Estudios en Romanos: Soy Deudor

Por: pastor Daniel Brito
TEXTO: Romanos 1:1-15

TITULO: Estudios en Romanos: Soy Deudor

INTRODUCCIÓN: En esta noche quiero continuar el estudio en la Epístola a los Romanos, que comenzamos hace más de un mes, pero por mis vacaciones y otras razones, ahora es que lo vamos a continuar.

1.    La fe de ustedes. —  Roma era la capital del imperio romano y el culto a diferentes dioses era común. También lo era la inmoralidad sexual.

a.    Como les estuve diciendo la vez pasada, el aposto Pablo no fue el fundador de esa iglesia, pero tampoco fue Pedro. No se sabe en realidad quien fundó la iglesia, pero lo más probable es que fueron judíos que se convirtieron el día de Pentecostés, y regresaron a Roma trayendo el Evangelio. Esta iglesia en la capital del imperio había pasado por muchas dificultades pero su FE era evidente.

i.    Para muchos, el tema de la fe está relacionado con recibir algo de Dios, como ejemplo: sanidad Divina. Pero FE abarca toda área de la vida de la persona, y define lo que la persona es.

ii.    Pero notemos que en medio de una ciudad tan difícil, la fe de ellos era evidente en todo el mundo conocido de aquel tiempo. Es muy claro que la voz había corrido por algunos años sobre la fidelidad de esos cristianos.

b.    Veamos ahora si la FE de nosotros es también evidente a los demás. Qué lindo que se oiga hablar de nosotros también así: La FE de ustedes es evidente en todo el mundo. La fidelidad del creyente en medio de las pruebas es un testimonio para aquellos que empiezan, y viendo el ejemplo de FE de hermanos con más tiempo en el Evangelio, cobran fuerza para luchar como cristianos.

2.    La oración y el agradecimiento. — Regresando al comienzo de este verso donde podemos notar como Pablo comienza este verso dando gracias a Dios por ellos. Para Pablo era normal el darle las gracias a Dios siempre, y lo hacía con el ejemplo. Veamos las siguientes citas:

i.    “Siempre doy gracias a Dios por ustedes, pues él, en Cristo Jesús, les ha dado su gracia.” (1 Corintios 1:4)

ii.    “Doy gracias a mi Dios cada vez que me acuerdo de ustedes.”  (Filipenses 1:3)

iii.    “Siempre que oramos por ustedes, damos gracias a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo.” (Colosenses 1:3)

iv.    Y ahora en esta hermosa Epístola, nos amonesta a dar gracias siempre:

(1)    “Den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús.” (1 Tesalonicenses 5:18)

b.    La oración es una prioridad. — Notemos que para Pablo que estaba tan ocupado con sus viajes, y luego con las ocupaciones misioneras, la oración era una prioridad para él. Pablo menciona que siempre los recordaba en sus oraciones. No sabemos si Pablo podía recordar a cada persona que él había conocido en las distintas iglesias porque serían muchas, pero sí podía recordarlos en conjunto como iglesia local. Él podía orar por los Filipenses, o por los Tesalonicenses, etc.

c.    La oración no se limita a cultos de oración, sino que es un estilo de vida. El creyente debe orar todo el tiempo. Eso no quiere decir que tengamos que ponernos de rodilla en el trabajo o en la tienda, pero sí quiere decir que llevamos una oración interna todo el tiempo. De ahí que Pablo diga en 1 Tesalonicenses 5:17:

i.    “Oren sin cesar.”  Como ya dije en el punto anterior, no quiere decir que uno tiene que estar día y noche orando de rodillas, sino que como dice un comentarista: “sino que debemos estar siempre en una actitud orante, depender en todo, y para todo, del señor.”[1]

ii.    También tenemos las Palabras de nuestro SEÑOR JESUCRISTO en la Parábola de la viuda insistente en Lucas 18:1:

(1)    “Jesús les contó a sus discípulos una parábola para mostrarles que debían orar siempre, sin desanimarse.”

d.    El orar por los demás es muy importante porque el hombre y la mujer somos egoístas de nacimiento. La oración por los demás y aun por aquellos que tal vez no nos caen muy bien, rompe el egoísmo. El orar por los demás nos enfoca en la bendición que deseamos para otros, en vez de enfocarnos solamente en lo nuestro.

3.    Me es testigo Dios. — El apóstol Pablo no había fundado esa iglesia, y Pablo aparentemente quería aclarar que no los estaba alagando por gusto, o con alguna otra pretensión. Es ahí donde él dice que “Me es testigo Dios.”  Era como un tipo de juramente que estaba haciendo al mencionar a Dios como testigo de su sinceridad.  El apóstol quería aclara que no había ningún deseo de lucro en el desear verlos.

a.    Esto nos debe enseñar que los creyentes debemos desear estar con otros creyentes pero sin ningún interés personal.

4.    Nos confortemos mutuamente. — Pablo quería impartirles algo a ellos de parte de Dios. Él deseaba poder bendecirles con algún don espiritual. Fuera en la enseñanza donde cara a cara podría predicarles, o fuera en la oración con la imposición de manos.

a.    Pero Pablo no quería solamente bendecirlos a ellos, sino que él quería ser bendecidos por la compañía de ellos y ser animado por ellos mismo. Veamos algunas cosas:

i.    Los cristianos necesitamos a los cristianos.

(1)    Necesitamos el amor de los hermanos.

(2)    Necesitamos la comunión con los hermanos.

(3)    Necesitamos el aliento de los hermanos.

b.    El deseo grande de Pablo era el poder ir y también Evangelizar en Roma y poder recoger un fruto grande de nuevos convertidos.

i.    Es muy claro que Pablo no podía hacerlo por sí solo. Pero la enseñanza y el aliento del apóstol serían como una mecha que se encendería para una iglesia que estaba en una ciudad tan conflictiva.

5.    La Soberanía de Dios. — Pablo deseaba visitarlos para poder establecerlos en la FE, y quería asegurarles que él no había sido negligente al no visitarlos, y les aclara que había querido hacerlo pero no había podido. Si Judíos convertidos el día de Pentecostés de Hechos capítulo 2, fundaron esa iglesia, entonces Pablo estaba escribiendo esta Epístola unos 25 años después. No sabemos cuantos años Pablo llevaba deseando y ir a Roma, y desde cuando Pablo les había informado su deseo de ir a verlos. Lo que sí sabemos es que varios años habían pasado.

a.    Nosotros podemos notar al estudiar esta Epístola y el libro de los Hechos, que El Espíritu Santo tenía un plan para que Pablo visitara Roma como prisionero.

i.    Por esa razón el Espíritu Santo le había cerrado las puertas para que no fuera.

ii.    Su visita a Roma como prisionero tal vez no es lo que Pablo hubiera querido, ni aun lo que alguno de nosotros hubiera deseado tampoco. El prisionero puede alcanzar menos que el que está libre.

(1)    Pero en el caso de Pablo, Dios no solo quería que enseñara a los santos de Roma, sino que aun a los soldados del pretorio y aun hasta el mismo César al cual Pablo iba a apelar como ciudadano Romano.

b.    Nuestros planes, no siempre son los planes de Dios. Nunca debemos planear nada sin antes consultar a Dios. Una puerta puede estar cerrada aunque uno ora para que se abra, pero Dios la abre en Su tiempo.

i.    Debemos buscar la dirección de Dios en TODOS nuestros planes.

(1)    Sea en el servicio a Dios.

(2)    Sea en el noviazgo.

(3)    Sea en el buscar trabajo.

(4)    Sea en el comprar casa, o un carro.

(5)    Sea en el dar un viaje.

ii.    Muchas veces el cristiano cae en problemas por no haber buscado la dirección de Dios.

6.    Tengo obligación. — Estoy en deuda. “Habríamos de pensar en esto al codiciar grandes cosas, que cuanto más recibimos, más deudores somos, pues somos sólo administradores de los bienes de Dios.”[2]  “Pablo sentía que su responsabilidad de evangelizar a los gentiles pesaba sobre él con la misma intensidad de una gran deuda.”[3]

a.    Pablo conocía muy bien sus talentos y habilidades, pero sabía que por mucho que hiciera, seguía endeudado con Dios, y con los hombres.

i.    Esto nos muestra que la obra es de Dios quien es Soberano, y es el que hace la verdadera obra en la gente.

ii.    Pablo sabía que no tenía otra opción que llevar el Evangelio a todo tipo de gente, fueran griegos, o fueran bárbaros como dice el original. Para los griegos, toda persona que no hablara el idioma griego o que no lo hablara bien, era un bárbaro.

(1)    Esto era a los cultos, como a los incultos, o sea a los sabios, y a los ignorantes.

(2)    El Evangelio no se limita a una clase de personas, sino que es para TODOS.

b.    Con esto podemos ver que TODOS somos deudores por todo lo que nuestro SALVADOR pagó por nosotros en la cruz del Calvario. Y esa es la forma del diario vivir del cristiano, que no es dueño de sí mismo, y que es templo del Espíritu Santo. 1 Corintios 6:19-20 dice:

i.    «¿Acaso no saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y al que han recibido de parte de Dios? Ustedes no son sus propios dueños;20 fueron comprados por un precio. Por tanto, honren con su cuerpo a Dios.»

c.    Por causa de la cruz, somos deudores con Dios, pero también con los hombres.

d.    TODOS los cristianos tienen dones y talentos que pertenecen al Cuerpo de Cristo.

e.    El DEBER de TODO creyente es HONRAR a DIOS con su vida. De ahí que el Texto que hemos leído diga que somos templo del Espíritu Santo. Por eso debemos honrar a DIOS con TODAS nuestras fuerzas.

f.    De ahí que mientras más Dios nos da, más somos deudores hacia Él, porque nunca pudiéramos pagarle TODAS las bendiciones que nuestro SEÑOR ha hecho por TODOS nosotros.

Conclusión:

Oremos.

Notas:

1. Francisco Lacueva, Comentario Bíblico de Matthew Henry, p. 1731, editorial CLIE.

2. Ibid., p. 1570

3. Evis Carballosa, Romanos, p. 36, Portavoz Evangélico.

*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional.

**Este sermón fue predicado el 23 de Agosto, 2008.

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