramos siendo esclavos del pecado; 7 porque el que muere queda liberado del pecado. 8 Ahora bien, si hemos muerto con Cristo, confiamos que también viviremos con él.»

      1. Noten que la libertad del pecado viene con la muerte al pecado.

    1. Por medio de la muerte con CRISTO al pecado, el creyente es unido con CRISTO en Su Obra Redentora en la Cruz del Calvario.

      1. Eso quiere decir que tenemos la habilidad de vivir una nueva vida,ii por medio de JESUCRISTO.

  1. Vida Eterna. – La resurrección a una nueva vida nos promete VIDA ETERNA en CRISTO JESÚS. Este es un PILAR del Evangelio.

    1. El Evangelio no se basa en suposiciones sino en la Eterna Palabra de Dios.

      1. (1ª Pedro 1:23-24) «Pues ustedes han nacido de nuevo, no de simiente perecedera, sino de simiente imperecedera, mediante la palabra de Dios que vive y permanece. 24 Porque «todo *mortal es como la hierba, y toda su gloria como la flor del campo; la hierba se seca y la flor se cae, 25 pero la palabra del Señor permanece para siempre.»[f] Y ésta es la palabra del evangelio que se les ha anunciado a ustedes

    1. Noten una vez más la importancia del NUEVO NACIMIENTO, ya que la vida es frágil y corta cuando la medimos con la ETERNIDAD. Es por eso que ANUNCIAMOS el Evangelio de nuestro SEÑOR JESÚS que cambia la vida del pecador.

    1. Para concluir, el creyente que ha muerto y resucitado CON CRISTO, es una NUEVA CREACIÓN, ha muerto al dominio del pecado, y ha resucitado a una nueva vida en CRISTO JESÚS, con la ESPERANZA de la vida Eterna.

Conclusión

Oremos…

*Toda referencia Bíblica ha sido tomada de la Santa Biblia, Nueva Versión Internacional.

Notas:

i Francisco Lacueva, citando a F.F. Bruce, en el Comentario de Matthew Henry, p. 1580, editorial CLIE.

ii Douglas J. Moo, The NIV Application Commentary, Romanos, p. 197, Zondervan.

Un Sacerdocio Perpetuo

Por: pastor Daniel Brito

Título: Un Sacerdocio Perpetuo

Texto: Hebreos 9:11-14 «Cristo, por el contrario, al presentarse como sumo sacerdote de los bienes definitivos[b] en el tabernáculo más excelente y *perfecto, no hecho por manos humanas (es decir, que no es de esta creación), 12 entró una sola vez y para siempre en el Lugar Santísimo. No lo hizo con sangre de machos cabríos y becerros, sino con su propia sangre, logrando así un rescate eterno.13 La sangre de machos cabríos y de toros, y las cenizas de una novilla rociadas sobre personas *impuras, las *santifican de modo que quedan *limpias por fuera.14 Si esto es así, ¡cuánto más la sangre de Cristo, quien por medio del Espíritu eterno se ofreció sin mancha a Dios, purificará nuestra conciencia de las obras que conducen a la muerte, a fin de que sirvamos al Dios viviente

Introducción

Esta semana el pueblo Judío celebra la fiesta del “Día de la Expiación”, conocido como “Yom Kippur.” Es el día más sagrado para el pueblo Judío, en el cual ellos recuerdan que en el Antiguo Testamento, era una de las fiestas más importante que todo el pueblo tenía que observar. En ese día todo el pueblo tenía que ayunar, y se hacía sacrificios para expiar el pecado del pueblo. Trataremos los siguientes puntos:

  1. Cristo, el eterno Sumo Sacerdote.
  2. Mediador de un Nuevo Pacto.
  3. Salvos para la Fe en JESUCRISTO solamente.
  4. Esperando Su Regreso.

Lección

  1. Cristo, el eterno Sumo Sacerdote. – El día de la Expiación era un día solemne para el pueblo de Israel, porque era el único día del año donde el sumo sacerdote entraba en el lugar Santísimo, ofreciendo sacrificio y rociando sangre de animales por los pecados del pueblo durante ese año, y por él mismo como sumo sacerdote.
    1. Esa fiesta mostraba la necesidad para el ser humano de recibir el perdón de sus pecados.
    1. La gran diferencia entre el sumo sacerdote que pertenecía a la tribu de Leví, es que como hombre mortal, necesitaba del perdón de Dios también, y antes de poder entrar en el lugar Santísimo, tenía que purificarse primeramente.
      1. (Hebreos 7:23-28) «Ahora bien, como a aquellos sacerdotes la muerte les impedía seguir ejerciendo sus funciones, ha habido muchos de ellos;24 pero como Jesús permanece para siempre, su sacerdocio es imperecedero.25 Por eso también puede salvar por completo[b] a los que por medio de él se acercan a Dios, ya que vive siempre para interceder por ellos. 26 Nos convenía tener un sumo sacerdote así: santo, irreprochable, puro, apartado de los pecadores y exaltado sobre los cielos.27 A diferencia de los otros sumos sacerdotes, él no tiene que ofrecer sacrificios día tras día, primero por sus propios pecados y luego por los del pueblo; porque él ofreció el sacrificio una sola vez y para siempre cuando se ofreció a sí mismo.28 De hecho, la ley designa como sumos sacerdotes a hombres débiles; pero el juramento, posterior a la ley, designa al Hijo, quien ha sido hecho *perfecto para siempre.»
    1. Noten el contraste entre los hombres sacerdotes, y nuestro SEÑOR JESUCRISTO, quien como el Hijo de Dios, y siendo Él mismo DIOS encarnado, no tenía la mancha de pecado, y Su Sacrificio fue hecho una sola vez, en vez de todos los años como los hombres sacerdotes tenían que hacer. Siendo que JESUCRISTO es DIOS, Su Sacerdocio es ETERNO.
  1. Mediador de un Nuevo Pacto. – (Hebreos 9:15-28) «Por eso Cristo es mediador de un nuevo pacto, para que los llamados reciban la herencia eterna prometida, ahora que él ha muerto para liberarlos de los pecados cometidos bajo el primer pacto. 16 En el caso de un testamento,[c] es necesario constatar la muerte del testador,17 pues un testamento sólo adquiere validez cuando el testador muere, y no entra en vigor mientras vive.18 De ahí que ni siquiera el primer pacto se haya establecido sin sangre.19 Después de promulgar todos los mandamientos de la ley a todo el pueblo, Moisés tomó la sangre de los becerros junto con agua, lana escarlata y ramas de hisopo, y roció el libro de la ley y a todo el pueblo,20 diciendo: «Ésta es la sangre del pacto que Dios ha mandado que ustedes cumplan.»[d]21 De la misma manera roció con la sangre el tabernáculo y todos los objetos que se usaban en el culto.22 De hecho, la ley exige que casi todo sea purificado con sangre, pues sin derramamiento de sangre no hay perdón. 23 Así que era necesario que las copias de las realidades celestiales fueran purificadas con esos sacrificios, pero que las realidades mismas lo fueran con sacrificios superiores a aquéllos.24 En efecto, Cristo no entró en un santuario hecho por manos humanas, simple copia del verdadero santuario, sino en el cielo mismo, para presentarse ahora ante Dios en favor nuestro.25 Ni entró en el cielo para ofrecerse vez tras vez, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena.26 Si así fuera, Cristo habría tenido que sufrir muchas veces desde la creación del mundo. Al contrario, ahora, al final de los tiempos, se ha presentado una sola vez y para siempre a fin de acabar con el pecado mediante el sacrificio de sí mismo.27 Y así como está establecido que los seres *humanos mueran una sola vez, y después venga el juicio,28 también Cristo fue ofrecido en sacrificio una sola vez para quitar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, ya no para cargar con pecado alguno, sino para traer salvación a quienes lo esperan.»
    1. Veamos algunas observaciones:
      1. La primera es que el Pacto Antiguo, fue dado al pueblo de Israel. Todos los “sacrificios” encontrados en ese Pacto, apuntaban a la Obra Redentora de JESUCRISTO en la Cruz del Calvario.
      1. La segunda es que siendo que JESUCRISTO fue el SACRIFICIO, y siendo que Él mismo es el SACERDOTE que ofrece el SACRIFICIO, JESUCRISTO mismo es el MEDIADOR del Nuevo Pacto. Es por medio de la Sangre de JESUCRISTO, que tenemos acceso al Nuevo Pacto.
        1. Debemos recordar que un “sacerdote” es alguien que está entre DIOS y los hombres. En este caso, JESUCRISTO es nuestro ETERNO sacerdote, el mediador entre DIOS y los hombres.
        1. De ahí que no hay otro mediador, o intermediario entre DIOS y los hombres; solamente JESUCRISTO.
          1. (1 Timoteo 2:5) «Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre
      1. El tercero es la SEGURIDAD de estos eventos, y noten que el autor de Hebreos por Inspiración del ESPÍRITU SANTO, usa TRES ejemplos:
        1. Ha sido establecido por DIOS que todo ser humano muera “físicamente”. Eso es evidente para toda persona, porque nadie por mucho dinero que tenga, puede vencer la muerte.
        1. El Juicio del GRAN TRONO BLANCO para todos aquellos que mueren SIN CRISTO.
        1. La seguridad de Su RETORNO en GLORIA.
    1. Cada una de esas observaciones, muestran la SEGURIDAD de cada una de ellas, y al mismo tiempo, la SEGURIDAD de la Obra Redentora de JESUCRISTO, como MEDIADOR del Nuevo Pacto.
  1. Salvos por la Fe en JESUCRISTO solamente. – (Romanos 3:22-25) «Esta justicia de Dios llega, mediante la *fe en Jesucristo, a todos los que creen. De hecho, no hay distinción,23 pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios,24 pero por su gracia son *justificados gratuitamente mediante la redención que Cristo Jesús efectuó.[h]25 Dios lo ofreció como un sacrificio de *expiación[i] que se recibe por la fe en su sangre, para así demostrar su justicia. Anteriormente, en su paciencia, Dios había pasado por alto los pecados;26 pero en el tiempo presente ha ofrecido a Jesucristo para manifestar su justicia. De este modo Dios es justo y, a la vez, el que justifica a los que tienen fe en Jesús
    1. Veamos DOS observaciones:
      1. La primera es que TODOS han pecado, o mejor dicho, hemos pecado. Todos somos pecadores. Así que el SACRIFICIO de JESUCRISTO fue para TODOS.
      1. La segunda es que no hay distinción de personas, sean israelitas o sean gentiles como nosotros, la Sangre de JESUCRISTO fue derramada para que todo aquel que crea en Él, sea salvo (Juan 3:14-20).
    1. La salvación es un REGALO de DIOS que no se puede ni comprar, ni “ganar” en el sentido de hacer “sacrificios” propios, o alguna “obra” meritoria. Es por FE solamente.
  1. Esperando Su Regreso. – (Hebreos 9:28) «También Cristo fue ofrecido en sacrificio una sola vez para quitar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, ya no para cargar con pecado alguno, sino para traer salvación a quienes lo esperan.»
    1. El pueblo Judío todos los años celebra el día de la Expiación que, aunque desde que el Templo de Jerusalén fue destruido en el año 70 de nuestra era, no han podido hacer sacrificios, todavía celebran buscando el perdón de sus pecados, y al mismo tiempo, esperando la llegada del Mesías o el Cristo.
    1. Nosotros en este tiempo recordamos que JESUCRISTO dio Su Vida una SOLA vez por los pecadores, y esperamos ansiosamente Su pronto Regreso en gloria.
    1. Por eso es necesario que oremos por el pueblo Judío, para que ellos también crean en JESUCRISTO como el CRISTO, y puedan encontrar la vida eterna.
    1. Ahora preguntamos: ¿Has encontrado al SEÑOR JESUCRISTO como tú Salvador personal?

Conclusión

Oremos….

*Toda referencia Bíblica ha sido tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional.

El siervo despiadado

Por: Pastor Daniel Brito

Título: El siervo despiadado

Texto: Mateo 18:21-35: «Pedro se acercó a Jesús y le preguntó: —Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar a mi hermano que peca contra mí? ¿Hasta siete veces? 22 —No te digo que hasta siete veces, sino hasta setenta y siete veces —le contestó Jesús—. 23 »Por eso el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos.24 Al comenzar a hacerlo, se le presentó uno que le debía miles y miles de monedas de oro. 25 Como él no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él, a su esposa y a sus hijos, y todo lo que tenía, para así saldar la deuda.26 El siervo se postró delante de él. “Tenga paciencia conmigo —le rogó—, y se lo pagaré todo.” 27 El señor se compadeció de su siervo, le perdonó la deuda y lo dejó en libertad. 28 »Al salir, aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros que le debía cien monedas de plata. Lo agarró por el cuello y comenzó a estrangularlo. “¡Págame lo que me debes!” , le exigió.29 Su compañero se postró delante de él. “Ten paciencia conmigo —le rogó—, y te lo pagaré.” 30 Pero él se negó. Más bien fue y lo hizo meter en la cárcel hasta que pagara la deuda.31 Cuando los demás siervos vieron lo ocurrido, se entristecieron mucho y fueron a contarle a su señor todo lo que había sucedido.32 Entonces el señor mandó llamar al siervo. “¡Siervo malvado! —le increpó—. Te perdoné toda aquella deuda porque me lo suplicaste.33 ¿No debías tú también haberte compadecido de tu compañero, así como yo me compadecí de ti?” 34 Y enojado, su señor lo entregó a los carceleros para que lo torturaran hasta que pagara todo lo que debía. 35 »Así también mi Padre celestial los tratará a ustedes, a menos que cada uno perdone de corazón a su hermano

Introducción:

El tema del perdón toca a toda persona en el mundo. La Biblia nos muestra la necesidad de ser perdonado por Dios, y al mismo tiempo ser un perdonador. Nuestro SEÑOR usa el ejemplo de un amo que tiene siervos y según las costumbres de aquellos tiempos, podía vender como esclavo al deudor, y aun a toda su familia si no alcanzaba. Es así como comenzamos nuestra lección en esta noche. Trataremos los siguientes Puntos:

(1) ¿Cuantas veces debo perdonar?

(2) Una condición deplorable.

(3) La ley del perdón.

(4) Una plegaria por el perdón.

(5) La misericordia del amo.

(6) Perdonado, pero sin querer perdonar.

(7) Las consecuencias del corazón que no quiere perdonar.

Lección:

1. ¿Cuantas veces debo perdonar? —  El SEÑOR JESÚS había estado hablando sobre el perdón y, eso motivó a Pedro a hacer una pregunta que los Rabinos judíos habían respondido y era sobre cuantas veces se tenía que perdonar a una persona. Según los Rabinos, si una persona pecaba una o dos o aun tres veces contra uno, había que perdonarlo, pero a la cuarta no recibía el perdón.²

Pedro queriendo mostrar más generosidad le dice al SEÑOR sí hasta siete veces. Eso era el doble más uno, de lo que los Rabinos enseñaban. Pero la respuesta de nuestro Salvador tiene que haber asombrado a Pedro bastante al escuchar que JESUCRISTO dice hasta setenta y siete veces, o como dicen otras Versiones, setenta veces siete. En el Texto original puede ser uno de los dos: SETENTA Y SIETE, o SETENTA VECES SIETE.³ Esto es una cifra que indica el perdón ilimitado que todos debemos otorgar. Nuestro SEÑOR procede con una Parábola para usarla de ejemplo sobre lo que el perdón es en realidad. Sigamos al segundo punto.

2. Una condición deplorable. — Nuestro SEÑOR comienza la Parábola hablando de un Rey, que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Podemos decir que el Rey es simbólico de nuestro Padre Celestial. Dice que se le presentó o le trajeron uno, que debía una suma bien grande de dinero. Este hombre seguramente que estaba preso y ahora es traído delante del Rey para ajustar cuentas. En los tiempos Bíblicos y aun hasta tiempos recientes, el contraer deudas y no poder pagarla era severamente castigado. Había cárceles para deudores, pero también muchos eran vendidos como esclavos para pagar la deuda. Este hombre que debía millones de dolares en dinero actual para nosotros, no tenía para pagar una deuda tan grande. El Rey ordenó que fuera vendido como esclavo él, su esposa y sus hijos. Aun así, la deuda no podría pagarse, siendo que el precio de un esclavo cubriría una suma muy pequeña al lado de la deuda. Pero el Rey quería por lo menos parte de su dinero recobrado en la venta de los deudores. Veamos lo que dice el siguiente punto.

3. La ley del perdón. — Desde el pecado de Adán y Eva, el hombre ha estado en deuda con Dios. JESUCRISTO fue a pagar esa deuda y a Reconciliar al hombre con Dios en la cruz del Calvario. Todos nosotros hemos recibido el perdón de Dios por una deuda que nunca hubiéramos podido pagar por ser tan grande. El Rey perdona pero demanda que el perdonado perdone también. La Ley de Dios hacia los hombres exige una actitud que esté libre de rencor y de un corazón duro que no quiere perdonar. Si notamos que cuando Dios le dio a Moisés las Diez Leyes, o los Diez Mandamientos como son mejor conocidos, la separó en dos partes:

a. Los primeros cuatro Mandamientos tenían que ver con la relación entre el hombre y Dios.

b. Los últimos ocho tenían que ver con la relación entre los hombres. Dios exige que el hombre respete a su prójimo, y al mismo tiempo esté dispuesto a perdonar.

c. Esa es la ley del perdón:

i. Recibimos Perdón inmerecido por parte de Dios.

ii. Perdonamos a los demás aunque sea inmerecido. Continuamos con el siguiente punto.

4. Una plegaria por perdón. — Vemos que este hombre escucha las cifras tan alta de la deuda que él debe, pero se tira a los pies de su amo y le ruega que tenga paciencia que él se lo pagaría todo. ¿Cómo pudiera pagar una deuda tan grande? Veamos el siguiente punto.

5. La misericordia del amo. — El Rey se compadece y le PERDONA, o sea le cancela la deuda. Eso es exactamente lo que nuestro Salvador hizo por nosotros en la cruz del calvario al reconciliarnos con Dios, cancelando nuestra deuda. El hombre deudor salió de la presencia de su amo totalmente perdonado. ¡Ya no debía un centavo! Pero este hombre que ha recibido el perdón total de su deuda, se va en busca del que le debe dinero. Veamos lo que dice el siguiente punto.

6. Perdonado, pero sin querer perdonar. — Este hombre tenía un consiervo que le debía muy poco dinero en comparación a la deuda que tenía con su amo. La deuda de su consiervo era equivalente al salario de un hombre por unos cien días, o sea unos tres meses de trabajo. Parece ser que la deuda de este consiervo era unas 16,000 veces más pequeña que la deuda que el siervo perdonado.₄ Sin embargo, este siervo que no quiere perdonar nos recuerda tantas veces al hombre o la mujer común que exige el perdón de los demás, pero se guarda el perdonar para cuando quiera. Cuantos esposos o esposas le dicen a su pareja que lo(a) perdonan, pero enseguida están sacando los trapos sucios, trayendo al recuerdo las cosas que el otro(a) hizo o dijo, aun después de decirle que lo(a) perdonaba. Cuantos padres o hijos o hermanos(as) no guardan rencor sin perdonar, o diciendo que perdonan pero en realidad siguen guardando rencor. Si se guarda rencor, es que no se ha perdonado. Pasamos al último punto.

7. Las consecuencias del corazón que no quiere perdonar. — El SEÑOR JESÚS aclara muy bien que la condición para ser perdonado por Dios es que Él mismo espera que uno también perdone a otros. Somos perdonados por Dios todos los días de nuestra vida. Incluso el arrepentimiento es esencial para uno poder ser salvo. En Hechos 2:38, el apóstol Pedro dice: «Arrepiéntase y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados —les contestó Pedro—, y recibirán el don del Espíritu Santo» — ¡Arrepiéntanse! Es llamado que Dios nos hace a todos para venir a los pies de JESUCRISTO. El arrepentimiento es el sentir dolor por lo que uno ha hecho, y marca un cambio de rumbo de vida por nuestra parte. Veamos la sentencia que el amo le da al siervo despiadado:

a. Es entregado al carcelero para ser torturado. Eso impedía al siervo el poder trabajar para pagar su deuda.

b. Un corazón que no quiere perdonar, nos muestra un corazón que no ha sido perdonado todavía. El perdón debe producir el deseo de perdonar.

8. RESUMEN:

a. El creyente ha sido perdonado de una deuda que no podría pagar jamás, y es por eso que debemos recordar que si no somos misericordiosos, no debemos esperar misericordia.

 

Conclusión:

Oremos….

*Toda referencia Bíblica ha sido tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional.

Notas:

¹Robert H. Mounce, Matthew, NIBC, p. 177. Hendrickson Publishers.

²A.T. Robertson, Imágenes Verbales en el Nuevo Testamento, tomo 1, p. 18, editorial CLIE.

₄Ibid.