Los Mal Agradecidos

Por: pastor Daniel Brito

Título: Los mal agradecidos

Texto: Génesis 25:29-34:

«Un día, cuando Jacob estaba preparando un guiso, Esaú llegó agotado del campo y le dijo:30 -Dame de comer de ese guiso rojizo, porque estoy muy cansado. (Por eso a Esaú se le llamó Edom.) 31 -Véndeme primero tus derechos de hijo mayor -le respondió Jacob. 32 -Me estoy muriendo de hambre -contestó Esaú-, así que ¿de qué me sirven los derechos de primogénito? 33 -Véndeme entonces los derechos bajo juramento -insistió Jacob. Esaú se lo juró, y fue así como le vendió a Jacob sus derechos de primogénito.34 Jacob, por su parte, le dio a Esaú pan y guiso de lentejas. Luego de comer y beber, Esaú se levantó y se fue. De esta manera menospreció sus derechos de hijo mayor.»*

Introducción:

En las Sagradas Escrituras encontramos muchos ejemplos de la vida diaria. Es lo que estaremos haciendo en esta noche, con algunos ejemplos de personas que fueron mal agradecidos. Los que tienen tiempo en el Evangelio recordarán muy bien la historia de Esaú.  Esta historia tipifica tan bien el problema del carácter humano. ¿Cuántas veces la gente no ha tenido algo de valor en sus manos y lo han despreciado simplemente por no interesarle? Esaú es la persona de carácter “profano” (como le llama Hebreos), o sea irreligioso, que desprecia las cosas de Dios. Lecciones importantes para ayudarnos a apreciar el regalo de Dios, y ser agradecidos. Trataremos los siguientes puntos:

(1)    Esaú el profano.
(2)    Los mal agradecidos de Gadara.
(3)    Simón el fariseo.
(4)    Últimas palabras.

Lección:

1.         Esaú el profano (Hebreos 12:15-17).   -Un profano es una persona irreverente hacia las cosas de Dios, o que no le importa lo sagrado, o es antirreligioso. Tal vez para la mente del siglo 21, el tema de la importancia de la primogenitura es algo que parece ser de poca importancia. Pero para el tiempo de los Patriarcas como Abraham, Isaac y Jacob, la primogenitura tenía un valor muy grande.

a.         Para los orientales, el hijo mayor recibía casi siempre una doble porción y la responsabilidad de estar encargado de todos los hermanos.

b.         Parece como que uno se preguntara, ¿qué tiene que ver la primogenitura con lo espiritual? Veamos algunas cosas.

i.          Había una bendición de Dios al hijo mayor.

ii.         Despreciar la responsabilidad de hijo mayor, mostraba un carácter irresponsable.

iii.        Dios le había prometido a Abraham, el abuelo de Esaú, grandes promesas para el futuro. Esas promesas se cumplían con la descendencia de Abraham. Podemos ver que a Esaú no le interesaba las promesas que Dios le había dado a su abuelo Abraham, y luego a su padre Isaac.

iv.        La cita de Hebreos lo junta con los inmorales (fornicarios), y los que están a punto de dejar la Gracia de Dios.

v.         El profano, siendo antirreligioso, o que no le importa, bien puede unirse a estos otros.

c.         Con esto, podemos ver que Esaú había rechazado la GRACIA y BENDICIÓN de Dios, por un plato de lentejas.

2.         Los mal agredecidos de Gadara (Marcos 5:1-20) «Cruzaron el lago hasta llegar a la región de los gerasenos. 2 Tan pronto como desembarcó Jesús, un hombre poseído por un espíritu maligno le salió al encuentro de entre los sepulcros.3 Este hombre vivía en los sepulcros, y ya nadie podía sujetarlo, ni siquiera con cadenas.4 Muchas veces lo habían atado con cadenas y grilletes, pero él los destrozaba, y nadie tenía fuerza para dominarlo.5 Noche y día andaba por los sepulcros y por las colinas, gritando y golpeándose con piedras. 6 Cuando vio a Jesús desde lejos, corrió y se postró delante de él. 7 -¿Por qué te entrometes, Jesús, Hijo del Dios Altísimo? -gritó con fuerza-. ¡Te ruego por Dios que no me atormentes! 8 Es que Jesús le había dicho: «¡Sal de este hombre, espíritu maligno! 9 -¿Cómo te llamas? -le preguntó Jesús.   -Me llamo Legión -respondió-, porque somos muchos. 10 Y con insistencia le suplicaba a Jesús que no los expulsara de aquella región. 11 Como en una colina estaba paciendo una manada de muchos cerdos, los demonios le rogaron a Jesús: 12 -Mándanos a los cerdos; déjanos entrar en ellos. 13 Así que él les dio permiso. Cuando los espíritus malignos salieron del hombre, entraron en los cerdos, que eran unos dos mil, y la manada se precipitó al lago por el despeñadero y allí se ahogó. 14 Los que cuidaban los cerdos salieron huyendo y dieron la noticia en el pueblo y por los campos, y la gente fue a ver lo que había pasado.15 Llegaron adonde estaba Jesús, y cuando vieron al que había estado poseído por la legión de demonios, sentado, vestido y en su sano juicio, tuvieron miedo.16 Los que habían presenciado estos hechos le contaron a la gente lo que había sucedido con el endemoniado y con los cerdos.17 Entonces la gente comenzó a suplicarle a Jesús que se fuera de la región. 18 Mientras subía Jesús a la barca, el que había estado endemoniado le rogaba que le permitiera acompañarlo.19 Jesús no se lo permitió, sino que le dijo:   -Vete a tu casa, a los de tu familia, y diles todo lo que el Señor ha hecho por ti y cómo te ha tenido compasión. 20 Así que el hombre se fue y se puso a proclamar en Decápolis lo mucho que Jesús había hecho por él. Y toda la gente se quedó asombrada.»

a.         ACLARACIÓN: Mateo menciona a 2 endemoniados.

i.          No debe haber ninguna contradicción en esto, pues Mateo menciona solamente el que eran 2, y Marcos y Lucas se concentran probablemente en el endemoniado principal.

b.         Gadara quedaba al otro lado del río Jordán y del mar de Galilea. El relato sigue al capítulo anterior que trata con el viaje al otro lado del mar de Galilea, y cómo sufrieron la gran tempestad.

i.          Seguramente que llegaron de noche a la tierra de los Gadarenos.

c.         El endemoniado (o endemoniados) actuaba como un loco. En esos lugares solitarios, las voces corrían bien lejos. Estos endemoniados tenían al pueblo aterrorizado, porque por las noches se ponían a dar gritos.

i.          La gente lo ataban con cadenas y las rompía.

ii.         Estaba desnudo en los sepulcros.

d.         Hay algo que nosotros debemos ponerle atención y es que, El SEÑOR JESÚS tiene autoridad MÁXIMA sobre todos los espíritus malos. Por eso mismo, el hombre (o hombres) endemoniado se postra delante de nuestro SEÑOR, porque los demonios reconocen la AUTORIDAD DIVINA DE JESUCRISTO.  Cuando JESUCRISTO les ordena a los demonio que se vayan, los demonios le piden a JESÚS que los deje entrar en una manada de cerdos. Veamos algunas cosas.

i.          Las legiones Romanas, tenían unos 6,000 soldados.[1] El hecho que el endemoniado dijo que su nombre era legión, parece indicar que estaba poseído por miles de demonios.

ii.         Los demonios salieron del, o de los endemoniados, y entraron en la manada de cerdos. Probablemente eran varios miles de cerdos como dice el Texto Sagrado: «que eran unos dos mil, y la manada se precipitó al lago por el despeñadero y allí se ahogó.»

e.         Ahora viene la parte a la que tenemos que ponerle atención, y es sobre la reacción de la gente del pueblo.

i.          El que había estado endemoniado y actuaba como un loco, ahora está sentado delante del SEÑOR JESÚS, en su juicio cabal. Eso quiere decir que JESUCRISTO había librado a este hombre que había estado atado como un loco por malos espíritus.

ii.         Pero el SEÑOR JESÚS también había librado al pueblo de un endemoniado loco, que los tenía aterrorizados.

iii.        Eso quiere decir que nuestro SEÑOR había mostrado Su Poder, y estaba en ese lugar para hacer más milagros.

iv.        Pero los mal agradecidos habían perdido una gran cantidad de cerdos y de dinero. Y ahora preguntan: ¿Y qué de los cerdos?

f.          Y ahora veamos los dos contrastes entre los malagradecidos y el (o los) agradecidos.

i.          Los ciudadanos que habían sido aterrorizados, teniendo al Rey de Reyes entre ellos, lo despreciaron, preocupados por las cosas materiales, en vez de las eternas.

ii.         Pero la persona que había recibido la liberación, se convirtió en un TESTIGO de JESUCRISTO.

(1)        (Versos 18-20) «Mientras subía Jesús a la barca, el que había estado endemoniado le rogaba que le permitiera acompañarlo.19 Jesús no se lo permitió, sino que le dijo:   -Vete a tu casa, a los de tu familia, y diles todo lo que el Señor ha hecho por ti y cómo te ha tenido compasión. 20 Así que el hombre se fue y se puso a proclamar en Decápolis lo mucho que Jesús había hecho por él. Y toda la gente se quedó asombrada.»

3.         Simón el fariseo (Lucas 7:36-50)   «Uno de los fariseos invitó a Jesús a comer, así que fue a la casa del fariseo y se sentó a la mesa. 37 Ahora bien, vivía en aquel pueblo una mujer que tenía fama de pecadora. Cuando ella se enteró de que Jesús estaba comiendo en casa del fariseo, se presentó con un frasco de alabastro lleno de perfume.38 Llorando, se arrojó a los pies de Jesús,  de manera que se los bañaba en lágrimas. Luego se los secó con los cabellos; también se los besaba y se los ungía con el perfume. 39 Al ver esto, el fariseo que lo había invitado dijo para sí: «Si este hombre fuera profeta, sabría quién es la que lo está tocando, y qué clase de mujer es: una pecadora.»  40 Entonces Jesús le dijo a manera de respuesta:  -Simón, tengo algo que decirte.    -Dime, Maestro -respondió. 41 -Dos hombres le debían dinero a cierto prestamista. Uno le debía quinientas monedas de plata,  y el otro cincuenta.42 Como no tenían con qué pagarle, les perdonó la deuda a los dos. Ahora bien, ¿cuál de los dos lo amará más? 43 -Supongo que aquel a quien más le perdonó -contestó Simón.   -Has juzgado bien -le dijo Jesús. 44 Luego se volvió hacia la mujer y le dijo a Simón:   -¿Ves a esta mujer? Cuando entré en tu casa, no me diste agua para los pies, pero ella me ha bañado los pies en lágrimas y me los ha secado con sus cabellos.45 Tú no me besaste, pero ella, desde que entré, no ha dejado de besarme los pies.46 Tú no me ungiste la cabeza con aceite, pero ella me ungió los pies con perfume.47 Por esto te digo: si ella ha amado mucho, es que sus muchos pecados le han sido perdonados. Pero a quien poco se le perdona, poco ama. 48 Entonces le dijo Jesús a ella:    -Tus pecados quedan perdonados. 49 Los otros invitados comenzaron a decir entre sí: «¿Quién es éste, que hasta perdona pecados?» 50 -Tu fe te ha salvado -le dijo Jesús a la mujer-; vete en paz.»

a.         En esta última historia, encontramos a nuestro SEÑOR visitando a un fariseo con el nombre de Simón, quien tenía otros invitados que eran fariseos.

b.         Estos fariseos no estaban interesados en seguir a JESÚS, pero se interesaban en Sus enseñanzas.

c.         Veamos algunas cosas sobre Simón.

i.          Simón le faltó el respeto a JESÚS, al no haber seguido la costumbre de sus días que era la de lavarle los pies a los invitados, y no lo hizo con nuestro SEÑOR.

ii.         La otra costumbre que Simón no siguió con JESÚS, era el haberle dado un beso como era la costumbre oriental.

iii.        Eso muestra que Simón tenía en su casa al SALVADOR del mundo, pero decidió tratarlo PEOR que a sus otros invitados. Lo que Simón estaba haciendo con su conducta era el mostrarle a JESÚS, que él lo consideraba un simple hombre, y menos digno que sus otros invitados.

d.         La mujer pecadora hizo lo contrario, y mostró un espíritu arrepentido. La mujer también estaba mostrando con sus hechos que ella consideraba a JESÚS como el CRISTO, el SALVADOR del mundo.

e.         (Verso 48) «Entonces le dijo Jesús a ella:    -Tus pecados quedan perdonados.» Solamente Dios puede perdonar los pecados, y con esas PALABRAS, JESUCRISTO estaba diciendo que Él es el Dios Eterno, el Cristo, el Salvador del mundo.

4.         Últimas Palabras. – (1 Tesalonicenses 5:16-19)   «Estén siempre alegres, 17 oren sin cesar,18 den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús.» Con estos TRES ejemplos, podemos notar cuántas veces la gente desprecia la VISITA de Dios a sus vidas, por no importarle en ese momento.

a.         A esto debemos preguntarnos: ¿Cuál debe ser nuestra actitud?

i.          Para aquellos que no le han entregado sus vidas al Salvador del mundo, no se debe esperar. La VISITA de Dios a la vida del pecador debe ser recibida con agradecimiento.

ii.         Y para los que conocen a JESUCRISTO como Salvador, debemos ser siempre agradecidos, porque la Salvación de nuestras vidas ha llegado a nosotros.

Conclusión:

Oremos.


[1].  Walter W. Wessel, Mark, The Expositor’s Bible Commentary, Frank E. Gaebelein, general editor, p. 658, Zondervan.

*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional.

About these ads

2 pensamientos en “Los Mal Agradecidos

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s