Gratitud a DIOS

Por: pastor Daniel Brito

TÍTULO: Gratitud a DIOS

TEXTO: Salmo 107:1-3

«Den gracias al Señor, porque él es bueno; su gran amor perdura para siempre. Que lo digan los redimidos del Señor, a quienes redimió del poder del adversario, a quienes reunió de todos los países, de oriente y de occidente, del norte y del sur.»

INTRODUCCIÓN

Acabamos de celebrar el DÍA DE ACCIÓN DE AGRACIAS, un día al año en el que, como nación, podemos dar GRACIAS a DIOS, y damos gracias a DIOS porque en esta nación se separa un día al año para dar GRACIAS. Aunque originalmente en esta nación se hablaba de dar GRACIAS A DIOS, en nuestros días podemos notar una gran inclinación secular, en lo que oímos en los medios de comunicación y en la televisión sobre dar gracias, pero dirigidas a todo menos a DIOS. Pero no olvidemos que la Biblia nos enseña que dar GRACIAS A DIOS es una de las características de la persona que ha NACIDO DE NUEVO. Que DIOS bendiga Su Palabra predicada en esta noche.

LECCIÓN

  1. Trasfondo. Los Salmos tienen grandes MENSAJES para nosotros, ya que la PALABRA DE DIOS no solamente hablaba a los israelitas, sino que nos está hablando a cada uno de nosotros.

    1. Algunos han considerado que en este Salmo tenemos al pueblo de Israel reunidos en el Templo para un servicio de ACCIÓNi DE GRACIAS.

    1. Los versos 1-3 de este Salmo, narran el retorno de los exiliados del pueblo de Judá que estaban en el cautiverio Babilónico.

    1. Este Salmo también enseña que: «Dios en su providencia cuida a los suyos y escucha su oración.»ii

    1. Así podemos ver que es una SÚPLICA llena de AGRADECIMIENTO por las oraciones contestadas en medio de la adversidad.

  1. Comienza con ALABANZAS. (Salmo 107:1-3) «Den gracias al Señor, porque él es bueno; su gran amor perdura para siempre. Que lo digan los redimidos del Señor, a quienes redimió del poder del adversario, a quienes reunió de todos los países, de oriente y de occidente, del norte y del sur.»

    1. Noten como este Salmo, antes que nada, comienza ALABANDO A DIOS. Así también nosotros, antes que nada, debemos ALABAR a DIOS y dar Gloria a SU NOMBRE.

    1. Lo primero es que el Salmo comienza conque ALABAMOS A DIOS porque Él es BUENO.

      1. El hecho que DIOS ES BUENO es un ATRIBUTO de DIOS.

      1. Podemos hablar de una persona como que es «buena», pero es muy limitado, ya que todos somos pecadores, y solamente DIOS ES BUENO (Marcos 10:17-18).

  1. Socorre a los fieles que están en peligro. (Salmo 107:4-9) «Vagaban perdidos por parajes desiertos, sin dar con el camino a una ciudad habitable. Hambrientos y sedientos, la vida se les iba consumiendo. En su angustia clamaron al Señor, y él los libró de su aflicción. Los llevó por el camino recto hasta llegar a una ciudad habitable. ¡Que den gracias al Señor por su gran amor, por sus maravillas en favor de los hombres! ¡Él apaga la sed del sediento, y sacia con lo mejor al hambriento!»

    1. El desierto aquí nos puede recordar a Israel cuando salió de Egipto y tuvo que clamar a JEHOVÁ (Éxodo 14:10).

    1. Pero eso también lo podemos ver en el Libro de Jueces, cuando Israel era castigado por JEHOVÁ por su rebelión, cuando ellos clamaban, el SEÑOR los libraba de su aflicción.

    1. APLICANDO LA LECCIÓN: Toda persona se encuentra algún día pasando por un desierto de problemas.

      1. La aflicción que agobia al justo y en medio de esa aflicción, soledad y desesperación, encuentra la LIBERACIÓN que solamente DIOS puede dar.

      1. La aflicción que agobia aun al impío que clama a DIOS en su desesperación.

  1. Libera a los que están en prisiones. (vv. 10-17) «Afligidos y encadenados, habitaban en las más densas tinieblas 11 por haberse rebelado contra las palabras de Dios, por menospreciar los designios del Altísimo. 12 Los sometió a trabajos forzados; tropezaban, y no había quien los ayudara. 13 En su angustia clamaron al Señor, y él los salvó de su aflicción. 14 Los sacó de las sombras tenebrosas y rompió en pedazos sus cadenas. 15 ¡Que den gracias al Señor por su gran amor, por sus maravillas en favor de los hombres! 16 ¡Él hace añicos las puertas de bronce y rompe en mil pedazos las barras de hierro!»

    1. Según el Tárgum Judío, estos versos se refieren al rey Sedequías y a los que fueron llevados cautivos con él a Babilonia en el 587 a.C.iii

      1. Debemos recordar que Sedequías fue el último rey de Judá, era hijo del buen rey Josías, pero Sedequías hizo lo malo ante los Ojos de JEHOVÁ.

      1. Su cautiverio fue parte del castigo de JEHOVÁ quien usó a Nabucodonosor para traer JUICIO sobre la tierra de Judá por la DESOBEDIENCIA a DIOS.

    1. La CÁRCEL también nos debe recordar esa CÁRCEL del pecado por la cual todo ser humano cae preso y necesita libertad.

      1. Si ustedes han estado alguna vez en alguna cárcel para visitar a alguien, o, tal vez alguien aquí ha estado preso, seguramente que pudo notar que la CÁRCEL es una cárcel, es decir, es para ENCARCELAR; para privar de libertad a los encerrados.

    1. El apóstol Pablo en el capítulo 7 de Romanos, trata ese tema del problema de la LUCHA con el pecado que una persona tiene cuando no conoce al SEÑOR JESÚS. Sin la Obra Redentora de JESUCRISTO, «miserable de mi» como dice el apóstol Pablo. Romanos 7:24-25:

      1. «¡Soy un pobre miserable! ¿Quién me librará de este cuerpo mortal? 25 ¡Gracias a Dios por medio de Jesucristo nuestro Señor! En conclusión, con la mente yo mismo me someto a la ley de Dios, pero mi naturaleza pecaminosa está sujeta a la ley del pecado.»

      1. El pecado encarcela a todos no hay distinción.

        1. Sea pobre.

        1. Sea rico.

        1. Sea educado.

        1. Sea sin educación.

    1. Nótese que ellos CLAMARON en su angustia a DIOS: «En su angustia clamaron al Señor, y él los salvó de su aflicción. 14 Los sacó de las sombras tenebrosas y rompió en pedazos sus cadenas.»

    1. Noten que los versos 24 y 25 del capítulo 7 de Romanos que hemos leído, reciben la RESPUESTA que somos LIBRE DE LA CONDENACIÓN.

      1. (Romanos 8:1) «Por lo tanto, ya no hay ninguna condenación para los que están unidos a Cristo Jesús»

    1. Libres para NO REGRESAR.

      1. Las cárceles están llenas de personas que salen y vuelven a regresar.

      1. Pero la cárcel de pecado nunca se debe visitar otra vez.

  1. Sana a los enfermos y afligidos. (vv. 17-22) «Trastornados por su rebeldía, afligidos por su iniquidad, 18 todo alimento les causaba asco. ¡Llegaron a las puertas mismas de la muerte!
    19 En su angustia clamaron al Señor, y él los salvó de su aflicción. 20 Envió su palabra para sanarlos, y así los rescató del sepulcro. 21 ¡Que den gracias al Señor por su gran amor, por sus maravillas en favor de los hombres! 22 ¡Que ofrezcan sacrificios de gratitud, y jubilosos proclamen sus obras!»

    1. La enfermedad es algo terrible y real para todo ser humano. Aunque los Salmos reconocen que no toda aflicción viene por causa del pecado, debemos notar que, en este caso, estos versos nos dicen que fue por causa de su rebeldía e iniquidad.

      1. «Enfermos y afligidos por sus propias maldades y pecados» DHH

    1. Pero noten que el v. 19 dice que en SU ANGUSTIA CLAMARON AL SEÑOR.

      1. La gente que deja de comer cuando están enfermos o heridos, se encontraran a las puertas de la muerte.

      1. Eso es una realidad, aunque en estos tiempos de adelantos médicos, el enfermo o herido de gravedad puede ser alimentado de una manera artificial.

    1. Cuando Ezequías estaba enfermo, él vio las mismas puertas del Seol. Traducido sepulcro por muchas Versiones de la Biblia (Isaías 38:10).

      1. El Tárgum Judío interpreta los versos 17-22 como que se están refiriendo a Ezequías.iv

    1. APLICANDO LA LECCIÓN: Como ya hemos dicho, la enfermedad es muy real en medio nuestro, aun con los adelantes médicos y tecnológicos.

      1. Los médicos hacen lo que pueden.

      1. También hay casos cuando a los médicos no le importa.

      1. Hay temor a la plaga, o a las epidemias.

    1. Nótese el verso 20: «Envió su palabra para sanarlos, y así los rescató del sepulcro.»

      1. Eso nos recuerda al SEÑOR JESÚS cuando sanaba a los enfermos.

    1. También debemos notar que la LIBERTAD que da el SEÑOR, incluye ser libre del temor a la enfermedad. Salmo 91:5-6:

      1. «No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día, ni la peste que acecha en las sombras ni la plaga que destruye a mediodía

    1. El justo clama en su aflicción de enfermedad y DIOS oye. Pero noten el verso 22:

      1. «¡Que ofrezcan sacrificios de gratitud, y jubilosos proclamen sus obras!»

  1. Socorre a los que están en medio de una tormenta. (vv. 23-32) «Se hicieron a la mar en sus barcos; para comerciar surcaron las muchas aguas. 24 Allí, en las aguas profundas, vieron las obras del Señor y sus maravillas. 25 Habló Dios, y se desató un fuerte viento que tanto encrespó las olas 26 que subían a los cielos y bajaban al abismo. Ante el peligro, ellos perdieron el coraje. 27 Como ebrios tropezaban, se tambaleaban; de nada les valía toda su pericia. 28 En su angustia clamaron al Señor, y él los sacó de su aflicción. 29 Cambió la tempestad en suave brisa: se sosegaron las olas del mar. 30 Ante esa calma se alegraron, y Dios los llevó al puerto anhelado. 31 ¡Que den gracias al Señor por su gran amor, por sus maravillas en favor de los hombres! 32 ¡Que lo exalten en la asamblea del pueblo! ¡Que lo alaben en el consejo de los ancianos!»

    1. Nótese que la tormenta era grande, y el barco se movía de una manera que los marineros parecían estar ebrios.

    1. El Tárgum Judío interpreta los versos 23-32 como refiriéndose a Jonás.v En esa historia de Jonás, podemos ver cómo es que ocurrió esa gran tormenta por causa de Jonás quien había sido rebelde a la Voz de DIOS (Jonás 1:3-17).

      1. La tormenta no era para que muriera Jonás, sino para que fuera tragado por un gran pez y así pudiera ARREPENTIRSE delante de DIOS y hacer la Obra que JEHOVÁ lo había llamado hacer.

    1. Pero también podemos recordar la vez que el SEÑOR JESÚS iba en el barco con sus discípulos, y se desató esa gran tormenta, a la cual JESUCRISTO ordenó que se calmara y se calmó.

      1. Ese evento maravilloso nos muestra la DIVINIDAD de JESUCRISTO, y como es que solamente DIOS tiene control sobre los elementos (Lucas 8:22-25).

    1. APLICANDO LA LECCIÓN: Todo creyente ha pasado más de una vez por alguna tormenta de pruebas o adversidad. En aquellas noches largas donde la tormenta se hace fuerte, uno debe recordar el Himno antiguo que dice: DESPUÉS DE LA TORMENTA VIENE LA CALMA.

      1. DIOS calma las tormentas de adversidad que vienen a nuestras vidas.

    1. Pero también podemos decir que, en medio de la tormenta, DIOS GUÍA nuestras vidas (Juan 16:13).

      1. El ESPÍRITU SANTO nos guiará a TODA VERDAD.

        1. Cuanto necesitamos que Dios dirija nuestras vidas.

        1. Cuanto necesitamos que Dios dirija nuestro hogar.

        1. Cuando necesitamos que Dios guíe nuestras decisiones.

      1. En las malas decisiones, DIOS nos puede guiar a puerto seguro.

  1. La ALABANZA A DIOS. (vv. 33-43) «Dios convirtió los ríos en desiertos, los manantiales en tierra seca, 34 los fértiles terrenos en tierra salitrosa, por la maldad de sus habitantes. 35 Convirtió el desierto en fuentes de agua, la tierra seca en manantiales; 36 hizo habitar allí a los hambrientos, y ellos fundaron una ciudad habitable. 37 Sembraron campos, plantaron viñedos, obtuvieron abundantes cosechas. 38 Dios los bendijo y se multiplicaron, y no dejó que menguaran sus rebaños. 39 Pero si merman y son humillados, es por la opresión, la maldad y la aflicción. 40 Dios desdeña a los nobles y los hace vagar por desiertos sin senderos. 41 Pero a los necesitados los saca de su miseria, y hace que sus familias crezcan como rebaños. 42 Los rectos lo verán y se alegrarán, pero todos los impíos serán acallados. 43 Quien sea sabio, que considere estas cosas y entienda bien el gran amor del Señor.»

    1. El Tárgum Judío refiere estos versos a las Profecías del tiempo del profeta Joel.vi

      1. Algunas de las Profecías del profeta Joel se cumplieron durante su tiempo, pero otras son para el tiempo del fin. Es decir, para el DÍA DE JEHOVÁ.

    1. Nótese que los vv. 33-34 parecen estar refiriendo a Sodoma y Gomorra, donde JEHOVÁ hizo que lloviera fuego y azufre del Cielo. Según parece ser, el Mar Muerto está en el lugar donde estaban en esas ciudades.

    1. Así la historia del pueblo de Israel nos muestra que mientras fueron OBEDIENTES al SEÑOR, tuvieron abundancia de alimentos, y gozaron de paz y prosperidad.

      1. Pero cuando fueron rebeldes e idólatras, fueron CASTIGADOS con SEQUIA, la cual produce HAMBRUNA, y fueron invadidos por los países vecinos que los afligían.

    1. APLICANDO LA LECCIÓN: Para nosotros es igual que para el pueblo de Israel. Una iglesia fría y mundana, es una iglesia en REBELDÍA con DIOS.

      1. Cuando la iglesia le gusta el mundo, entonces NO HAY BENDICIÓN.

      1. Pero cuando el PUEBLO de DIOS hace la VOLUNTAD DE DIOS, hay abundancia.

    1. Nótese también que en este Salmo podemos ver las varias veces que dice que CLAMARON AL SEÑOR.

      1. Nosotros CLAMAMOS a DIOS todo el tiempo.

      1. CLAMAMOS en los buenos tiempos.

      1. Clamamos en los malos tiempos.

    1. Para concluir:

      1. Alabamos a DIOS.

      2. ALABAMOS al DIOS que nos libra de la tribulación del desierto.

      3. ALABAMOS al DIOS que nos libra de las cadenas del pecado.

      4. ALABAMOS al DIOS que nos sana.

      5. ALABAMOS al DIOS que nos guía a toda verdad.

Conclusión

Oremos…

*Todo Texto Bíblico sin otra indicación, ha sido tomado de la Santa Biblia, Nueva Versión Internacional.

Notas:

i Leslie C. Allen, The International Bible Commentary, F. F. Bruce, editor, p. 631, Zondervan (1986).

ii Mervin Breneman, Comentario Biblico Mundo Hispano, Salmos, tomo 8, p. 342, Editorial Mundo Hispano (2009).

iii Goldingay, John. Psalms : Volume 3 (Baker Commentary on the Old Testament Wisdom and Psalms): Psalms 90-150 (p. 247). Baker Publishing Group. Kindle Edition.

iv Ibid. p. 253.

v Ibid. p. 254.

vi Ibid. p. 256.

Alabando a las misericordias eternas de Dios

Por: pastor Daniel Brito

Título: Alabando a las misericordias eternas de Dios

Texto: Salmo 107:1-9:

«Den gracias al Señor, porque él es bueno; su gran amor perdura para siempre.

2 Que lo digan los redimidos del Señor, a quienes redimió del poder del adversario,

3 a quienes reunió de todos los países, de oriente y de occidente, del norte y del sur.

4 Vagaban perdidos por parajes desiertos, sin dar con el camino a una ciudad habitable.

5 Hambrientos y sedientos, la vida se les iba consumiendo. 6 En su angustia clamaron al Señor, y él los libró de su aflicción. 7 Los llevó por el camino recto hasta llegar a una ciudad habitable. 8 ¡Que den gracias al Señor por su gran amor, por sus maravillas en favor de los hombres! 9 ¡Él apaga la sed del sediento, y sacia con lo mejor al hambriento!»

Introducción:

En un mundo donde se escuchan tantas noticias de calamidades y crisis económica, tenemos la seguridad de un Dios que está en control, y que oye las oraciones. Trataremos los siguientes puntos:

(1) Los Redimidos del SEÑOR.

(2) Reunidos de las tierras.

(3) Afligidos y encadenados.

(4) JESUCRISTO el Sanador.

(5) Clamaran en la tempestad y los libró.

(6) El Sustentador.

(7) ¿Quién es sabio?

Lección:

1. Los Redimidos del SEÑOR. —Este salmo es un salmo de alabanza a Dios, por los redimidos, los que han experimentado las misericordias de Dios. Si algo debemos recordar, es que las MISERICORDIAS de Dios son ETERNAS. «Los que ha redimido del poder del enemigo. ¿Qué gratitud puede bastar por la liberación del poder del pecado, la muerte y el infierno? En el mismo cielo no hay himno más dulce que aquél cuya esencia es: “Tú nos has redimido para Dios con tu sangre.” C. H. S.»[1]

2. Reunidos de las tierras. —Estos versos nos recuerdan a Israel cuando estaban vagando por el desierto rumbo a la Tierra Prometida, y como en cada instante que fueron rebeldes y eran castigados por Dios, recibían el alivio necesario cuando clamaban al SEÑOR.

a. (Versos 6-7) «En su angustia clamaron al Señor, y él los libró de su aflicción. 7 Los llevó por el camino recto hasta llegar a una ciudad habitable.» Veamos DOS significados de estos versos:

i. Aquí encontramos indudablemente ayuda física, en lo que cuantas veces el SEÑOR nos ha protegido, y ha traído a la mayoría de los que están presente en esta noche, a esta gran nación, donde muchos han encontrado a JESUCRISTO como Salvador. ¿Cuántas historias podríamos escuchar de protección en medio de terribles peligros, aún sin conocer todavía a JESUCRISTO como Salvador? Porque Dios está cuidando de los suyos, y de aquellos que ya los CONOCE.

ii. Pero también encontramos en estos versos la verdadera CIUDAD, adonde todo REDIMIDO espera llegar, y es a las moradas eternas. Eso nos debe recordar a los héroes de la fe, mencionados en Hebreos 11:13-16:

(1) «Todos ellos vivieron por la fe, y murieron sin haber recibido las cosas prometidas; más bien, las reconocieron a lo lejos, y confesaron que eran extranjeros y peregrinos en la tierra.14 Al expresarse así, claramente dieron a entender que andaban en busca de una patria.15 Si hubieran estado pensando en aquella patria de donde habían emigrado, habrían tenido oportunidad de regresar a ella.16 Antes bien, anhelaban una patria mejor, es decir, la celestial. Por lo tanto, Dios no se avergonzó de ser llamado su Dios, y les preparó una ciudad.»

b. Esa es la esperanza del creyente, que sabe que su morada en la tierra es temporal, pero que su verdadera PATRIA, se encuentra en las moradas celestiales.

3. Afligidos y encadenados. —«Afligidos y encadenados, habitaban en las más densas tinieblas 11 por haberse rebelado contra las palabras de Dios, por menospreciar los designios del Altísimo. 12 Los sometió a trabajos forzados; tropezaban, y no había quien los ayudara. 13 En su angustia clamaron al Señor, y él los salvó de su aflicción. 14 Los sacó de las sombras tenebrosas y rompió en pedazos sus cadenas. 15 ¡Que den gracias al Señor por su gran amor, por sus maravillas en favor de los hombres! 16 ¡Él hace añicos las puertas de bronce y rompe en mil pedazos las barras de hierro! 17 Trastornados por su rebeldía, afligidos por su iniquidad, 18 todo alimento les causaba asco. ¡Llegaron a las puertas mismas de la muerte! 19 En su angustia clamaron al Señor, y él los salvó de su aflicción.»

a. Según el tárgum judío, estos versos se refieren al rey Sedequías y a los nobles de Judá en el exilio en Babilonia. Para que la gente alabe al SEÑOR, porque Él libra de la esclavitud.[2]

b. Pero aquí también encontramos alusión a las cadenas del pecado y del pasado, que son por menospreciar los designios del Altísimo como dice nuestro Texto. Pero eso también nos recuerda que hay tiempos donde uno pasa por el valle de sombra y muerte, donde el peligro nos ha acechado, la Mano del SEÑOR nos rescata.

i. (Salmo 23:4) «Aun si voy por valles tenebrosos, no temo peligro alguno porque tú estás a mi lado; tu vara de pastor me reconforta.»

c. Y encontramos también la respuesta, y es: «En su angustia clamaron al Señor, y él los salvó de su aflicción.»

4. JESUCRISTO el Sanador. —(Versos 20-23) «Envió su palabra para sanarlos, y así los rescató del sepulcro. 21 ¡Que den gracias al Señor por su gran amor, por sus maravillas en favor de los hombres! 22 ¡Que ofrezcan sacrificios de gratitud, y jubilosos proclamen sus obras!»

a. Estamos viviendo en lo que según las señales y las profecías Bíblicas, son los últimos tiempos. Con grandes adelantos de la ciencia, aun así escuchamos de epidemias, de cáncer, y de todo tipo de enfermedades que acecha al mundo en que vivimos. Recientemente hemos sido testigos de la gripe porcina, que según los expertos, puede causar la muerte de millones de personas.

b. Pero es muy claro que aún en la enfermedad más grave, encontramos al MÉDICO Divino, a JESUCRISTO el Sanador. El Salmo 103:3 dice:

i. «Él perdona todos tus pecados y sana todas tus dolencias»

ii. Las DOS cosas más importante que el ser humano puede necesitar son: el perdón de los pecados y la sanidad del cuerpo.

5. Clamaron en la tempestad y los libró. —(Versos 23-30) «Se hicieron a la mar en sus barcos; para comerciar surcaron las muchas aguas. 24 Allí, en las aguas profundas, vieron las obras del Señor y sus maravillas. 25 Habló Dios, y se desató un fuerte viento que tanto encrespó las olas 26 que subían a los cielos y bajaban al abismo. Ante el peligro, ellos perdieron el coraje. 27 Como ebrios tropezaban, se tambaleaban; de nada les valía toda su pericia. 28 En su angustia clamaron al Señor, y él los sacó de su aflicción. 29 Cambió la tempestad en suave brisa: se sosegaron las olas del mar. 30 Ante esa calma se alegraron, y Dios los llevó al puerto anhelado. ¡Que den gracias al Señor por su gran amor, por sus maravillas en favor de los hombres! 32 ¡Que lo exalten en la asamblea del pueblo! ¡Que lo alaben en el consejo de los ancianos!»

a. Creo que todos los que hemos estado alguna vez en un barco, sabemos del terror ocasionado por una tormenta en la mar. Pero en nuestros tiempos con los adelantos de la ciencia, ¿qué podemos decir de los aviones? Es tan común dar un viaje en avión, que lo que tomaba antes días o semanas, se hace ahora en solamente horas.

i. Y es ahí, donde leemos el Texto Sagrado: «En su angustia clamaron al Señor, y él los sacó de su aflicción. 29 Cambió la tempestad en suave brisa: se sosegaron las olas del mar.»

b. Pero no debemos olvidar, de las pruebas de la vida que son como un mar embravecido. «Dios recibe noticias con más frecuencia de las personas afligidas que de las que se hallan en bienestar, tranquilas y fuera de peligro. El hijo pródigo era muy altivo y decidió que no regresaría nunca, hasta que la necesidad le empujó a hacerlo; entonces oyó palabras de amor de su padre. Agar era orgullosa en la casa de Abraham, pero humilde en el desierto. Jonás estaba durmiendo en el barco, pero despierto y orando en el interior de la ballena (Jonás 2:1). Manasés vivía en Jerusalén como un libertino, pero cuando estaba encadenado en Babilonia, su corazón se volvió al Señor (2º Crónicas 33:11, 12). Las enfermedades corporales forzaron a muchos, según el evangelio, a acudir a Cristo, en tanto que otros que disfrutaban de salud no le reconocieron.»[3]

6. El Sustentador. —(Versos 33-42) «Dios convirtió los ríos en desiertos, los manantiales en tierra seca, 34 los fértiles terrenos en tierra salitrosa, por la maldad de sus habitantes. 35 Convirtió el desierto en fuentes de agua, la tierra seca en manantiales; 36 hizo habitar allí a los hambrientos, y ellos fundaron una ciudad habitable. 37 Sembraron campos, plantaron viñedos, obtuvieron abundantes cosechas. 38 Dios los bendijo y se multiplicaron, y no dejó que menguaran sus rebaños. 39 Pero si merman y son humillados, es por la opresión, la maldad y la aflicción. 40 Dios desdeña a los nobles y los hace vagar por desiertos sin senderos. 41 Pero a los necesitados los saca de su miseria, y hace que sus familias crezcan como rebaños. 42 Los rectos lo verán y se alegrarán, pero todos los impíos serán acallados.»

a. Estos versos ahora nos muestran a nuestro SEÑOR EL SUSTENTADOR. No importa el trabajo de uno, o de donde uno viene. El mundo entero se está tambaleando ante la crisis económica. En California, casi el 11% de los trabajadores están desempleados.

b. Pero aquí encontramos en nuestro Texto, como Dios cambia a lo SECO en FÉRTIL. Los redimidos encuentran la MISERICORDIA de Dios, y el sostén que necesitan para su diario vivir. «Pero, aunque la Providencia les de buen cobijo, ellos deben usar las manos para sembrar y plantar (v. 37). el trabajo del hombre ha de esperar la bendición de Dios, así como la bendición de Dios corona el trabajo del hombre»[4]

i. «Pero a los necesitados los saca de su miseria, y hace que sus familias crezcan como rebaños. 42 Los rectos lo verán y se alegrarán, pero todos los impíos serán acallados.» (Versos 41-42).

 

7. ¿Quién es sabio? —(Verso 43) «Quien sea sabio, que considere estas cosas y entienda bien el gran amor del Señor.»

a. Esto es una pregunta para todos nosotros, y con eso, debemos considerar TODO el tiempo, el amor de Dios, y Su Misericordia que es Eterna.

b. Dios nos llama en esta noche a recordar las MARAVILLAS de Dios, y a llamar a aquellos que todavía no se han entregado a JESUCRISTO en esta noche, al arrepentimiento.

Conclusión:

Oremos.

Notas:

[1].  Charles Spurgeon, El Tesoro de David.

[2].  Allen P. Ross, The Bible Knowledge Commentary, Walvoord-Zuck editors, Old Testament, p. 871,  Cook Communications.

[3].  Charles Spurgeon, El Tesoro de David.

[4].  Francisco Lacueva, Comentario Completo de Matthew Henry, p. 638, editorial CLIE. 

 

 

 *Toda referencia Bíblica es tomada de la Biblia, Nueva Versión Internacional.