Obedece a DIOS o paga las consecuencias

Por: pastor Daniel Brito

Título: Obedece a DIOS o paga las consecuencias

Texto: 1 Samuel 13:1-4

«Saúl tenía treinta años cuando comenzó a reinar sobre Israel, y su reinado duró cuarenta y dos años.2 De entre los israelitas, Saúl escogió tres mil soldados; dos mil estaban con él en Micmás y en los montes de Betel, y mil estaban con Jonatán en Guibeá de Benjamín. Al resto del ejército Saúl lo mandó a sus hogares.

3 Jonatán atacó la guarnición filistea apostada en Gueba, y esto llegó a oídos de los filisteos. Entonces Saúl mandó que se tocara la trompeta por todo el país, pues dijo: «¡Que se enteren todos los hebreos!»

4 Todo Israel se enteró de esta noticia: «Saúl ha atacado la guarnición filistea, así que los israelitas se han hecho odiosos a los filisteos.» Por tanto el pueblo se puso a las órdenes de Saúl en Guilgal

 

Introducción

Seguimos con nuestro estudio A TRAVÉS DE LA BIBLIA LIBRO POR LIBRO. Esta noche estaremos tratando el capítulo 13 y el 14. En algunas lecciones pasadas estuve hablando de la FALSA humildad de Saúl, basado en lo que conocemos en el Texto Sagrado de lo que Saúl haría en el futuro. Pero en la lección pasada pudimos notar una verdadera humildad por parte de Saúl. Pero ahora comienza a salir a la luz la verdadera “cara” de Saúl. No solamente su falsa humildad, sino también su egoísmo y orgullo personal.

Lección

PARTE I

1. Trasfondo. – Nuestro Texto del 13:1 dice en la RV1960: «Había ya reinado Saúl un año; y cuando hubo reinado dos años sobre Israel» Mientras que las Versiones modernas como la NVI dicen: «Saúl tenía treinta años cuando comenzó a reinar sobre Israel, y su reinado duró cuarenta y dos años» En realidad nadie sabe con seguridad lo que el Texto hebreo del 13:1 dice, porque literalmente dice que Saúl tenía un año de edad cuando comenzó a reinar, y reinó por dos años.[1] Parece ser que algo se perdió en las copias del Texto hebreo, porque la Septuaginta, la Versión griega del Antiguo Testamento, omite el verso 1 del todo.

a. No sabemos cuanto tiempo había pasado entre los acontecimiento de los capítulos 10 y 11 donde JEHOVÁ les había dado al pueblo de Israel y a Saúl una gran victoria en contra de los amonitas.

b. Seguramente que algunos años habían pasado, porque ahora tenemos a Jonatán el hijo de Saúl, dirigiendo un regimiento de soldados como un adulto.

2. El orgullo va delante de la caída. – Nuestro Texto nos muestra que Jonatán el hijo de Saúl, era temeroso de DIOS, y un buen general. Atacó la guarnición de los filisteos en Gueba, pero cuando Saúl manó tocar la trompeta por todo Israel, no parece haberle dado “reconocimiento” a su hijo Jonatán por lo que hizo. Más bien vemos que el pueblo se entera que: «Todo Israel se enteró de esta noticia: «Saúl ha atacado la guarnición filistea, así que los israelitas se han hecho odiosos a los filisteos.» Por tanto el pueblo se puso a las órdenes de Saúl en Guilgal

3. Saul se “desespera”. – (1 Samuel 13:5-8) «Los filisteos también se juntaron para hacerle la guerra a Israel. Contaban con tres mil carros, seis mil jinetes, y un ejército tan numeroso como la arena a la orilla del mar. Avanzaron hacia Micmás, al este de Bet Avén, y allí acamparon.6 Los israelitas se dieron cuenta de que estaban en aprietos, pues todo el ejército se veía amenazado. Por eso tuvieron que esconderse en las cuevas, en los matorrales, entre las rocas, en las zanjas y en los pozos.7 Algunos hebreos incluso cruzaron el Jordán para huir al territorio de Gad, en Galaad. Saúl se había quedado en Guilgal, y todo el ejército que lo acompañaba temblaba de miedo.8 Allí estuvo esperando siete días, según el plazo indicado por Samuel, pero éste no llegaba

a. El pueblo de Israel acude a ayudar a Saúl, pero cuando ven a tantos filisteos, y la espera de Samuel y la falta de armas, la mayoría se escapó para esconderse en cuevas, en matorrales, y otros cruzaron el Río Jordán para irse a Galaad.

b. En la desesperación porque Samuel no llegaba, Saúl decide ofrecer él mismo sacrificio para así tener la bendición y respaldo de JEHOVÁ.

i. (1 Samuel 13:9-14) «Allí estuvo esperando siete días, según el plazo indicado por Samuel, pero éste no llegaba. Como los soldados comenzaban a desbandarse,9 Saúl ordenó: «Tráiganme el *holocausto y los sacrificios de *comunión»; y él mismo ofreció el holocausto.10 En el momento en que Saúl terminaba de celebrar el sacrificio, llegó Samuel. Saúl salió a recibirlo, y lo saludó.11 Pero Samuel le reclamó: —¿Qué has hecho? Y Saúl le respondió: —Pues como vi que la gente se desbandaba, que tú no llegabas en el plazo indicado, y que los filisteos se habían juntado en Micmás,12 pensé: “Los filisteos ya están por atacarme en Guilgal, y ni siquiera he implorado la ayuda del Señor.” Por eso me atreví a ofrecer el holocausto. 13 —¡Eres un necio! —le replicó Samuel—. No has cumplido el mandato que te dio el Señor tu Dios. El Señor habría establecido tu reino sobre Israel para siempre,14 pero ahora te digo que tu reino no permanecerá. El Señor ya está buscando un hombre más de su agrado, pues tú no has cumplido su mandato

ii. Esa acción por parte de Saúl muestra su “falsa piedad” en querer tener el respaldo de JEHOVÁ a SU manera, y no de la forma que DIOS había designado.

iii. Noten las excusas de Saúl:

(1) La primera es que el pueblo estaba desertando.

(2) La segunda es que los filisteos se acercaban contra ellos.

(3) La tercera es que Samuel se había tardado en llegar. En otras palabras, Saúl culpa a Samuel en vez de aceptar responsabilidad por sus hechos.

c. El reino que DIOS había establecido con una gran victoria en contra de los amonitas, ahora su rey ha recibido un aviso: «pero ahora te digo que tu reino no permanecerá. El Señor ya está buscando un hombre más de su agrado, pues tú no has cumplido su mandato

i. Este es el comienzo de la caída de Saúl, quien en vez de buscar el ARREPENTIMIENTO y cambiar el curso de su vida, siguió a su propio orgullo, y a la DESOBEDIENCIA a JEHOVÁ.

4. Los israelitas no tenían armas. – (1 Samuel 13:15-23) «Dicho esto, Samuel se fue de Guilgal hacia Guibeá de Benjamín.Saúl pasó revista de los soldados que estaban con él, y eran unos seiscientos hombres.16 Él y su hijo Jonatán, junto con sus soldados, se quedaron en Gueba de Benjamín, mientras que los filisteos seguían acampados en Micmás.17 Del campamento filisteo salió una tropa de asalto dividida en tres grupos: uno de ellos avanzó por el camino de Ofra, hacia el territorio de Súal;18 otro, por Bet Jorón; y el tercero, por la frontera del valle de Zeboyín, en dirección al desierto. 19 En todo el territorio de Israel no había un solo herrero, pues los filisteos no permitían que los hebreos se forjaran espadas y lanzas.20 Por tanto, todo Israel dependía de los filisteos para que les afilaran los arados, los azadones, las hachas y las hoces.[d]21 Por un arado o un azadón cobraban ocho gramos de plata, y cuatro gramos[e] por una horqueta o un hacha, o por arreglar las aguijadas.22 Así que ninguno de los soldados israelitas tenía espada o lanza, excepto Saúl y Jonatán. 23 Un destacamento de filisteos avanzó hasta el paso de Micmás.»

a. Debemos notar que Samuel se fue del campamento y no estuvo presente en la batalla.

b. En segundo lugar, también debemos notar que los filisteos quienes habían oprimido a los israelitas por muchos años, no les permitían tener HERREROS para que no hicieran armas de guerra.

i. Los filisteos solamente les permitían que tuvieran ciertas herramientas para, incluyendo seguramente que hachas y otras herramientas que también pudieran ser un arma. Pero solamente podían acudir a los filisteos para afilar esas herramientas, y así los filisteos controlaban a los israelitas.

ii. No solamente controlaban el hecho que no tuvieran armas, sino que también se enriquecían con los precios altos que cobraban para afilar las herramientas del pueblo de Israel.

5. Jonatán confía en el SEÑOR. – (1 Samuel 14:1-14) «Cierto día, Jonatán hijo de Saúl, sin decirle nada a su padre, le ordenó a su escudero: «Ven acá. Vamos a cruzar al otro lado, donde está el destacamento de los filisteos.»2 Y es que Saúl estaba en las afueras de Guibeá, bajo un granado en Migrón, y tenía con él unos seiscientos hombres.3 El *efod lo llevaba Abías hijo de Ajitob, que era hermano de Icabod, el hijo de Finés y nieto de Elí, sacerdote del Señor en Siló. Nadie sabía que Jonatán había salido,4 y para llegar a la guarnición filistea Jonatán tenía que cruzar un paso entre dos peñascos, llamados Bosés y Sene.5 El primero estaba al norte, frente a Micmás; el otro, al sur, frente a Gueba.6 Así que Jonatán le dijo a su escudero: —Vamos a cruzar hacia la guarnición de esos paganos. Espero que el Señor nos ayude, pues para él no es difícil salvarnos, ya sea con muchos o con pocos. 7 —¡Adelante! —respondió el escudero—. Haga usted todo lo que tenga pensado hacer, que cuenta con todo mi apoyo. 8 —Bien —dijo Jonatán—; vamos a cruzar hasta donde están ellos, para que nos vean.9 Si nos dicen: “¡Esperen a que los alcancemos!” , ahí nos quedaremos, en vez de avanzar.10 Pero si nos dicen: “¡Vengan acá!” , avanzaremos, pues será señal de que el Señor nos va a dar la *victoria. 11 Así pues, los dos se dejaron ver por la guarnición filistea. —¡Miren —exclamaron los filisteos—, los hebreos empiezan a salir de las cuevas donde estaban escondidos! 12 Entonces los soldados de la guarnición les gritaron a Jonatán y a su escudero: —¡Vengan acá! Tenemos algo que decirles. —Ven conmigo —le dijo Jonatán a su escudero—, porque el Señor le ha dado la victoria a Israel. 13 Jonatán trepó con pies y manos, seguido por su escudero. A los filisteos que eran derribados por Jonatán, el escudero los remataba.14 En ese primer encuentro, que tuvo lugar en un espacio reducido, Jonatán y su escudero mataron a unos veinte hombres

a. Ahora podemos ver que Jonatán era un hombre piadoso, y que estaba más capacitado para ser rey que su padre.

b. Su confianza en el SEÑOR es evidente en sus acciones.

6. El SEÑOR les da la victoria. – (1 Samuel 14:15-23) «Cierto día, Jonatán hijo de Saúl, sin decirle nada a su padre, le ordenó a su escudero: «Ven acá. Vamos a cruzar al otro lado, donde está el destacamento de los filisteos.»2 Y es que Saúl estaba en las afueras de Guibeá, bajo un granado en Migrón, y tenía con él unos seiscientos hombres.3 El *efod lo llevaba Abías hijo de Ajitob, que era hermano de Icabod, el hijo de Finés y nieto de Elí, sacerdote del Señor en Siló. Nadie sabía que Jonatán había salido,4 y para llegar a la guarnición filistea Jonatán tenía que cruzar un paso entre dos peñascos, llamados Bosés y Sene.5 El primero estaba al norte, frente a Micmás; el otro, al sur, frente a Gueba.6 Así que Jonatán le dijo a su escudero: —Vamos a cruzar hacia la guarnición de esos paganos. Espero que el Señor nos ayude, pues para él no es difícil salvarnos, ya sea con muchos o con pocos. 7 —¡Adelante! —respondió el escudero—. Haga usted todo lo que tenga pensado hacer, que cuenta con todo mi apoyo. 8 —Bien —dijo Jonatán—; vamos a cruzar hasta donde están ellos, para que nos vean.9 Si nos dicen: “¡Esperen a que los alcancemos!” , ahí nos quedaremos, en vez de avanzar.10 Pero si nos dicen: “¡Vengan acá!” , avanzaremos, pues será señal de que el Señor nos va a dar la *victoria. 11 Así pues, los dos se dejaron ver por la guarnición filistea. —¡Miren —exclamaron los filisteos—, los hebreos empiezan a salir de las cuevas donde estaban escondidos! 12 Entonces los soldados de la guarnición les gritaron a Jonatán y a su escudero: —¡Vengan acá! Tenemos algo que decirles. —Ven conmigo —le dijo Jonatán a su escudero—, porque el Señor le ha dado la victoria a Israel. 13 Jonatán trepó con pies y manos, seguido por su escudero. A los filisteos que eran derribados por Jonatán, el escudero los remataba.14 En ese primer encuentro, que tuvo lugar en un espacio reducido, Jonatán y su escudero mataron a unos veinte hombres.»

a. Debemos notar que Saúl cayó en el mismo error que los israelitas habían hecho cuando Elí era sacerdote, al llevar el Arca del Pacto al campo de batalla. Ese tipo de “superstición” muestra que Saúl al igual que otros israelitas no comprendían en realidad que no deberían haber hecho eso.

i. Podemos decir que era una forma de tratar de convencer a DIOS de obrar, al traer el Arca del Pacto.

b. La victoria no fue por alguna hazaña de los israelitas, sino porque JEHOVÁ hizo TEMBLAR la tierra, y causó gran confusión entre los filisteos.

7. Un juramento equivocado. – (1 Samuel 14:24-48).

a. Ese juramento se parece al que hizo Jefté cuando iba a librar una batalla. Son juramentos que procuran agradar o buscar el favor de DIOS prometiendo abstenerse de algo, e incluso en este caso, de matar al que violara el juramento.

b. El juramento lo que hizo fue que el pueblo perdiera tiempo, y no tuvieran la victoria que hubieran tenido.

c. El juramento también causó mucha hambre en el pueblo, lo cual mataron los animales que habían tomado de los filisteos si desangrarlos como la le de DIOS especificaba.

PARTE II

1. Primer lección para nosotros: el peligro del orgullo. – Con Saúl aprendemos el peligro del orgullo. Veamos lo que dice Proverbios 16:18 «Al orgullo le sigue la destrucción; a la altanería, el fracaso.»

a. Nadie “cae” de un día para otro, y es lo mismo que hemos visto con el ejemplo de Saúl.

b. Son muchos los creyentes “altaneros” u “orgullos” en nuestras iglesias. Lo son de diferentes modos.

i. El orgullo de sentirse mejor que otros.

ii. El orgullo de considerarse que sabe más que otros.

iii. El orgullo de tener una posición mejor que otros.

iv. El orgullo de su condición social.

v. El orgullo espiritual (se consideran más espirituales que los demás).

(1) La lista es bien amplia, y debemos notar que nuestro SEÑOR JESUCRISTO enfrentó en muchas ocasiones el “falso” orgullo de muchos fariseos de maestros de la ley.

c. DIOS resiste a los SOBERBIOS, porque como ya hemos visto en nuestras lecciones, DIOS se opone a los orgullosos. El orgulloso no solamente se cree algo que no es, sino que también termina poniendo su confianza en sí mismo.

i. (1 Pedro 5:5) «Así mismo, jóvenes, sométanse a los ancianos. Revístanse todos de humildad en su trato mutuo, porque «Dios se opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes».

2. Segunda lección, la DESOBEDIENCIA y sus consecuencias. – (1 Samuel 15:22-23) «Samuel respondió: «¿Qué le agrada más al Señor: que se le ofrezcan *holocaustos y sacrificios, o que se obedezca lo que él dice? El obedecer vale más que el sacrificio, y el prestar atención, más que la grasa de carneros. 23 La rebeldía es tan grave como la adivinación, y la arrogancia, como el pecado de la idolatría. Y como tú has rechazado la palabra del Señor, él te ha rechazado como rey

a. La OBEDIENCIA no se puede REEMPLAZAR con SACRIFICIOS.

b. La DESOBEDIENCIA es tan grave como los pecados que de adivinación, arrogancia e idolatría.

c. En esta lección podemos enfatizar nuevamente la importancia del TEMOR DEL SEÑOR.

3. Tercera lección, cuidado con confiar en uno mismo. – (Proverbios 3:5-8) «Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. 6 Reconócelo en todos tus *caminos, y él allanará tus sendas. 7 No seas sabio en tu propia opinión; más bien, teme al Señor y huye del mal. 8 Esto infundirá salud a tu cuerpo y fortalecerá tu ser.»

a. La propia arrogancia de Saúl lo llevó a confiar en sus PROPIA opinión, en vez de TEMER AL SEÑOR.

b. La confianza del creyente debe estar puesta SOLAMENTE en el SEÑOR.

i. (Salmo 37:3) «Confía en el Señor y haz el bien; establécete en la tierra y manténte fiel

c. La confianza en el SEÑOR debe ir seguida por la OBEDIENCIA a DIOS.

Conclusión

Oremos….

 

*Toda referencia Bíblica ha sido tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional.

Notas:

 


[1]. Archaelogical Study Bible, NIV, p. 413, Zondervan.

3 de marzo de 2011 (Jueves)

 

Por: pastor Daniel Brito

 

Título: Obedece a DIOS o paga las consecuencias

 

Texto: 1 Samuel 13:1-4

«Saúl tenía treinta años cuando comenzó a reinar sobre Israel, y su reinado duró cuarenta y dos años.2 De entre los israelitas, Saúl escogió tres mil soldados; dos mil estaban con él en Micmás y en los montes de Betel, y mil estaban con Jonatán en Guibeá de Benjamín. Al resto del ejército Saúl lo mandó a sus hogares.

3 Jonatán atacó la guarnición filistea apostada en Gueba, y esto llegó a oídos de los filisteos. Entonces Saúl mandó que se tocara la trompeta por todo el país, pues dijo: «¡Que se enteren todos los hebreos!»

4 Todo Israel se enteró de esta noticia: «Saúl ha atacado la guarnición filistea, así que los israelitas se han hecho odiosos a los filisteos.» Por tanto el pueblo se puso a las órdenes de Saúl en Guilgal

 

Introducción

Seguimos con nuestro estudio A TRAVÉS DE LA BIBLIA LIBRO POR LIBRO. Esta noche estaremos tratando el capítulo 13 y el 14. En algunas lecciones pasadas estuve hablando de la FALSA humildad de Saúl, basado en lo que conocemos en el Texto Sagrado de lo que Saúl haría en el futuro. Pero en la lección pasada pudimos notar una verdadera humildad por parte de Saúl. Pero ahora comienza a salir a la luz la verdadera “cara” de Saúl. No solamente su falsa humildad, sino también su egoísmo y orgullo personal.

 

Lección

 

PARTE I

 

  1. Trasfondo. – Nuestro Texto del 13:1 dice en la RV1960: «Había ya reinado Saúl un año; y cuando hubo reinado dos años sobre Israel» Mientras que las Versiones modernas como la NVI dicen: «Saúl tenía treinta años cuando comenzó a reinar sobre Israel, y su reinado duró cuarenta y dos años» En realidad nadie sabe con seguridad lo que el Texto hebreo del 13:1 dice, porque literalmente dice que Saúl tenía un año de edad cuando comenzó a reinar, y reinó por dos años.i Parece ser que algo se perdió en las copias del Texto hebreo, porque la Septuaginta, la Versión griega del Antiguo Testamento, omite el verso 1 del todo.

 

    1. No sabemos cuanto tiempo había pasado entre los acontecimiento de los capítulos 10 y 11 donde JEHOVÁ les había dado al pueblo de Israel y a Saúl una gran victoria en contra de los amonitas.

 

    1. Seguramente que algunos años habían pasado, porque ahora tenemos a Jonatán el hijos de Saúl, dirigiendo un regimiento de soldados como un adulto.

 

  1. El orgullo va delante de la caída. – Nuestro Texto nos muestra que Jonatán el hijo de Saúl, era temeroso de DIOS, y un buen general. Atacó la guarnición de los filisteos en Gueba, pero cuando Saúl manó tocar la trompeta por todo Israel, no parece haberle dado “reconocimiento” a su hijo Jonatán por lo que hizo. Más bien vemos que el pueblo se entera que: «Todo Israel se enteró de esta noticia: «Saúl ha atacado la guarnición filistea, así que los israelitas se han hecho odiosos a los filisteos.» Por tanto el pueblo se puso a las órdenes de Saúl en Guilgal

 

  1. Saul se “desespera”. – (1 Samuel 13:5-8) «Los filisteos también se juntaron para hacerle la guerra a Israel. Contaban con tres mil carros, seis mil jinetes, y un ejército tan numeroso como la arena a la orilla del mar. Avanzaron hacia Micmás, al este de Bet Avén, y allí acamparon.6 Los israelitas se dieron cuenta de que estaban en aprietos, pues todo el ejército se veía amenazado. Por eso tuvieron que esconderse en las cuevas, en los matorrales, entre las rocas, en las zanjas y en los pozos.7 Algunos hebreos incluso cruzaron el Jordán para huir al territorio de Gad, en Galaad. Saúl se había quedado en Guilgal, y todo el ejército que lo acompañaba temblaba de miedo.8 Allí estuvo esperando siete días, según el plazo indicado por Samuel, pero éste no llegaba

 

    1. El pueblo de Israel acude a ayudar a Saúl, pero cuando ven a tantos filisteos, y la espera de Samuel y la falta de armas, la mayoría se escapó para esconderse en cuevas, en matorrales, y otros cruzaron el Río Jordán para irse a Galaad.

 

    1. En la desesperación de Saúl porque Samuel no llegaba, decide ofrecer él mismo sacrificio para así tener la bendición y respaldo de JEHOVÁ.

 

      1. (1 Samuel 13:9-14) «Allí estuvo esperando siete días, según el plazo indicado por Samuel, pero éste no llegaba. Como los soldados comenzaban a desbandarse,9 Saúl ordenó: «Tráiganme el *holocausto y los sacrificios de *comunión»; y él mismo ofreció el holocausto.10 En el momento en que Saúl terminaba de celebrar el sacrificio, llegó Samuel. Saúl salió a recibirlo, y lo saludó.11 Pero Samuel le reclamó: —¿Qué has hecho? Y Saúl le respondió: —Pues como vi que la gente se desbandaba, que tú no llegabas en el plazo indicado, y que los filisteos se habían juntado en Micmás,12 pensé: “Los filisteos ya están por atacarme en Guilgal, y ni siquiera he implorado la ayuda del Señor.” Por eso me atreví a ofrecer el holocausto. 13 —¡Eres un necio! —le replicó Samuel—. No has cumplido el mandato que te dio el Señor tu Dios. El Señor habría establecido tu reino sobre Israel para siempre,14 pero ahora te digo que tu reino no permanecerá. El Señor ya está buscando un hombre más de su agrado, pues tú no has cumplido su mandato

 

      1. Esa acción por parte de Saúl muestra su “falsa piedad” en querer tener el respaldo de JEHOVÁ a SU manera, y no de la forma que DIOS había designado.

 

 

      1. Noten las excusas de Saúl:

 

        1. La primera es que el pueblo estaba desertando.

 

        1. La segunda es que los filisteos se acercaban contra ellos.

 

        1. La tercera es que Samuel se había tardado en llegar. En otras palabras, Saúl culpa a Samuel en vez de aceptar responsabilidad por sus hechos.

 

    1. El reino que DIOS había establecido con una gran victoria en contra de los amonitas, ahora su rey ha recibido un aviso: «pero ahora te digo que tu reino no permanecerá. El Señor ya está buscando un hombre más de su agrado, pues tú no has cumplido su mandato

 

      1. Este es el comienzo de la caída de Saúl, quien en vez de buscar el ARREPENTIMIENTO y cambiar el curso de su vida, siguió a su propio orgullo, y a la DESOBEDIENCIA a JEHOVÁ.

 

  1. Los israelitas no tenían armas. – (1 Samuel 13:15-23) «Dicho esto, Samuel se fue de Guilgal hacia Guibeá de Benjamín.Saúl pasó revista de los soldados que estaban con él, y eran unos seiscientos hombres.16 Él y su hijo Jonatán, junto con sus soldados, se quedaron en Gueba de Benjamín, mientras que los filisteos seguían acampados en Micmás.17 Del campamento filisteo salió una tropa de asalto dividida en tres grupos: uno de ellos avanzó por el camino de Ofra, hacia el territorio de Súal;18 otro, por Bet Jorón; y el tercero, por la frontera del valle de Zeboyín, en dirección al desierto. 19 En todo el territorio de Israel no había un solo herrero, pues los filisteos no permitían que los hebreos se forjaran espadas y lanzas.20 Por tanto, todo Israel dependía de los filisteos para que les afilaran los arados, los azadones, las hachas y las hoces.[d]21 Por un arado o un azadón cobraban ocho gramos de plata, y cuatro gramos[e] por una horqueta o un hacha, o por arreglar las aguijadas.22 Así que ninguno de los soldados israelitas tenía espada o lanza, excepto Saúl y Jonatán. 23 Un destacamento de filisteos avanzó hasta el paso de Micmás.»

 

    1. Debemos notar que Samuel se fue del campamento y no estuvo presente en la batalla.

 

    1. En segundo lugar, también debemos notar que los filisteos quienes habían oprimido a los israelitas por muchos años, no les permitían tener HERREROS para que no hicieran armas de guerra.

 

      1. Los filisteos solamente les permitían que tuvieran ciertas herramientas para, incluyendo seguramente que hachas y otras herramientas que también pudieran ser un arma. Pero solamente podían acudir a los filisteos para afilar esas herramientas, y así los filisteos controlaban a los israelitas.

 

      1. No solamente controlaban el hecho que no tuvieran armas, sino que también se enriquecían con los precios altos que cobraban para afilar las herramientas del pueblo de Israel.

 

  1. Jonatán confía en el SEÑOR. – (1 Samuel 14:1-14) «Cierto día, Jonatán hijo de Saúl, sin decirle nada a su padre, le ordenó a su escudero: «Ven acá. Vamos a cruzar al otro lado, donde está el destacamento de los filisteos.»2 Y es que Saúl estaba en las afueras de Guibeá, bajo un granado en Migrón, y tenía con él unos seiscientos hombres.3 El *efod lo llevaba Abías hijo de Ajitob, que era hermano de Icabod, el hijo de Finés y nieto de Elí, sacerdote del Señor en Siló. Nadie sabía que Jonatán había salido,4 y para llegar a la guarnición filistea Jonatán tenía que cruzar un paso entre dos peñascos, llamados Bosés y Sene.5 El primero estaba al norte, frente a Micmás; el otro, al sur, frente a Gueba.6 Así que Jonatán le dijo a su escudero: —Vamos a cruzar hacia la guarnición de esos paganos. Espero que el Señor nos ayude, pues para él no es difícil salvarnos, ya sea con muchos o con pocos. 7 —¡Adelante! —respondió el escudero—. Haga usted todo lo que tenga pensado hacer, que cuenta con todo mi apoyo. 8 —Bien —dijo Jonatán—; vamos a cruzar hasta donde están ellos, para que nos vean.9 Si nos dicen: “¡Esperen a que los alcancemos!” , ahí nos quedaremos, en vez de avanzar.10 Pero si nos dicen: “¡Vengan acá!” , avanzaremos, pues será señal de que el Señor nos va a dar la *victoria. 11 Así pues, los dos se dejaron ver por la guarnición filistea. —¡Miren —exclamaron los filisteos—, los hebreos empiezan a salir de las cuevas donde estaban escondidos! 12 Entonces los soldados de la guarnición les gritaron a Jonatán y a su escudero: —¡Vengan acá! Tenemos algo que decirles. —Ven conmigo —le dijo Jonatán a su escudero—, porque el Señor le ha dado la victoria a Israel. 13 Jonatán trepó con pies y manos, seguido por su escudero. A los filisteos que eran derribados por Jonatán, el escudero los remataba.14 En ese primer encuentro, que tuvo lugar en un espacio reducido, Jonatán y su escudero mataron a unos veinte hombres

 

    1. Ahora podemos ver que Jonatán era un hombre piadoso, y que estaba más capacitado para ser rey que su padre.

 

    1. Su confianza en el SEÑOR es evidente en sus acciones.

 

  1. El SEÑOR les da la victoria. – (1 Samuel 14:15-23) «Cierto día, Jonatán hijo de Saúl, sin decirle nada a su padre, le ordenó a su escudero: «Ven acá. Vamos a cruzar al otro lado, donde está el destacamento de los filisteos.»2 Y es que Saúl estaba en las afueras de Guibeá, bajo un granado en Migrón, y tenía con él unos seiscientos hombres.3 El *efod lo llevaba Abías hijo de Ajitob, que era hermano de Icabod, el hijo de Finés y nieto de Elí, sacerdote del Señor en Siló. Nadie sabía que Jonatán había salido,4 y para llegar a la guarnición filistea Jonatán tenía que cruzar un paso entre dos peñascos, llamados Bosés y Sene.5 El primero estaba al norte, frente a Micmás; el otro, al sur, frente a Gueba.6 Así que Jonatán le dijo a su escudero: —Vamos a cruzar hacia la guarnición de esos paganos. Espero que el Señor nos ayude, pues para él no es difícil salvarnos, ya sea con muchos o con pocos. 7 —¡Adelante! —respondió el escudero—. Haga usted todo lo que tenga pensado hacer, que cuenta con todo mi apoyo. 8 —Bien —dijo Jonatán—; vamos a cruzar hasta donde están ellos, para que nos vean.9 Si nos dicen: “¡Esperen a que los alcancemos!” , ahí nos quedaremos, en vez de avanzar.10 Pero si nos dicen: “¡Vengan acá!” , avanzaremos, pues será señal de que el Señor nos va a dar la *victoria. 11 Así pues, los dos se dejaron ver por la guarnición filistea. —¡Miren —exclamaron los filisteos—, los hebreos empiezan a salir de las cuevas donde estaban escondidos! 12 Entonces los soldados de la guarnición les gritaron a Jonatán y a su escudero: —¡Vengan acá! Tenemos algo que decirles. —Ven conmigo —le dijo Jonatán a su escudero—, porque el Señor le ha dado la victoria a Israel. 13 Jonatán trepó con pies y manos, seguido por su escudero. A los filisteos que eran derribados por Jonatán, el escudero los remataba.14 En ese primer encuentro, que tuvo lugar en un espacio reducido, Jonatán y su escudero mataron a unos veinte hombres.»

 

    1. Debemos notar que Saúl calló en el mismo error que los israelitas habían hecho cuando Elí era sacerdote, al llevar el Arca del Pacto al campo de batalla. Ese tipo de “superstición” muestra que Saúl al igual que otros israelitas no comprendían en realidad que no deberían haber hecho eso.

 

      1. Podemos decir que era una forma de tratar de convencer a DIOS de obrar, al traer el Arca del Pacto.

 

    1. La victoria no fue por alguna hazaña de los israelitas, sino porque JEHOVÁ hizo TEMBLAR la tierra, y causó gran confusión entre los filisteos.

 

  1. Un juramento equivocado. – (1 Samuel 14:24-48).

 

    1. Ese juramento se parece al que hizo Jefté cuando iba a librar una batalla. Son juramentos que procuran agradar o buscar el favor de DIOS prometiendo abstenerse de algo, e incluso en este caso, de matar al que violara el juramento.

 

    1. El juramento lo que hizo fe que el pueblo perdiera tiempo, y no tuvieran la victoria que hubieran tenido.

 

    1. El juramento también causó mucha hambre en el pueblo, lo cual mataron los animales que habían tomado de los filisteos si desangralos como la le de DIOS especificaba.

 

PARTE II

 

  1. Primer lección para nosotros: el peligro del orgullo. – Con Saúl aprendemos el peligro del orgullo. Veamos lo que dice Proverbios 16:18 «Al orgullo le sigue la destrucción; a la altanería, el fracaso.»

 

    1. Nadie “cae” de un día para otro, y es lo mismo que hemos visto con el ejemplo de Saúl.

 

    1. Son muchos los creyentes “altaneros” u “orgullos” en nuestras iglesias. Lo son de diferentes modos.

 

      1. El orgullo de sentirse mejor que otros.

 

      1. El orgullo de considerarse que sabe más que otros.

 

      1. El orgullo de tener una posición mejor que otros.

 

      1. El orgullo de su condición social.

 

      1. El orgullo espiritual (se consideran más espirituales que los demás).

 

        1. La lista es bien amplia, y debemos notar que nuestro SEÑOR JESUCRISTO enfrentó en muchas ocasiones el “falso” orgullo de muchos fariseos de maestros de la ley.

 

    1. DIOS resiste a los SOBERBIOS, porque como ya hemos visto en nuestras lecciones, DIOS se opone a los orgullosos. El orgulloso no solamente se cree algo que no es, sino que también termina poniendo su confianza en sí mismo.

 

      1. (1 Pedro 5:5) «Así mismo, jóvenes, sométanse a los ancianos. Revístanse todos de humildad en su trato mutuo, porque «Dios se opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes».

 

  1. Segunda lección, la DESOBEDIENCIA y sus consecuencias. – (1 Samuel 15:22-23) «Samuel respondió: «¿Qué le agrada más al Señor: que se le ofrezcan *holocaustos y sacrificios, o que se obedezca lo que él dice? El obedecer vale más que el sacrificio, y el prestar atención, más que la grasa de carneros. 23 La rebeldía es tan grave como la adivinación, y la arrogancia, como el pecado de la idolatría. Y como tú has rechazado la palabra del Señor, él te ha rechazado como rey

 

    1. La OBEDIENCIA no se puede REEMPLAZAR con SACRIFICIOS.

 

    1. La DESOBEDIENCIA es tan grave como los pecados que de adivinación, arrogancia e idolatría.

 

    1. En esta lección podemos enfatizar nuevamente la importancia del TEMOR DEL SEÑOR.

 

  1. Tercera lección, cuidado con confiar en uno mismo. – (Proverbios 3:5-8) «Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. 6 Reconócelo en todos tus *caminos, y él allanará tus sendas. 7 No seas sabio en tu propia opinión; más bien, teme al Señor y huye del mal. 8 Esto infundirá salud a tu cuerpo y fortalecerá tu ser.»

 

    1. La propia arrogancia de Saúl lo llevó a confiar en sus PROPIA opinión, en vez de TEMER AL SEÑOR.

 

    1. La confianza del creyente debe estar puesta SOLAMENTE en el SEÑOR.

 

      1. (Salmo 37:3) «Confía en el Señor y haz el bien; establécete en la tierra y manténte fiel

 

    1. La confianza en el SEÑOR debe ir seguida por la OBEDIENCIA a DIOS.

 

 

 

 

 

Conclusión

 

Oremos….

 

 

 

 

 

Notas:

 

i. Archaelogical Study Bible, NIV, p. 413, Zondervan.

3 de marzo de 2011 (Jueves)

 

Por: pastor Daniel Brito

 

Título: Obedece a DIOS o paga las consecuencias

 

Texto: 1 Samuel 13:1-4

«Saúl tenía treinta años cuando comenzó a reinar sobre Israel, y su reinado duró cuarenta y dos años.2 De entre los israelitas, Saúl escogió tres mil soldados; dos mil estaban con él en Micmás y en los montes de Betel, y mil estaban con Jonatán en Guibeá de Benjamín. Al resto del ejército Saúl lo mandó a sus hogares.

3 Jonatán atacó la guarnición filistea apostada en Gueba, y esto llegó a oídos de los filisteos. Entonces Saúl mandó que se tocara la trompeta por todo el país, pues dijo: «¡Que se enteren todos los hebreos!»

4 Todo Israel se enteró de esta noticia: «Saúl ha atacado la guarnición filistea, así que los israelitas se han hecho odiosos a los filisteos.» Por tanto el pueblo se puso a las órdenes de Saúl en Guilgal

 

Introducción

Seguimos con nuestro estudio A TRAVÉS DE LA BIBLIA LIBRO POR LIBRO. Esta noche estaremos tratando el capítulo 13 y el 14. En algunas lecciones pasadas estuve hablando de la FALSA humildad de Saúl, basado en lo que conocemos en el Texto Sagrado de lo que Saúl haría en el futuro. Pero en la lección pasada pudimos notar una verdadera humildad por parte de Saúl. Pero ahora comienza a salir a la luz la verdadera “cara” de Saúl. No solamente su falsa humildad, sino también su egoísmo y orgullo personal.

 

Lección

 

PARTE I

 

  1. Trasfondo. – Nuestro Texto del 13:1 dice en la RV1960: «Había ya reinado Saúl un año; y cuando hubo reinado dos años sobre Israel» Mientras que las Versiones modernas como la NVI dicen: «Saúl tenía treinta años cuando comenzó a reinar sobre Israel, y su reinado duró cuarenta y dos años» En realidad nadie sabe con seguridad lo que el Texto hebreo del 13:1 dice, porque literalmente dice que Saúl tenía un año de edad cuando comenzó a reinar, y reinó por dos años.i Parece ser que algo se perdió en las copias del Texto hebreo, porque la Septuaginta, la Versión griega del Antiguo Testamento, omite el verso 1 del todo.

 

    1. No sabemos cuanto tiempo había pasado entre los acontecimiento de los capítulos 10 y 11 donde JEHOVÁ les había dado al pueblo de Israel y a Saúl una gran victoria en contra de los amonitas.

 

    1. Seguramente que algunos años habían pasado, porque ahora tenemos a Jonatán el hijos de Saúl, dirigiendo un regimiento de soldados como un adulto.

 

  1. El orgullo va delante de la caída. – Nuestro Texto nos muestra que Jonatán el hijo de Saúl, era temeroso de DIOS, y un buen general. Atacó la guarnición de los filisteos en Gueba, pero cuando Saúl manó tocar la trompeta por todo Israel, no parece haberle dado “reconocimiento” a su hijo Jonatán por lo que hizo. Más bien vemos que el pueblo se entera que: «Todo Israel se enteró de esta noticia: «Saúl ha atacado la guarnición filistea, así que los israelitas se han hecho odiosos a los filisteos.» Por tanto el pueblo se puso a las órdenes de Saúl en Guilgal

 

  1. Saul se “desespera”. – (1 Samuel 13:5-8) «Los filisteos también se juntaron para hacerle la guerra a Israel. Contaban con tres mil carros, seis mil jinetes, y un ejército tan numeroso como la arena a la orilla del mar. Avanzaron hacia Micmás, al este de Bet Avén, y allí acamparon.6 Los israelitas se dieron cuenta de que estaban en aprietos, pues todo el ejército se veía amenazado. Por eso tuvieron que esconderse en las cuevas, en los matorrales, entre las rocas, en las zanjas y en los pozos.7 Algunos hebreos incluso cruzaron el Jordán para huir al territorio de Gad, en Galaad. Saúl se había quedado en Guilgal, y todo el ejército que lo acompañaba temblaba de miedo.8 Allí estuvo esperando siete días, según el plazo indicado por Samuel, pero éste no llegaba

 

    1. El pueblo de Israel acude a ayudar a Saúl, pero cuando ven a tantos filisteos, y la espera de Samuel y la falta de armas, la mayoría se escapó para esconderse en cuevas, en matorrales, y otros cruzaron el Río Jordán para irse a Galaad.

 

    1. En la desesperación de Saúl porque Samuel no llegaba, decide ofrecer él mismo sacrificio para así tener la bendición y respaldo de JEHOVÁ.

 

      1. (1 Samuel 13:9-14) «Allí estuvo esperando siete días, según el plazo indicado por Samuel, pero éste no llegaba. Como los soldados comenzaban a desbandarse,9 Saúl ordenó: «Tráiganme el *holocausto y los sacrificios de *comunión»; y él mismo ofreció el holocausto.10 En el momento en que Saúl terminaba de celebrar el sacrificio, llegó Samuel. Saúl salió a recibirlo, y lo saludó.11 Pero Samuel le reclamó: —¿Qué has hecho? Y Saúl le respondió: —Pues como vi que la gente se desbandaba, que tú no llegabas en el plazo indicado, y que los filisteos se habían juntado en Micmás,12 pensé: “Los filisteos ya están por atacarme en Guilgal, y ni siquiera he implorado la ayuda del Señor.” Por eso me atreví a ofrecer el holocausto. 13 —¡Eres un necio! —le replicó Samuel—. No has cumplido el mandato que te dio el Señor tu Dios. El Señor habría establecido tu reino sobre Israel para siempre,14 pero ahora te digo que tu reino no permanecerá. El Señor ya está buscando un hombre más de su agrado, pues tú no has cumplido su mandato

 

      1. Esa acción por parte de Saúl muestra su “falsa piedad” en querer tener el respaldo de JEHOVÁ a SU manera, y no de la forma que DIOS había designado.

 

 

      1. Noten las excusas de Saúl:

 

        1. La primera es que el pueblo estaba desertando.

 

        1. La segunda es que los filisteos se acercaban contra ellos.

 

        1. La tercera es que Samuel se había tardado en llegar. En otras palabras, Saúl culpa a Samuel en vez de aceptar responsabilidad por sus hechos.

 

    1. El reino que DIOS había establecido con una gran victoria en contra de los amonitas, ahora su rey ha recibido un aviso: «pero ahora te digo que tu reino no permanecerá. El Señor ya está buscando un hombre más de su agrado, pues tú no has cumplido su mandato

 

      1. Este es el comienzo de la caída de Saúl, quien en vez de buscar el ARREPENTIMIENTO y cambiar el curso de su vida, siguió a su propio orgullo, y a la DESOBEDIENCIA a JEHOVÁ.

 

  1. Los israelitas no tenían armas. – (1 Samuel 13:15-23) «Dicho esto, Samuel se fue de Guilgal hacia Guibeá de Benjamín.Saúl pasó revista de los soldados que estaban con él, y eran unos seiscientos hombres.16 Él y su hijo Jonatán, junto con sus soldados, se quedaron en Gueba de Benjamín, mientras que los filisteos seguían acampados en Micmás.17 Del campamento filisteo salió una tropa de asalto dividida en tres grupos: uno de ellos avanzó por el camino de Ofra, hacia el territorio de Súal;18 otro, por Bet Jorón; y el tercero, por la frontera del valle de Zeboyín, en dirección al desierto. 19 En todo el territorio de Israel no había un solo herrero, pues los filisteos no permitían que los hebreos se forjaran espadas y lanzas.20 Por tanto, todo Israel dependía de los filisteos para que les afilaran los arados, los azadones, las hachas y las hoces.[d]21 Por un arado o un azadón cobraban ocho gramos de plata, y cuatro gramos[e] por una horqueta o un hacha, o por arreglar las aguijadas.22 Así que ninguno de los soldados israelitas tenía espada o lanza, excepto Saúl y Jonatán. 23 Un destacamento de filisteos avanzó hasta el paso de Micmás.»

 

    1. Debemos notar que Samuel se fue del campamento y no estuvo presente en la batalla.

 

    1. En segundo lugar, también debemos notar que los filisteos quienes habían oprimido a los israelitas por muchos años, no les permitían tener HERREROS para que no hicieran armas de guerra.

 

      1. Los filisteos solamente les permitían que tuvieran ciertas herramientas para, incluyendo seguramente que hachas y otras herramientas que también pudieran ser un arma. Pero solamente podían acudir a los filisteos para afilar esas herramientas, y así los filisteos controlaban a los israelitas.

 

      1. No solamente controlaban el hecho que no tuvieran armas, sino que también se enriquecían con los precios altos que cobraban para afilar las herramientas del pueblo de Israel.

 

  1. Jonatán confía en el SEÑOR. – (1 Samuel 14:1-14) «Cierto día, Jonatán hijo de Saúl, sin decirle nada a su padre, le ordenó a su escudero: «Ven acá. Vamos a cruzar al otro lado, donde está el destacamento de los filisteos.»2 Y es que Saúl estaba en las afueras de Guibeá, bajo un granado en Migrón, y tenía con él unos seiscientos hombres.3 El *efod lo llevaba Abías hijo de Ajitob, que era hermano de Icabod, el hijo de Finés y nieto de Elí, sacerdote del Señor en Siló. Nadie sabía que Jonatán había salido,4 y para llegar a la guarnición filistea Jonatán tenía que cruzar un paso entre dos peñascos, llamados Bosés y Sene.5 El primero estaba al norte, frente a Micmás; el otro, al sur, frente a Gueba.6 Así que Jonatán le dijo a su escudero: —Vamos a cruzar hacia la guarnición de esos paganos. Espero que el Señor nos ayude, pues para él no es difícil salvarnos, ya sea con muchos o con pocos. 7 —¡Adelante! —respondió el escudero—. Haga usted todo lo que tenga pensado hacer, que cuenta con todo mi apoyo. 8 —Bien —dijo Jonatán—; vamos a cruzar hasta donde están ellos, para que nos vean.9 Si nos dicen: “¡Esperen a que los alcancemos!” , ahí nos quedaremos, en vez de avanzar.10 Pero si nos dicen: “¡Vengan acá!” , avanzaremos, pues será señal de que el Señor nos va a dar la *victoria. 11 Así pues, los dos se dejaron ver por la guarnición filistea. —¡Miren —exclamaron los filisteos—, los hebreos empiezan a salir de las cuevas donde estaban escondidos! 12 Entonces los soldados de la guarnición les gritaron a Jonatán y a su escudero: —¡Vengan acá! Tenemos algo que decirles. —Ven conmigo —le dijo Jonatán a su escudero—, porque el Señor le ha dado la victoria a Israel. 13 Jonatán trepó con pies y manos, seguido por su escudero. A los filisteos que eran derribados por Jonatán, el escudero los remataba.14 En ese primer encuentro, que tuvo lugar en un espacio reducido, Jonatán y su escudero mataron a unos veinte hombres

 

    1. Ahora podemos ver que Jonatán era un hombre piadoso, y que estaba más capacitado para ser rey que su padre.

 

    1. Su confianza en el SEÑOR es evidente en sus acciones.

 

  1. El SEÑOR les da la victoria. – (1 Samuel 14:15-23) «Cierto día, Jonatán hijo de Saúl, sin decirle nada a su padre, le ordenó a su escudero: «Ven acá. Vamos a cruzar al otro lado, donde está el destacamento de los filisteos.»2 Y es que Saúl estaba en las afueras de Guibeá, bajo un granado en Migrón, y tenía con él unos seiscientos hombres.3 El *efod lo llevaba Abías hijo de Ajitob, que era hermano de Icabod, el hijo de Finés y nieto de Elí, sacerdote del Señor en Siló. Nadie sabía que Jonatán había salido,4 y para llegar a la guarnición filistea Jonatán tenía que cruzar un paso entre dos peñascos, llamados Bosés y Sene.5 El primero estaba al norte, frente a Micmás; el otro, al sur, frente a Gueba.6 Así que Jonatán le dijo a su escudero: —Vamos a cruzar hacia la guarnición de esos paganos. Espero que el Señor nos ayude, pues para él no es difícil salvarnos, ya sea con muchos o con pocos. 7 —¡Adelante! —respondió el escudero—. Haga usted todo lo que tenga pensado hacer, que cuenta con todo mi apoyo. 8 —Bien —dijo Jonatán—; vamos a cruzar hasta donde están ellos, para que nos vean.9 Si nos dicen: “¡Esperen a que los alcancemos!” , ahí nos quedaremos, en vez de avanzar.10 Pero si nos dicen: “¡Vengan acá!” , avanzaremos, pues será señal de que el Señor nos va a dar la *victoria. 11 Así pues, los dos se dejaron ver por la guarnición filistea. —¡Miren —exclamaron los filisteos—, los hebreos empiezan a salir de las cuevas donde estaban escondidos! 12 Entonces los soldados de la guarnición les gritaron a Jonatán y a su escudero: —¡Vengan acá! Tenemos algo que decirles. —Ven conmigo —le dijo Jonatán a su escudero—, porque el Señor le ha dado la victoria a Israel. 13 Jonatán trepó con pies y manos, seguido por su escudero. A los filisteos que eran derribados por Jonatán, el escudero los remataba.14 En ese primer encuentro, que tuvo lugar en un espacio reducido, Jonatán y su escudero mataron a unos veinte hombres.»

 

    1. Debemos notar que Saúl calló en el mismo error que los israelitas habían hecho cuando Elí era sacerdote, al llevar el Arca del Pacto al campo de batalla. Ese tipo de “superstición” muestra que Saúl al igual que otros israelitas no comprendían en realidad que no deberían haber hecho eso.

 

      1. Podemos decir que era una forma de tratar de convencer a DIOS de obrar, al traer el Arca del Pacto.

 

    1. La victoria no fue por alguna hazaña de los israelitas, sino porque JEHOVÁ hizo TEMBLAR la tierra, y causó gran confusión entre los filisteos.

 

  1. Un juramento equivocado. – (1 Samuel 14:24-48).

 

    1. Ese juramento se parece al que hizo Jefté cuando iba a librar una batalla. Son juramentos que procuran agradar o buscar el favor de DIOS prometiendo abstenerse de algo, e incluso en este caso, de matar al que violara el juramento.

 

    1. El juramento lo que hizo fe que el pueblo perdiera tiempo, y no tuvieran la victoria que hubieran tenido.

 

    1. El juramento también causó mucha hambre en el pueblo, lo cual mataron los animales que habían tomado de los filisteos si desangralos como la le de DIOS especificaba.

 

PARTE II

 

  1. Primer lección para nosotros: el peligro del orgullo. – Con Saúl aprendemos el peligro del orgullo. Veamos lo que dice Proverbios 16:18 «Al orgullo le sigue la destrucción; a la altanería, el fracaso.»

 

    1. Nadie “cae” de un día para otro, y es lo mismo que hemos visto con el ejemplo de Saúl.

 

    1. Son muchos los creyentes “altaneros” u “orgullos” en nuestras iglesias. Lo son de diferentes modos.

 

      1. El orgullo de sentirse mejor que otros.

 

      1. El orgullo de considerarse que sabe más que otros.

 

      1. El orgullo de tener una posición mejor que otros.

 

      1. El orgullo de su condición social.

 

      1. El orgullo espiritual (se consideran más espirituales que los demás).

 

        1. La lista es bien amplia, y debemos notar que nuestro SEÑOR JESUCRISTO enfrentó en muchas ocasiones el “falso” orgullo de muchos fariseos de maestros de la ley.

 

    1. DIOS resiste a los SOBERBIOS, porque como ya hemos visto en nuestras lecciones, DIOS se opone a los orgullosos. El orgulloso no solamente se cree algo que no es, sino que también termina poniendo su confianza en sí mismo.

 

      1. (1 Pedro 5:5) «Así mismo, jóvenes, sométanse a los ancianos. Revístanse todos de humildad en su trato mutuo, porque «Dios se opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes».

 

  1. Segunda lección, la DESOBEDIENCIA y sus consecuencias. – (1 Samuel 15:22-23) «Samuel respondió: «¿Qué le agrada más al Señor: que se le ofrezcan *holocaustos y sacrificios, o que se obedezca lo que él dice? El obedecer vale más que el sacrificio, y el prestar atención, más que la grasa de carneros. 23 La rebeldía es tan grave como la adivinación, y la arrogancia, como el pecado de la idolatría. Y como tú has rechazado la palabra del Señor, él te ha rechazado como rey

 

    1. La OBEDIENCIA no se puede REEMPLAZAR con SACRIFICIOS.

 

    1. La DESOBEDIENCIA es tan grave como los pecados que de adivinación, arrogancia e idolatría.

 

    1. En esta lección podemos enfatizar nuevamente la importancia del TEMOR DEL SEÑOR.

 

  1. Tercera lección, cuidado con confiar en uno mismo. – (Proverbios 3:5-8) «Confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia inteligencia. 6 Reconócelo en todos tus *caminos, y él allanará tus sendas. 7 No seas sabio en tu propia opinión; más bien, teme al Señor y huye del mal. 8 Esto infundirá salud a tu cuerpo y fortalecerá tu ser.»

 

    1. La propia arrogancia de Saúl lo llevó a confiar en sus PROPIA opinión, en vez de TEMER AL SEÑOR.

 

    1. La confianza del creyente debe estar puesta SOLAMENTE en el SEÑOR.

 

      1. (Salmo 37:3) «Confía en el Señor y haz el bien; establécete en la tierra y manténte fiel

 

    1. La confianza en el SEÑOR debe ir seguida por la OBEDIENCIA a DIOS.

 

 

 

 

 

Conclusión

 

Oremos….

 

 

 

 

 

Notas:

i. Archaelogical Study Bible, NIV, p. 413, Zondervan.

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