Estudios en Romanos: Paz con Dios

Por: pastor Daniel Brito

TITULO: Estudios en Romanos: Paz con Dios

TEXTO: Romanos 5:1-11

«En consecuencia, ya que hemos sido justificados mediante la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.2 También por medio de él, y mediante la fe, tenemos acceso a esta gracia en la cual nos mantenemos firmes. Así que nos *regocijamos en la esperanza de alcanzar la gloria de Dios.3 Y no sólo en esto, sino también en nuestros sufrimientos, porque sabemos que el sufrimiento produce perseverancia;4 la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza.5 Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado.

6 A la verdad, como éramos incapaces de salvarnos, en el tiempo señalado Cristo murió por los malvados.7 Difícilmente habrá quien muera por un justo, aunque tal vez haya quien se atreva a morir por una persona buena.8 Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.

9 Y ahora que hemos sido justificados por su sangre, ¡con cuánta más razón, por medio de él, seremos salvados del castigo de Dios!10 Porque si, cuando éramos enemigos de Dios, fuimos reconciliados con él mediante la muerte de su Hijo, ¡con cuánta más razón, habiendo sido reconciliados, seremos salvados por su vida!11 Y no sólo esto, sino que también nos regocijamos en Dios por nuestro Señor Jesucristo, pues gracias a él ya hemos recibido la reconciliación.»

INTRODUCCIÓN:

En esta noche quiero seguir el estudio a la Epístola a los Romanos. Nos toca seguir el tema de la Justificación por la Fe solamente. Ahora, el apóstol Pablo continúa después de haber aclarado como Abraham había sido Justificado, mucho antes que la Ley de Moisés fuera dada. De ahí el comienzo de este capítulo con “En consecuencia”, en la NVI, y “Por tanto”, de la Biblia de las Américas, que sigue con los resultados de la Justificación por la Fe solamente.

Lección:

1.         Paz Con Dios. – Es muy claro que el apóstol Pablo ha estado tratando el problema del pecado en los primeros cuatro capítulos, y nos dice que: «Ya hemos demostrado que tanto los judíos como los gentiles están bajo el pecado.» (Romanos 3:9b).

a.         Es el pecado el que ha puesto enemistad entre el hombre y Dios. Veamos lo que dice Isaías 59:1-2:

i.          «La mano del Señor no es corta para salvar, ni es sordo su oído para oír. 2 Son las iniquidades de ustedes  las que los separan de su Dios. Son estos pecados los que lo llevan a ocultar su rostro para no escuchar.»

b.         Es por eso que por medio del Sacrificio de nuestro Salvador en la Cruz del Calvario, hemos sido Justificados por Fe. Veamos algunas cosas:

i.          Cuando dos naciones van a la guerra y una de ellas gana, se hace un acuerdo de paz. Es el ganador de la guerra quien pone las condiciones de la paz.

ii.         Es por eso que habiendo sido Justificados por JESUCRISTO, pasamos de una condición enemistados con Dios, a una en la que recibimos la Justificación. Pero eso es bajo las CONDICIONES que nuestro SEÑOR ha puesto.

c.         La Paz con Dios no se puede ganar por los logros propios de una persona. Por eso hay tantos ricos que no tienen paz. Es la culpabilidad que el ser humano tiene por causa del pecado, la que necesita ser quitada, y eso es solamente por medio de la Justificación. “La justificación retira la culpabilidad del pecado y, quitado este obstáculo, sobreviene la paz.”[1]

d.         JESUCRISTO les dijo a Sus discípulos antes de ir a la Cruz, que Él les dejaba Su Paz.

i.          (Juan 14:27) «La paz les dejo; mi paz les doy. Yo no se la doy a ustedes como la da el mundo.»

ii.         Con esto todos podemos estar de acuerdo que el mundo solamente puede dar una paz que es FALSA, porque es temporal. La paz en el mundo se logra por etapas momentáneas, pero se pierde bien fácil.

2.         Por Medio de JESUCRISTO. – Notemos que TODO gira alrededor de la Obra de nuestro SEÑOR JESUCRISTO. Es por medio de la Obra Propiciatoria de JESUCRISTO, que tenemos entrada a esta GRACIA tan hermosa. Veamos algunas cosas:

a.         Primeramente recibimos la PAZ que solamente Dios puede dar, a través de JESUCRISTO. Eso es uno de los resultados de la JUSTIFICACIÓN.

b.         En segundo lugar, teniendo entrada a esta Gracia, tenemos entrada al lugar Santísimo.

i.          (Hebreos 4:16) «Así que acerquémonos confiadamente al trono de la gracia para recibir misericordia y hallar la gracia que nos ayude en el momento que más la necesitemos.»

ii.         De ahí que nosotros tenemos entrada al Padre, por medio de JESUCRISTO, sin necesidad de ningún mediador, porque JESUCRISTO es el MEDIADOR.

c.         En tercer lugar, tenemos una ESPERANZA de la Gloria de Dios, o sea, en compartir la Gloria de Dios. Eso es lo que le espera al creyente cuando pase a estar con El SEÑOR.

3.         Nos gloriamos en las tribulaciones. – (versos 3-5) «Y no sólo en esto, sino también en nuestros sufrimientos, porque sabemos que el sufrimiento produce perseverancia;4 la perseverancia, entereza de carácter; la entereza de carácter, esperanza.5 Y esta esperanza no nos defrauda, porque Dios ha derramado su amor en nuestro corazón por el Espíritu Santo que nos ha dado.»

a.         De la Esperanza en la Gloria de Dios que esperamos tener, el apóstol salta a las tribulaciones que tenemos que pasar en esta tierra. Pudiendo ver que aunque estemos sufriendo, estamos en Paz con Dios. Los sufrimientos en la tierra, sea por cualquier razón, aún si es por persecución por estar en el Evangelio, lo que hace es fortalecer el carácter del creyente, en la confianza que tenemos en Cristo JESÚS.

i.          (Santiago 1:2-4) «Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas,3 pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia.4 Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos e íntegros, sin que les falte nada.»

b.         Aunque hay muchos que se separan del Evangelio cuando sufren adversidad, eso debe servir como un aviso de que esos probablemente no estaban verdaderamente en el Evangelio.

i.          Las pruebas no están para separarlo a uno de Dios, sino que es en las pruebas cuando más necesitamos de la ayuda de Dios, y más nos acercamos a Dios.

4.         Dios demuestra Su Amor hacia nosotros. – (versos 6-11) «A la verdad, como éramos incapaces de salvarnos, en el tiempo señalado Cristo murió por los malvados.7 Difícilmente habrá quien muera por un justo, aunque tal vez haya quien se atreva a morir por una persona buena.8 Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros. 9 Y ahora que hemos sido justificados por su sangre, ¡con cuánta más razón, por medio de él, seremos salvados del castigo de Dios!10 Porque si, cuando éramos enemigos de Dios, fuimos reconciliados con él mediante la muerte de su Hijo, ¡con cuánta más razón, habiendo sido reconciliados, seremos salvados por su vida!11 Y no sólo esto, sino que también nos regocijamos en Dios por nuestro Señor Jesucristo, pues gracias a él ya hemos recibido la reconciliación.»

a.         Una vez más el apóstol recalca la Gracia y el Amor de Dios hacia el ser humano, mostrando como es que JESUCRISTO dio Su Vida por nosotros, cuando aún éramos pecadores.

i.          JESUCRISTO no vino a dar Su vida por los buenos, porque NO HAY BUENOS. (Romanos 3:23) «Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios.»

ii.         JESUCRISTO no vino a morir por los poderosos, porque regresamos otra vez a que TODOS HAN PECADO.

iii.        JESUCRISTO vino a dar Su Vida por LOS PECADORES.

b.         Puede ser que alguien de su vida por otra persona, como ejemplo, una madre por un hijo(a), o un esposo por su esposa, o tal vez como ha ocurrido tantas veces, alguien que da su vida para salvar a alguien, o a varios, pero nunca, por un malvado. Pero he ahí la diferencia en que JESUCRISTO murió por los MALVADOS, porque TODOS somos pecadores.

c.         ¿Puede alguien decir que Dios no es amor? En ninguna manera, leamos otra vez; «Pero Dios demuestra su amor por nosotros en esto: en que cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros.» Eso solamente lo hace el AMOR DE DIOS.

5.         Reconciliados. – (versos 9-11) «Y ahora que hemos sido justificados por su sangre, ¡con cuánta más razón, por medio de él, seremos salvados del castigo de Dios!10 Porque si, cuando éramos enemigos de Dios, fuimos reconciliados con él mediante la muerte de su Hijo, ¡con cuánta más razón, habiendo sido reconciliados, seremos salvados por su vida!11 Y no sólo esto, sino que también nos regocijamos en Dios por nuestro Señor Jesucristo, pues gracias a él ya hemos recibido la reconciliación.»

a.         Otro fruto de la Muerte de JESUCRISTO es la RECONCILIACIÓN. Para uno reconciliarse con otro, tiene que haber habido enemistad. Esa era la condición del hombre, que por causa del pecado, estaba en enemistad con Dios.

i.          (2 Corintios 5:18) «Todo esto proviene de Dios, quien por medio de Cristo nos reconcilió consigo mismo y nos dio el ministerio de la reconciliación»

b.         Cuando hablamos de ser Reconciliados con Dios, estamos hablando de conversión, de salvar nuestras vidas.

i.          (2 Corintios 5:20)  «Así que somos embajadores de Cristo, como si Dios los exhortara a ustedes por medio de nosotros: «En nombre de Cristo les rogamos que se reconcilien con Dios.»

ii.         Noten otra vez como dice que como embajadores de Cristo, tenemos el ministerio de la reconciliación, porque al traer al pecador a los Pies de JESUCRISTO, lo estamos trayendo a ser Reconciliado con Dios.

6.         Por medio de un solo hombre. – (Romanos 5:12-21). Es aquí una vez más donde el apóstol nos muestra a Adán como el representante de la raza humana. Fue por el pecado de Adán, que sus hijos e hijas, heredaron el pecado, y por ende, TODOS pecaron.

a.         En esto hay un contraste, en que JESUCRISTO es Representante de toda la raza humana también, y así como en Adán TODOS pecaron, así en Cristo, muchos serán JUSTIFICADOS.

b.         Hay una diferencia ahora, y es que en ADÁN, TODOS PECARON, pero en CRISTO, NO TODOS son Justificados. La diferencia es que no TODOS aceptan el mensaje, o la invitación a ser Reconciliados. De ahí que son los MUCHOS, pero NO TODOS.

c.         Noten que no todos pecaron como ADÁN lo hizo, eso no habla de grado de pecado, porque Adán no asesinó a nadie. Más bien está hablando de la posición que Adán tenía, y por eso, las consecuencia del pecado fue que TODOS heredaron su pecado.

i.          Es algo verdadero y es que un pecador, engendra otro pecador. Eso es lo que pasó con los hijos(as) de Adán. TODOS sus hijos(as) nacieron siendo pecadores, y así engendraron hijos(as) pecadores, y por ende, TODA, la raza humana, pecaron.

d.         Aquí está la gran diferencia entre la Ley y la Gracia y es aquí:

i.          «En lo que atañe a la ley, ésta intervino para que aumentara la transgresión. Pero allí donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia,21 a fin de que, así como reinó el pecado en la muerte, reine también la gracia que nos trae justificación y vida eterna por medio de Jesucristo nuestro Señor.»

ii.         La GRACIA de Dios siempre abunda, y está llamando al pecador que se RECONCILIE con Dios.

Conclusión:

Oremos.


[1]Francisco Lacueva, Comentario Bíblico de Matthew Henry, p. 1577, editorial CLIE.

*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional.

**Este sermón fue predicado el 22 de Febrero, 2009.

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