Estudios en Romanos: el pueblo de la promesa

Por: pastor Daniel Brito

Título: Estudios en Romanos: el pueblo de la promesa

Texto: Romanos 11:1-6

«Por lo tanto, pregunto: ¿Acaso rechazó Dios a su pueblo? ¡De ninguna manera! Yo mismo soy israelita, descendiente de Abraham, de la tribu de Benjamín.2 Dios no rechazó a su pueblo, al que de antemano conoció. ¿No saben lo que relata la Escritura en cuanto a Elías? Acusó a Israel delante de Dios:3 «Señor, han matado a tus profetas y han derribado tus altares. Yo soy el único que ha quedado con vida, ¡y ahora quieren matarme a mí también!» 4 ¿Y qué le contestó la voz divina? «He apartado para mí siete mil hombres, los que no se han arrodillado ante Baal.» 5 Así también hay en la actualidad un remanente escogido por gracia.6 Y si es por gracia, ya no es por obras; porque en tal caso la gracia ya no sería gracia.»

Introducción:

En esta mañana estaremos siguiendo nuestro estudio en la Epístola a los Romanos. Hemos tratado ya DOS capítulos (el 9 y el 10) que han tratado sobre Israel, y también sobre los gentiles. Este capítulo 11 concluye el tema que el Espíritu Santo ha llevado por medio del apóstol Pablo, y es sobre el pueblo de Israel. Hay varias lecciones para nosotros en este estudio, a la que debemos ponerle mucha atención.

1. El testimonio de Israel. — Israel es una de las tantas pruebas de la VERACIDAD de la Palabra de Dios. Después de dos mil años desde que nuestra Epístola fuera escrita, y de unos dos mil quinientos años de no ser una nación soberana, Israel acaba de cumplir 61 años de haber sido declarada como nación soberana. Un cumplimiento de la profecía de Ezequiel 37 sobre el valle de los huesos.

a. Donald Barnhouse, cuenta una anécdota del siglo 19 en su comentario a los Romanos. La anécdota dice que el Rey de Prusia (lo que hoy es Alemania) estaba conversando con su capellán sobre la veracidad de la Biblia. El rey le dijo al capellán, “Dame en una sola palabra prueba que la Biblia es la Palabra inspirada de Dios.” El capellán le respondió, “Su Majestad, es posible para mi responder a su pregunta de una forma literal. Yo puedo darle prueba en una sola palabra de que la Biblia es la Palabra de Dios.” El Rey lo miró sorprendido y le dijo, “¿Cuál es esta palabra mágica la cual tiene tanto peso de prueba?” El capellán respondió, “Su Majestad, esa palabra es Israel.”[1]

b. Es bien claro que esa anécdota dice la verdad, porque si algo prueba que la Palabra de Dios es veraz, es la PRESERVACIÓN del pueblo de Israel por tantos miles de años. Y como ya hemos dicho, aun más ahora que Israel ha sido nación por 61 años.

2. De la tribu de Benjamín. — El apóstol está escribiendo nuestra Epístola a la Iglesia en Roma, que parece haber sido fundada por Judíos de la dispersión, que habían estado en Jerusalén en aquel día de Pentecostés donde el Espíritu Santo fue derramado sobre los 120 congregados en el aposento alto.

a. El Texto Sagrado nos dice que se encontraban Judíos de Roma.

i. (Hechos 2:10) «de Frigia y de Panfilia, de Egipto y de las regiones de Libia cercanas a Cirene; visitantes llegados de Roma»

ii. Sabemos que entre esos Judíos, se encontraban gentiles que se habían hecho prosélitos al Judaísmo.

b. El apóstol Pablo escribiendo a los Romanos, se dirige a los Judíos, y les dice que él, Pablo, era Judío como ellos, y para que supieran que no era prosélito, les dice que era de la tribu de Benjamín. En otras palabras, el apóstol a los gentiles, era totalmente Israelita, y aclara que Dios no había rechazado a Su pueblo Israel.

c. Esa explicación del apóstol nos lleva al siguiente punto sobre el Remanente de Israel.

3. Dios no ha abandonado a Israel. — Muchos cristianos han cometido el error de decir que las promesas que Dios le había dado a Israel, ahora pertenecen a la Iglesia. Otros han caído en el antisemitismo. Pero leyendo el Texto Sagrado en este capítulo, vemos que esa creencia es un error arrogante; porque no tiene ningún respaldo Bíblico. Las Promesas y los Pactos son irrevocables. Dios no cambia de opinión.

a. Cuando hablamos de REMANTE, no estamos hablando solamente del futuro, sino del pasado y del presente. El apóstol Pablo al igual que los miles de Judíos que entregaron sus vidas a JESUCRISTO, eran parte de un Remanente, porque Israel como nación, había rechazado a JESÚS como el Mesías, o el Cristo.

b. Noten como el Texto Sagrado hablando de Israel, dice en el verso 2a: “Dios no rechazó a su pueblo, al que de antemano conoció……”

i. Recordemos cuando estuvimos estudiando el capítulo 9, y hablamos de como es que Dios DECRETA las cosas para que sean como Él quiere. Dios no hace las cosas por coincidencia, o porque se le “enciende la chispa” como decimos en mi tierra. Ni tampoco a como la gente quiera, sino como Él quiere.

ii. Por eso noten bien que dice “de antemano conoció”, no es solamente conocimiento previo de Dios, sino que Dios lo había DECRETADO.

(1) (Amós 3:2) «Sólo a ustedes los he escogido entre todas las familias de la tierra. Por tanto, les haré pagar todas sus perversidades.»

c. De ahí que el apóstol Pablo usa el ejemplo de Elías en el tiempo del impío y asesino rey Acab, quien había mandado matar a los profetas de JEHOVÁ. Las diez tribus del norte habían apostatado, y Dios les había enviado profetas que como aguijones a ese pueblo que había abandonado a JEHOVÁ. Elías se sentía solo, y pensaba que él era el único que verdaderamente había quedado.

i. Pero Dios le dice a Elías que Él mismo había preservado siete mil personas que no habían doblado sus rodillas a Baal.

(1) Es Dios quien había reservado a los siete mil.

ii. De la misma forma como ya hemos dicho, Dios siempre ha preservado un REMANENTE que ha sido fiel a Dios, creyendo en JESUCRISTO como el Hijo de Dios.

4. Dios no olvida Sus Pactos. — (Isaías 54:1-17) «Tú, mujer estéril que nunca has dado a luz, ¡grita de alegría! Tú, que nunca tuviste dolores de parto, ¡prorrumpe en canciones y grita con júbilo! Porque más hijos que la casada tendrá la desamparada —dice el Señor—. 2 Ensancha el espacio de tu carpa, y despliega las cortinas de tu morada. ¡No te limites! Alarga tus cuerdas y refuerza tus estacas. 3 Porque a derecha y a izquierda te extenderás; tu descendencia desalojará naciones, y poblará ciudades desoladas. 4 »No temas, porque no serás avergonzada. No te turbes, porque no serás humillada. Olvidarás la vergüenza de tu juventud, y no recordarás más el oprobio de tu viudez. 5 Porque el que te hizo es tu esposo; su *nombre es el Señor *Todopoderoso. Tu Redentor es el *Santo de Israel; ¡Dios de toda la tierra es su nombre! 6 El Señor te llamará como a esposa abandonada; como a mujer angustiada de espíritu, como a esposa que se casó joven tan sólo para ser rechazada —dice tu Dios—. 7 Te abandoné por un instante, pero con profunda compasión volveré a unirme contigo. 8 Por un momento, en un arrebato de enojo, escondí mi rostro de ti; pero con amor eterno te tendré compasión —dice el Señor, tu Redentor—. 9 »Para mí es como en los días de Noé, cuando juré que las aguas del diluvio no volverían a cubrir la tierra. Así he jurado no enojarme más contigo, ni volver a reprenderte.10 Aunque cambien de lugar las montañas y se tambaleen las colinas, no cambiará mi fiel amor por ti ni vacilará mi *pacto de *paz, —dice el Señor, que de ti se compadece—. 11 »¡Mira tú, ciudad afligida, atormentada y sin consuelo! ¡Te afirmaré con turquesas, y te cimentaré con zafiros! 12 Con rubíes construiré tus almenas, con joyas brillantes tus *puertas, y con piedras preciosas todos tus muros. 13 El Señor mismo instruirá a todos tus hijos, y grande será su *bienestar. 14 Serás establecida en justicia; lejos de ti estará la opresión, y nada tendrás que temer; el terror se apartará de ti, y no se te acercará. 15 Si alguien te ataca, no será de mi parte; cualquiera que te ataque caerá ante ti. 16 »Mira, yo he creado al herrero que aviva las brasas del fuego y forja armas para sus propios fines. Yo también he creado al destructor para que haga estragos. 17 No prevalecerá ninguna arma que se forje contra ti; toda lengua que te acuse será refutada. Ésta es la herencia de los siervos del Señor, la *justicia que de mí procede —afirma el Señor—.»

a. Este precioso Texto que sigue al capítulo 53, el capítulo que habla del Sacrificio de JESUCRISTO en la Cruz del Calvario, unos 700 años antes que ocurrieran, y enseguida continúa en el capítulo que hemos leído, que trata sobre la RESTAURACIÓN de Israel.

b. Noten que cuando Israel quería ser como las naciones vecinas, le pidieron al profeta Samuel que les diera un Rey. Con esa petición, Israel estaba pecando, porque estaban rechazando a Dios, para seguir a un hombre. Pero noten lo que les dice Samuel:

i. (1 Samuel 12:20-22) «—No teman —replicó Samuel—. Aunque ustedes han cometido una gran maldad, no se aparten del Señor; más bien, sírvanle de todo *corazón.21 No se alejen de él por seguir a ídolos inútiles, que no los pueden ayudar ni rescatar, pues no sirven para nada.22 Por amor a su gran *nombre, el Señor no rechazará a su pueblo; de hecho él se ha dignado hacerlos a ustedes su propio pueblo.»

ii. Por amor a Su Nombre, Dios no cambia los PACTOS; son irreversibles. El Salmo 94:14-15 dice:

(1) «El Señor no rechazará a su pueblo; no dejará a su herencia en el abandono15 El juicio volverá a basarse en la justicia, y todos los rectos de corazón lo seguirán.»

c. Dios ha DECRETADO un futuro para Israel comenzando con la Gran Tribulación, Dios comienza a tratar con Israel como nación otra vez, donde un REMANENTE será salvo, y culminando en el comienzo del MILENIO, donde ISRAEL tendrá toda la tierra que Dios le había prometido a Abraham.

5. El endurecimiento de los que rechazan a JESUCRISTO. — (Versos 7- 10) «¿Qué concluiremos? Pues que Israel no consiguió lo que tanto deseaba, pero sí lo consiguieron los elegidos. Los demás fueron endurecidos,8 como está escrito: «Dios les dio un espíritu insensible, ojos con los que no pueden ver y oídos con los que no pueden oír, hasta el día de hoy.» 9 Y David dice: «Que sus banquetes se les conviertan en red y en trampa, en *tropezadero y en castigo. 10 Que se les nublen los ojos para que no vean, y se encorven sus espaldas para siempre.»

a. Nadie es endurecido de una forma arbitraria por parte de Dios; más bien aquellos que rechazan a JESUCRISTO son ENDURECIDOS. En el Evangelio de Juan tenemos un ejemplo donde la gente después de haber presenciado los MILAGROS que JESUCRISTO había hecho, aun así no creyeron. Ahí el apóstol Juan cita a Isaías, donde habla de como Dios les había cegado los ojos para que no creyeran.

i. (Juan 12:37-43) «A pesar de haber hecho Jesús todas estas señales en presencia de ellos, todavía no creían en él.38 Así se cumplió lo dicho por el profeta Isaías: «Señor, ¿quién ha creído a nuestro mensaje, y a quién se le ha revelado el poder del Señor?» 39 Por eso no podían creer, pues también había dicho Isaías: 40 «Les ha cegado los ojos y endurecido el corazón, para que no vean con los ojos, ni entiendan con el corazón ni se conviertan; y yo los sane.» 41 Esto lo dijo Isaías porque vio la gloria de Jesús y habló de él. 42 Sin embargo, muchos de ellos, incluso de entre los jefes, creyeron en él, pero no lo confesaban porque temían que los *fariseos los expulsaran de la sinagoga.43 Preferían recibir honores de los hombres más que de parte de Dios.»

b. Pero noten que sus ojos fueron cegados, porque ellos habían rechazado a JESUCRISTO. Hay graves consecuencias para aquellos que rehúsan creer que JESUCRISTO es el Hijo de Dios, y el Salvador del mundo.

c. Los gentiles también son ENDURECIDOS por Dios. Ese tema lo tratamos en la lección del capítulo 9, donde el apóstol habla de Faraón, y como Dios endureció su corazón. Ahora veamos lo que el Texto Sagrado dice sobre aquellos que se quedan para la Gran Tribulación.

i. (2 Tesalonicenses 2:8-12) «Entonces se manifestará aquel malvado, a quien el Señor Jesús derrocará con el soplo de su boca y destruirá con el esplendor de su venida.9 El malvado vendrá, por obra de Satanás, con toda clase de milagros, señales y prodigios falsos.10 Con toda perversidad engañará a los que se pierden por haberse negado a amar la verdad y así ser salvos.11 Por eso Dios permite que, por el poder del engaño, crean en la mentira.12 Así serán condenados todos los que no creyeron en la verdad sino que se deleitaron en el mal. »

ii. Noten que por no haber creído a la VERDAD, eso es a JESUCRISTO, sus corazones son ENDURECIDOS, porque creen en la mentira, por haber rechazado a la verdad.

iii. Rechazar a JESUCRISTO es algo serio. Por eso debemos proclamar que no existen términos medios, o la media calle como decimos en ingles. O uno SIRVE a JESÚS, o tiene que atenerse a las consecuencias.

6. Los gentiles injertados. — (Romanos 11:11-24). Un gran ejemplo en el Texto Sagrado sobre el no jactarse. Israel no ha sido desechado, está pasando por una ceguera parcial, pero los gentiles que entramos en el REBAÑO de JESUCRISTO, no podemos jactarnos.

a. Recuerden nuestra lección anterior, donde recordamos que aunque Dios usa a los gentiles para celar a Israel, eso no es por chance, o a ver si escuchan o no. Recordemos que Dios DECRETA las cosas de antemano. El bien claro que el apóstol quiere que sus paisanos lleguen a los pies de JESUCRISTO.

i. «Ahora pregunto: ¿Acaso tropezaron para no volver a levantarse? ¡De ninguna manera! Más bien, gracias a su transgresión ha venido la salvación a los *gentiles, para que Israel sienta celos.12 Pero si su transgresión ha enriquecido al mundo, es decir, si su fracaso ha enriquecido a los gentiles, ¡cuánto mayor será la riqueza que su plena restauración producirá! 13 Me dirijo ahora a ustedes, los gentiles. Como apóstol que soy de ustedes, le hago honor a mi ministerio,14 pues quisiera ver si de algún modo despierto los celos de mi propio pueblo, para así salvar a algunos de ellos.15 Pues si el haberlos rechazado dio como resultado la reconciliación entre Dios y el mundo, ¿no será su restitución una vuelta a la vida?16 Si se consagra la parte de la masa que se ofrece como *primicias, también se consagra toda la masa; si la raíz es santa, también lo son las ramas. 17 Ahora bien, es verdad que algunas de las ramas han sido desgajadas, y que tú, siendo de olivo silvestre, has sido injertado entre las otras ramas. Ahora participas de la savia nutritiva de la raíz del olivo.18 Sin embargo, no te vayas a creer mejor que las ramas originales. Y si te jactas de ello, ten en cuenta que no eres tú quien nutre a la raíz, sino que es la raíz la que te nutre a ti.19 Tal vez dirás: «Desgajaron unas ramas para que yo fuera injertado.»20 De acuerdo. Pero ellas fueron desgajadas por su falta de fe, y tú por la fe te mantienes firme. Así que no seas arrogante sino temeroso;21 porque si Dios no tuvo miramientos con las ramas originales, tampoco los tendrá contigo. 22 Por tanto, considera la bondad y la severidad de Dios: severidad hacia los que cayeron y bondad hacia ti. Pero si no te mantienes en su bondad, tú también serás desgajado.23 Y si ellos dejan de ser incrédulos, serán injertados, porque Dios tiene poder para injertarlos de nuevo.24 Después de todo, si tú fuiste cortado de un olivo silvestre, al que por naturaleza pertenecías, y contra tu condición natural fuiste injertado en un olivo cultivado, ¡con cuánta mayor facilidad las ramas naturales de ese olivo serán injertadas de nuevo en él!»

b. Mucho menos la animosidad que existe entre tantos Cristianos que dicen que Israel ha sido reemplazado por la Iglesia, y condenan a Israel como nación, defendiendo los actos terroristas de los vecinos de Israel.

c. Entendemos que Israel es una nación CIEGA todavía, y la mayoría no ha creído en JESUCRISTO, pero, la nación de Israel se sostiene por el cumplimiento de la PROFECÍA, que habla lo que Dios ha DECRETADO, y que siempre se cumple.

d. El verso 32 lo dice todo: «En fin, Dios ha sujetado a todos a la desobediencia, con el fin de tener misericordia de todos.»

7. Un canto de alabanza. — (Romanos 11:32-36) «¡Qué profundas son las riquezas de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Qué indescifrables sus juicios e impenetrables sus caminos! 34 «¿Quién ha conocido la mente del Señor, o quién ha sido su consejero?» 35 «¿Quién le ha dado primero a Dios, para que luego Dios le pague?» 36 Porque todas las cosas proceden de él, y existen por él y para él. ¡A él sea la gloria por siempre! Amén.»

a. El apóstol termina con lo que muchos creen que era un himno de aquel entonces. No sabemos eso con seguridad, pero lo que sí sabemos es que estos versos terminan el tema de Israel con broche de oro, porque el apóstol glorifica a Dios como todos nuestros cantos deben hacer.

b. La gloria y la honra es para nuestro SEÑOR JESUCRISTO. Amen.

Conclusión:

Oremos.

Notas:

1. Donald Grey Barnhouse, Romans 4:107, Eerdmans.

*Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional*

**Este sermón fue predicado en Octubre, 2009**

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